lunes 11 de mayo de 2026

Según Vialidad, las obras en la autovía generan hoy “1.000 puestos de trabajo”

2 de octubre de 2016 - 00:00

Más allá de los cambios permanentes que se generan por el avance ininterrumpido de los trabajos en el tramo de la ruta nacional que une Pilar con Pergamino, las autoridades gubernamentales apuestan a la contratación de mano de obra para hacer frente a cada uno de los plazos establecidos en la licitación. “Estamos cumpliendo con la palabra”, dijo el titular de Vialidad, Javier Iguacel. 

DE LA REDACCION. La autopista que se construye sobre la ruta nacional Nº 8 entre la ciudad de Pilar con Pergamino fue el escenario elegido por el presidente Mauricio Macri para realizar su primer acto de gobierno, a mediados de diciembre del año pasado. De manera sorpresiva el mandatario llegó al lugar comenzando con el saludo a los obreros que estaban trabajando en las obras del kilómetro 78 donde se ubica el puente de Parada Robles, a la altura de Exaltación de la Cruz. 

“Ese día, con el sello propio de una gestión que le da valor a la palabra, Macri  sostuvo que ‘cada obra que se empieza no para hasta terminarse’ y estamos cumpliendo con ese postulado”, manifestó el titular de Vialidad Nacional, Javier Iguacel, durante una nota con el Diario. “Desde nuestro primer día a cargo de la administración de Vialidad arbitramos todos los medios para que las obras de la autopista, que forman parte del plan vial federal más ambicioso de nuestro país, fueran una realidad tangible para los casi 10 mil vehículos que transitan a diario por ese corredor. Pero no sólo pusimos en marcha las obras sino que también trabajamos sin cesar para poder dejar inaugurado lo antes posible el puente de Robles, una obra que viene siendo una promesa incumplida desde 2006”, señaló el funcionario en un tramo de la entrevista que tuvo lugar el viernes a la tarde.

 

Obras y cambios permanentes 

El 21 de marzo, junto al presidente Mauricio Macri y el ministro de Transporte, Guillermo Dietrich, se pudo hacer realidad el sueño de todos los que durante tantos años reclamaron que esa ruta fuera declarada en emergencia vial por su extrema peligrosidad.

El puente, de 1.100 metros, quedó habilitado en una calzada por sentido de circulación y se convirtió en una alternativa segura para evitar el cruce a nivel con la ruta provincial Nº 192, que tantos accidentes ocasionó en el transcurso de todos estos años. “Esto demuestra que con voluntad y compromiso pudimos revertir una situación de abandono y déficit en infraestructura”, resaltó Iguacel.

Las obras de duplicación de calzada ya se están ejecutando a lo largo de los 160 kilómetros de autopista. Con una inversión de más de 10 mil millones de pesos, el movimiento de obreros y máquinas trabajando a ritmo sostenido a la altura de San Antonio de Areco, Capitán Sarmiento, Arrecifes y Pergamino “genera más de 1.000 puestos de trabajo y beneficios directos para el comercio de la zona. Esta ruta nacional Nº 8 es una carretera de vital importancia por ser uno de los cuatro principales accesos a Buenos Aires, conectando esta región agrícola y ganadera, una de las más productivas del país”, manifestó Javier Iguacel.  

En junio del año próximo estaremos inaugurando los 9 kilómetros que separan el acceso de Fátima a Parada Robles, teniendo en cuenta que en estos momentos se encuentran en etapa de construcción de alcantarillas, puentes y movimiento de suelo para construir terraplenes; “en diciembre de 2017 dejaremos habilitados los 26 kilómetros que van desde allí hasta San Antonio de Areco, una obra que también está avanzando a toda marcha”, dijo el funcionario nacional. 

 

Cumplir con el compromiso 

“No quiero dejar de recordar que estas obras fueron anunciadas varias veces sin llegar a concretarse nunca, excepto en 12 kilómetros de los 160 que tiene el tramo que une Pilar con Pergamino, lo que hizo perder dinero, tiempo y sobre todo vidas, con todo lo que eso significa para los usuarios de la ruta”, señaló el titular de Vialidad. “Nuestro Gobierno está reparando esa deuda del Estado en materia de caminos a través de las obras que pusimos en marcha en cada una de las provincias de la Argentina para que todos puedan viajar mejor a través de rutas con un diseño moderno y fundamentalmente más seguras”, reconoció Iguacel. 

-¿En qué consisten los puntos más salientes de estos procesos viales que involucran a la autovía Pilar – Pergamino?

-Tenemos en marcha un plan vial que es determinante para la evolución, desarrollo y conexión del país; y sobre todo para salvar vidas; aspiramos a lograr una red nacional de caminos con rutas transitables, seguras y modernas y por ello nos propusimos el desafío de construir en 4 años 2.800 kilómetros de autopistas y 4. 000 kilómetros de rutas seguras para que los argentinos lleguen a destino por rutas más directas con la seguridad de que las mismas son confiables. 

