Se va a tener que hacer cargo de lo que dijo, esto es una novela que estoy leyendo de muy mal gusto, afirmó la fiscal, que habló en varios medios para rechazar las acusaciones de la testigo. La joven expresó que la escena del crimen no había sido cuidada.
Buenos Aires, (NA) - La fiscal Viviana Fein desmintió ayer a una testigo del operativo realizado en el departamento del fiscal Alberto Nisman y señaló que sus declaraciones están fuera de todo contexto, luego de que la joven denunciara que no se resguardó la escena.
Lo que dice la testigo está fuera de todo contexto, se quejó Fein y pidió que Natalia Fernández se haga cargo de lo que declaró a un matutino porteño.
Se va a tener que hacer cargo de lo que dijo, esto es una novela que estoy leyendo de muy mal gusto, afirmó la fiscal, que habló en varias radios y canales de televisión para rechazar las acusaciones de la testigo.
Fein sostuvo que no pude haber ningún clima de jarana -como dijo Fernández a Clarín- durante la madrugada en que se realizó el operativo en el departamento de Nisman y que esto es una locura pensarlo, con semejante suceso.
Estaba la mamá (Sara Garfunkel), estaba la hermana del doctor Nisman (Sandra), el secretario y el juez subrogante del juzgado 25, estaba mi secretario titular, toda la noche, que ha trabajado encomiablemente, estaba yo. Y bajo ningún punto de vista lo que manifiesta esta testigo es lo que realmente sucedió. Bajo ningún punto de vista, recalcó Fein.
Fernández, de 26 años, presenció el operativo luego de ser abordada en la calle por personal de Prefectura.
Sobre esa noche, contó que hubo unas 50 personas en el lugar y señaló: Tomaban mate y pidieron medialunas. Tocaban todo. Había unas cincuenta personas. La fiscal preguntaba ¿la cortamos acá y la seguimos mañana?.
Molesta por esas declaraciones, Fein descartó lo de las medialunas y el mate, sostuvo que con Prefectura podía haber exactamente 20 o 15 personas trabajando y que no permitirá que se la difame.
En mi vida interrumpí un procedimiento. Es vergonzoso. Nunca a lo largo de los años ningún fiscal (interrumpió un operativo). Nunca empezamos un procedimiento y nos vamos. Por favor, jamás lo dije, enfatizó Fein.
También se refirió al comentario de Fernández respecto de que escuchó que alguien en el departamento afirmó que el disparo que terminó con la vida de Nisman fue a once centímetros de la cabeza.
Hablar de once centímetros... ¿de dónde lo sacó? Si lo único que se hace en la escena del crimen es recopilar, incautar, individualizar todo lo que hay en el escenario por las distintas áreas científicas de la Policía Federal y remitir cada muestra debidamente cerrada, con las actas que lo documentan, a las distintas divisiones. ¿Cómo es posible que hablemos de pericias en el lugar del hecho? Es una novela esto. Es absurdo, recalcó.
La testigo relató que en un momento el portero se sentó a su lado y le ofreció un café porque estaba muerta de sueño y que el café era de la cafetera de Nisman.
Al respecto, Fein aclaró: Jamás fue tocada esa cafetera. No es una cafetera común.
En tanto, sobre los dichos de la joven que declaró que la fiscal le mostró una bolsa con cinco casquillos de bala, Fein destacó: Hay una sola vaina servida y nada más. Cuatro balas en el cargador y un proyectil en el cerebro (de Nisman), en la parte encefálica, no hay otra cosa en el marco de la causa, no existe otra cosa.
No puedo tomar en mis manos, sin guantes en el lugar observando todo, ni siquiera la vaina, ni un proyectil ni un bala. No puedo ni debo. Porque no es mi área. Me manejo con técnicos, señaló.