lunes 11 de mayo de 2026

Lotes de soja de primera: dan alerta por la aparición de Mancha marrón

10 de enero de 2016 - 00:00

Resultados del Inta Pergamino de monitoreos en la zona advierten la presencia de la enfermedad en el cultivo. El ciento por ciento de los lotes presentaban síntomas. El umbral recomendado para la aplicación de fungicidas es de 25% de altura de las plantas con síntomas. La enfermedad se manifiesta primero en plántulas, durante las semanas iniciales del cultivo.

DE LA REDACCION. Durante la primera semana de este mes (del lunes 4 al jueves 7) el Inta Pergamino realizó un relevamiento de Mancha marrón de la soja, causada por el hongo Septoria glycines, en la zona norte de la provincia de Buenos Aires.

El área relevada por el ingeniero agrónomo Antonio Ivancovich (investigador del Inta Pergamino y profesor de Fitopatología de la Unnoba) y Miguel Angel Lavilla (pasante Unnoba) incluyó los alrededores de Pergamino en dirección a las localidades de Colón, El Socorro, Guerrico, Arrecifes, Arroyo Dulce y Rojas.

El relevamiento se realizó sobre lotes de soja de primera tomados al azar, utilizando un muestreo convencional y registrando los siguientes datos: estado fenológico; prevalencia (porcentaje de lotes con Mancha marrón); altura de síntomas en las plantas (en porcentaje y relacionándolo con el umbral de 25%) y cobertura de los entresurcos.

Los objetivos del relevamiento fueron determinar el estado fenológico de los lotes relevados; la prevalencia de la Mancha marrón; el porcentaje de lotes de soja cercanos al umbral del 25% de altura de la planta con síntomas y cobertura de entresurcos.

 

Resultados

Los resultados del informe del Inta Pergamino señalan que el 20% de los lotes estaban en R1 y el 80% en R2. El ciento por ciento de los lotes presentaban síntomas de Mancha marrón. Altura de las plantas con síntomas: se observaron 30% de lotes con altura inferior al 10%. Otro 30% con valores de 10 a 15% y 40% de lotes con valores de 15 a 20%. Se recuerda que el umbral recomendado para la aplicación de fungicidas es de 25% de altura de las plantas con síntomas.

El 90% de los lotes relevados presentaba una cobertura incompleta de los entresurcos. La falta de cobertura favorece el ascenso de la enfermedad en las plantas.

 

Conclusiones

Sobre la  base de los resultados del relevamiento realizado se difunde el alerta para el manejo de la Mancha marrón en la zona de referencia, considerando que entre las pautas para aplicar eficientemente fungicidas se incluyen como período crítico para la Mancha marrón los estados fenológicos entre R1 y R5, la baja cobertura de entresurcos y la altura de la planta con síntomas (umbral del 25%).

 

Descripción biológica

El inoculo primario de la Mancha marrón proviene de la semilla infectada o de residuos de plantas infectadas de la temporada anterior. El viento y el salpicado de lluvia distribuyen las esporas del hongo a partir de las lesiones primarias presentes en cotiledones u hojas primarias.

Signos y síntomas o daños: la enfermedad se manifiesta primero en plántulas, durante las semanas iniciales del cultivo, y luego se torna nuevamente conspicua en estados próximos a la madurez.

Los primeros síntomas se pueden observar en cotiledones, hojas primarias y hojas trifoliadas del tercio inferior de la planta. Las lesiones aparecen como manchas irregulares de color marrón oscuro y de tamaño y forma variable. Las hojas infectadas se tornan rápidamente amarillas y caen prematuramente. Bajo condiciones ambientales favorables puede causar una importante defoliación en la mitad inferior de la planta.

Los síntomas se hacen más notorios a medida que el cultivo se aproxima a su madurez. Las lesiones en las hojas maduras le dan a éstas una coloración rojiza, provocando su caída prematura.

Condiciones predisponentes: la fuente inicial del inoculo es el rastrojo infectado de años anteriores. El desarrollo de la enfermedad se ve favorecido por temperaturas medias diarias superiores a 21º C y alta humedad ambiente, que provocan la esporulación del hongo.

El mayor espaciamiento entre surcos favorece el salpicado y la dispersión del hongo, desde los rastrojos infectados en el suelo hacia las hojas inferiores de las plantas.

Las precipitaciones frecuentes ayudan a la dispersión del hongo desde las hojas inferiores hacia las superiores, incrementando la incidencia y severidad de los síntomas.

 

Recomendaciones finales

El Inta dejó algunas pautas mínimas a considerar a la hora de decidir sobre la posibilidad de hacer aplicaciones y que éstas sean eficientes: período del cultivo; nivel del umbral; condiciones climáticas (éstas no son demasiado exigentes, con frecuencia semanal de lluvias es suficiente para la enfermedad); baja cobertura, mayor riesgo de difusión de la enfermedad: si hay buena cobertura de los surcos. En nuestra zona generalmente hay baja cobertura y eso es bueno para la enfermedad porque ellas necesitan un salpicado y eso se da cuando hay menor cobertura.

Situación agronómica: los asesores y el productor son los que saben si el lote vale la pena.

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