Pergamino vive horas delicadas en materia de inseguridad, al igual que toda la provincia, por eso el diputado nacional y exintendente del distrito reclamó por una inmediata reestructuración de la Bonaerense. Pero además se diferenció del actual mandatario Javier Martínez por nombrar a un policía como secretario de Seguridad y denunció que se está desactivando el sistema de Patrullas Urbanas y el 108.
DE LA REDACCION. El diputado nacional y exintendente de Pergamino Héctor Cachi Gutiérrez hundió el escalpelo en materia de seguridad, tanto por lo que sucede en la provincia de Buenos Aires como puntualmente en Pergamino, al mostrarse muy preocupado por la escalada delictiva que se advierte en la ciudad, al tiempo que volvió a reclamar la necesaria e inmediata reestructuración de la Policía Bonaerense.
Puntualmente en lo local se diferenció del actual intendente, Javier Martínez, al asegurar que no entiende la designación de un policía (por Walter Chamut) como responsable de la Secretaría de Seguridad cuando, según su parecer, ese cargo tiene que ser ocupado por un civil. Y para abonar su pensamiento recordó que tanto Mauricio Macri en la Nación con Patricia Bullrich como María Eugenia Vidal en la Provincia con Cristian Ritondo habían nombrado a jefes civiles para el manejo de la Seguridad.
El diálogo con LA OPINION, además advirtió que de ocho patrullas urbanas que había sólo están dos en funcionamiento y que hay una decisión de desactivar el sistema de Alerta 108.
En pocos días un nuevo hecho protagonizado por personal policial cobra la vida de un niño. Días atrás una abuela que acompañaba a su nieta. El nivel de incapacidad para las tareas elementales, demostrado por ciertos agentes policiales, pone en evidencia que el nivel de capacitación de la fuerza de seguridad bonaerense, es una calamidad. Revertir esta herencia sciolista ha de demandar un gran esfuerzo de la gobernadora María Eugenia Vidal, lanzó Gutiérrez al referirse a los lamentables casos en que patrulleros embistieron a personas en el distrito bonaerense de San Martín.
Hemos visto dos muertes causadas por patrulleros que atropellan a personas y en los cuales el velocímetro queda clavado en 140 kilómetros por hora, además de ir a contramano y en una zona residencial. Estamos pagando las consecuencias de lo que fue la incorrecta política del ministro Alejandro Granados y del gobernador Daniel Scioli que formaban policías en seis u ocho meses. Eso lo advertimos y lo dijimos en muchas oportunidades, que no era cuestión de fabricar policías como chorizos sino de profesionalizar un servicio público de los más importantes porque de él depende nuestra seguridad, amplió el diputado nacional por la UCR.
Reclamo a Vidal
En ese sentido Gutiérrez dijo suponer que desde el Gobierno provincial se tiene que estar preparando un plan que debería ser anunciado a la brevedad, porque si bien todos estos defectos que estamos padeciendo obedecen a las falencias de una gestión anterior, lo cierto es que nuestro Gobierno tiene que dar señales muy claras y precisas por un lado para ver cómo vamos a recapacitar a gran parte de los efectivos que hoy día carecen de la idoneidad y el profesionalismo necesarios, y por otro cómo vamos a reestructurar la Policía, ya que en dos meses de la nueva gestión prácticamente no se ha innovado en lo que es el esquema de organización policial de Scioli y Granados. Se necesita una reconsideración de todo el funcionamiento de la Policía de la Provincia de Buenos Aires porque en los términos en los que está planteada no funciona.
Policía Judicial
Por otro lado el exintendente de Pergamino volvió a reclamar la creación de la Policía Judicial. Hay que instalar en el debate definitivamente la formación de la Policía Judicial. Esto es un precepto constitucional que algunas veces hemos intentado poner en marcha a través de proyectos de ley pero los gobiernos justicialistas en todas sus corrientes, desde Duhalde, Ruckauf, Solá hasta Scioli, pero ninguno de ellos quiso conformar la Policía Judicial. Esto es ni más ni menos que los fiscales tengan la potestad de investigar los delitos con un cuerpo de detectives, de forenses, de profesionales que les permitan llegar hasta al fondo en el esclarecimiento de los hechos delictivos. Y mientras tanto, que la Policía de seguridad se dedique a su función específica que es la de prevenir el delito. Hoy es la misma Policía la que debe protegernos y también instruir sumarios que los fiscales les derivan porque carecen del personal necesario. Así que tenemos que poner en el tapete una profunda reforma en la Provincia de Buenos Aires tanto en la faz judicial como de la Policía Bonaerense, reclamó Gutiérrez.
