No obstante siguen ajustados los resultados económicos de los principales cultivos del país. La expectativa de un cambio, baja de retenciones y nuevas reglas comerciales hicieron que los productores no sólo retengan cereales y oleaginosas, sino que vayan con pie de plomo a la hora de efectuar ventas anticipadas de la campaña 2015/2016.
DE LA REDACCION. La EEA Pergamino lanzó el informe quincenal del mercado de granos, el que analiza el mercado y la rentabilidad de los principales cultivos, contiene las cotizaciones de la última semana y de la anterior del mercado local (Mercado a Término de Buenos Aires & Rosario) y de los EE.UU. (Chicago y Kansas).
El doctor Reinaldo R. Muñoz, jefe de Economía de la EEA Pergamino, en esta oportunidad realizó un resumen del informe.
En la Bolsa de Chicago (EE.UU.), para los contratos cercanos, los precios del maíz declinaron (150 u$s/t) y los de soja cayeron a los más bajos en 7 años (315 u$s/t). Igualmente para el trigo hubo leves bajas, retrocediendo sus valores en torno a los 180 y 175 u$s/t para las plazas de Chicago y Kansas, respectivamente.
Desde lo fundamental, el mercado tuvo un fuerte argumento bajista en el informe de las cosechas de maíz y de soja en los EE.UU. Pero el informe del mes clave -noviembre- quedó por arriba de lo esperado por el mercado.
Entre los fundamentos bajistas se destacaron la enorme oferta global de soja; el avance de la siembra en Brasil y la fortaleza del dólar, que resta competitividad a las exportaciones. