La empresa Fiplasto, ubicada en Ramallo, atraviesa un escenario de incertidumbre por las restricciones en el suministro de gas natural. La compañía ya opera con una sola línea de producción y no descarta interrupciones durante el invierno, mientras crece la preocupación en el sector industrial por la crisis energética.
Crisis energética y restricciones en el suministro de gas en Ramallo
La situación energética nacional comienza a impactar con fuerza en el entramado industrial del norte bonaerense. En Ramallo, la empresa Fiplasto enfrenta limitaciones en el suministro de gas natural, un insumo clave para su proceso productivo, lo que ya está generando cambios en su nivel de actividad y en la organización del trabajo.
Desde la compañía se informó a los trabajadores que las restricciones en el suministro podrían intensificarse durante los meses de invierno. Actualmente, la planta opera con una sola línea de producción debido a la escasa disponibilidad de gas, lo que obliga a readecuar el funcionamiento general de la fábrica.
El gas natural es esencial para el proceso industrial, por lo que cualquier reducción en el abastecimiento repercute de manera directa en la capacidad operativa. Según se explicó, el escenario actual presenta menor previsibilidad que en años anteriores, lo que complica la planificación de la producción.
Incertidumbre industrial y advertencias del sindicato en Ramallo
El secretario adjunto del Sindicato de Fiplasto, Juan Silenzo, confirmó que la situación ya está afectando el funcionamiento de la planta. Según indicó, la empresa informó que, ante cortes prolongados, podría recurrir a medidas como el otorgamiento de vacaciones forzadas.
“Desde la empresa aducen que se les reduce o directamente se les corta el suministro de gas”, señaló el dirigente gremial, al tiempo que explicó que actualmente la actividad se sostiene con una sola línea debido a la limitación del recurso energético.
El impacto de la crisis energética en el sistema productivo
El problema se enmarca en un contexto más amplio de tensión en el sistema energético argentino, marcado por el aumento de la demanda invernal, la caída de importaciones de gas y las limitaciones en la infraestructura de transporte.
Mientras continúan las conversaciones entre la empresa y la distribuidora Litoral Gas, la incertidumbre persiste. En Ramallo, Fiplasto se convierte en un caso testigo del impacto que la crisis energética puede tener sobre la industria regional durante los meses de mayor consumo.