Con una inversión superior a los 200 mil millones la estrategia consiste en darles prioridad a tramos de alta circulación y potencial estratégico, cuyo funcionamiento impacta fuertemente en la fisonomía de las ciudades para tener más desarrollo de las economías regionales.

Buscamos transformar la red vial en aquella en la que soñamos, una red segura, fluida, que permita bajar los costos de producción y logística; que transforme las ciudades, que nos integre y acerque, tal como sucederá con el corredor vial de la ruta Nº 8, donde tenemos en ejecución esta vía. 

 

¿Y el Segundo Cruce?

“Con el intendente Javier Martínez tenemos definida la construcción de la rotonda en la zona de la intersección de las rutas nacionales Nº 8/188 dado que es una necesidad para los que circulan por ese sector; el propio Martínez nos marcó como prioritario hacer los trabajos necesarios para convertir este lugar en un espacio seguro que permita andar sin inconvenientes”, había indicado Iguacel en una de las notas con el Diario sobre este peligroso cruce. 

“Si bien la ruta nacional Nº 8 se convertirá en una avenida de circulación interna cuando la autovía esté terminada, es una premisa hacer la rotonda el año que viene; la misma contará con todas las medidas de seguridad necesarias, teniendo en cuenta que la carretera Nº 188 seguirá siendo uno de los caminos que conecten Pergamino con otras localidades. En este sentido, el intendente nos mostró desde un primer momento su preocupación por solucionar este tema dado que hay establecimientos educativos en las inmediaciones y también se encuentra el Parque Industrial”, recordó el funcionario de Vialidad para tranquilidad de los pergaminenses. 

 

 

Indumentaria naranja y cascos de colores, la “otra imagen” de la autopista

 

Máquinas que van de un lado a otro; camiones que distribuyen toneladas de tierra y personal trabajando a destajo para cumplir con los plazos establecidos generan en la ciudad un movimiento inusual, producto del avance sostenido que provocan las obras que dan lugar al medio anillo de circunvalación de la futura autovía; “estamos rotando los días de trabajo teniendo en cuenta lo que nos indican los capataces”, aseguró uno de los obreros que habló con el Diario cuando LA OPINION hizo una recorrida por la nueva traza, en inmediaciones del cruce de la ruta nacional Nº 188 y avenida Pellegrini.

Salvo cuando cae el sol y la escasa visibilidad impide seguir con la compactación de tierra o traslado de materiales, las tareas se realizan de manera constante y aquellos que a diario recorren la zona por distintos motivos notarán que cada día se suma algo nuevo; “tenemos un sistema de distribución de viandas para comer y estamos ‘a full’”, agregó otra de las personas que habló con este medio, que no quiso dar a conocer su nombre por motivos laborales.

Son varios los puntos de Pergamino que están siendo intervenidos a partir de este proyecto vial; hay gente oriunda de nuestra ciudad que cumple tareas específicas y otras que vienen de otros lugares en los que las empresas concesionarias del proyecto tienen sus plantas. “Hay muchachos de llegan desde San Luis o desde otros puntos del país y también gente local”, dijo uno de los obreros debidamente identificado con su uniforme color naranja y su casco protector; “acá la supervisión de los ingenieros se realiza en forma constante, ‘a cada rato’, aunque el trato nuestro es con los encargados, con ellos hablamos siempre de muy buena manera”, resaltó este hombre, de unos cuarenta años, mientras se desplazaba lentamente en una de las máquinas utilizadas en la obra. 

La autopista (o autovía, como se prefiera) muestra una fisonomía que todavía no llega a ser comprendida por muchas personas; hay vecinos que la creen lejana o bien desconocen la magnitud de la misma porque es prácticamente imposible entrar para transitar por la traza, que hoy es de tierra. En los horarios pautados es llamativo ver cómo varios grupos de obreros la transitan para ir a buscar las viandas, o bien paran “un rato” para dar lugar al ingreso de otras cuadrillas que arriban con sus pautas establecidas en materia de construcción.

Durante el primer trimestre del año que viene; a mediados del ejercicio próximo o en el momento en que las autoridades gubernamentales lo decidan, este medio anillo de circunvalación estará dando un cambio significativo al tránsito de Pergamino; los camiones que actualmente colapsan ciertas rutas urbanizadas dejarán de pasar por el lugar y permitirán evitar los embotellamientos, que son un peligro para la seguridad vial. 

Todavía falta, es cierto; pero es inevitable reconocer que la construcción muestra un notorio avance y que ocupa una parte importante de la agenda política de los funcionarios, porque el tradicional corte de cintas dejará de ser una utopía para los miles de automovilistas que circulan por esta ruta nacional Nº 8 y necesitan seguridad vial, algo que en estos días es prácticamente imposible de brindar. 

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