En Pergamino
Al analizar la situación de la inseguridad en Pergamino, tras registrarse varios hechos delictivos que indican una preocupante escalada criminal, Gutiérrez apuntó contra el actual secretario de Seguridad al que no desacreditó por capacidad o idoneidad, sino por tener pasado como jefe policial. Yo no entiendo cómo el intendente Martínez pone al frente de la seguridad municipal a un policía. Esto no ocurrió ni en la Nación donde el presidente puso a la ministra Patricia Bullrich ni en la Provincia donde la gobernadora puso a Cristian Ritondo, es decir dos personas que vienen del campo de lo civil, y aquí Martínez elige a un policía que nosotros conocimos cuando hace un tiempo vino a la ciudad prácticamente a jubilarse, señaló.
Gutiérrez también denunció que se está desactivando la Patrulla Urbana y el Sistema de Alerta 108.
Estamos muy preocupados porque vemos un desborde de la situación, con muchos delitos que se están cometiendo a diario, y sospechamos que tiene que ver con una serie de factores. Por un lado tengo información que se está desactivando la Patrulla Urbana municipal, de hecho funcionan solo dos de ocho móviles que estaban afectados al patrullaje; también el propio secretario de Seguridad ha desactivado el 108 que es el número al que los pergaminenses se habían acostumbrado a llamar ante una emergencia, y que era una herramienta no solo para la denuncia sino también para el control policial, porque el operador volvía sobre el denunciante para corroborar si había ido una patrulla o la Policía, qué consecuencias había tenido, y esto nos ayudaba también a conformar el mapa del delito de Pergamino.
Parecería -opinó Gutiérrez- que estas herramientas fueron dejadas de lado y hoy no digo que exclusivamente por esto- estamos con un pico de inseguridad muy alto, todos los días hay dos o tres hechos; la semana pasada hirieron con un arma blanca a un remisero y las consecuencias pudieron haber sido peores; en las últimas horas ingresaron boqueteros a un local comercial del Centro, es decir que estamos ante una escalada y con mucha incertidumbre, por lo que hay que dar una pronta respuesta, para la cual nosotros estamos dispuestos a colaborar con el Gobierno municipal y con el provincial para lo que sea necesario.
Falta prevención
El diputado nacional por el radicalismo fue muy crítico con la faz preventiva de la Policía en Pergamino. No hay presencia preventiva en las calles, se han desactivado herramientas que no solo había que mantener sino también incrementar, porque hace falta más gente capacitada en las calles, y lo que estamos advirtiendo es que esto no sucede. Esto es muy peligroso porque la espiral delictiva avanza a pasos agigantados pero para retrotraerla cuesta un gran esfuerzo. Me parece que hay que volver a sentar en la misma mesa a fiscales, funcionarios municipales, la Policía y entre todos tratar de hallar soluciones que nos permitan ir mitigando todo esto que preocupa muchísimo porque de seguir así en cualquier momento vamos a padecer un hecho más grave que lamentar.
Suba de precios y opinión polémica: Algunos empresarios merecerían que vuelva Moreno
El diputado Gutiérrez también opinó sobre los dos primeros meses de gestión de Mauricio Macri como presidente de la Nación. Son dos meses, se dice que la luna de miel en política son cien días, así que como todos los procesos hay un tiempo para el ensayo/error y el propio presidente de la Nación lo ha hecho en su primera gestión en la Ciudad de Buenos Aires. En estos días ha habido ensayos y errores, pero también hubo capacidad de rectificación, de señalar que había que corregir rumbos. Pero creo que todavía es temprano para hacer un diagnóstico preciso. Aunque hay una fuerte preocupación por los aumentos de precios. Creo que en esto el Gobierno -que ha dado señales muy claras para la apertura al diálogo, de compromisos electorales que se han cumplido- ahora tiene que ser un poco más rígido (no digo volver a GuillermoMoreno, aunque algunos empresarios merecerían que volviera un Moreno), para que el Estado tenga una capacidad de intervención en la formación de precios. Lo de la carne, por ejemplo es inexplicable, porque que hoy el kilo de asado cueste 120 ó 140 pesos no tiene ninguna razón de ser cuando el kilo vivo es de 27 ó 28 pesos.