sábado 13 de junio de 2026

El Comedor “El Milagro” atraviesa un momento crítico y corre peligro su continuidad

7 de diciembre de 2014 - 00:00

El humilde comedor El Milagro, que desde hace más de 10 años atiende las necesidades de muchos chicos que residen en ese sector del barrio Acevedo, está atravesando un momento crítico debido a la escasa asistencia que recibe del Estado y la poca colaboración de empresas y particulares. La situación llegó al punto de poner en riesgo la continuidad de este importantísimo espacio al que acude diariamente una significativa cantidad de chicos, que reciben al menos un plato de comida al día y refuerzan la alimentación que reciben en sus casas.

Casi en forma diaria unas 70 personas acuden al comedor, en su mayoría menores de edad que en algunas ocasiones asisten en compañía de sus madres.

Haydeé Rodríguez, fundadora de este espacio que comenzó a funcionar en la cocina de su casa, se mostró angustiada por el presente que está atravesando. “Estamos muy mal, casi no tenemos ayuda y la colaboración que recibimos es muy poca. No podemos con tantos chicos, son entre 55 y 60 a los que se les da de comer diariamente y algunas veces vienen cerca de 20 madres”.

 

Necesidades

La necesidad es tal que se reciben donaciones de todo tipo, desde alimentos hasta objetos que puedan ser vendidos para obtener dinero con el cual comprar los insumos para elaborar la comida. “Ahora estamos ‘tirando’ porque siempre hay alguien que trae algo para hacer de comer o algún objeto que podamos vender”, indicó Rodríguez.

En este momento el comedor subsiste gracias a la colaboración de las personas que trabajan en el lugar, por así decirlo, pero no son más que voluntarios que prestan su colaboración diaria. “Todo lo que hoy tenemos es producto de mucho esfuerzo, ya que lo que recibimos de Bienestar Social es muy poquito. Son seis kilos de carne más un pack de fideos y uno de arroz por mes. Pero además de eso tenemos que comprar lavandina, detergente, pan y la garrafa para cocinar”, explicó Rodríguez y agregó que “una de las colaboraciones más importantes que recibimos es la del lavadero Virasoro, que dona la leche que luego se reparte entre las familias del barrio. También contamos con el supermercado Carrefour, que envía los paquetes que se rompen y Gotas, que trae facturas para que los chicos merienden”.

En vísperas de las fiestas de fin de año, el comedor tiene pensado realizar una comida para las familias y especialmente para los más pequeños. “Si conseguimos que alguien nos done, este año queremos hacer pollos para el 24 o 31, pero estamos esperando que alguien se acerque a colaborar porque no tenemos nada”.

Los interesados en colaborar con el comedor y ayudar con ello a la alimentación de muchos chicos pueden comunicarse con Haydeé Rodríguez al teléfono 416086 o dirigirse hasta la sede del comedor, ubicada en la esquina de Padre Berti y Chacabuco.

 

El Comedor

Este espacio físico pequeño en dimensiones pero con un gran corazón, recibe una importante cantidad de chicos, alcanzando en ciertas ocasiones una cifra de entre 60 y 80 niños. 

Se inauguró hace más de 10 años por iniciativa de Haydee Rodríguez y su esposo, que decidieron abrir las puertas de su propia casa para que muchos chicos de escasos recursos recibieran al menos un plato de comida y reforzaran la alimentación que reciben en sus casas.

La mujer recuerda que el comedor comenzó a funcionar en su propia vivienda hasta 2009, cuando se hizo una extensión del comedor en un terreno contiguo a la vivienda y “eso fue lo último que pudimos hacer”.

El emprendimiento surgió a raíz de la preocupación de estas personas por la cantidad de necesitados que se acercaban hasta su hogar para pedir alimentos. Sin embargo, es digno destacar que muchos chicos pasan muchas horas en compañía de Haydeé porque se sienten protegidos y mimados.

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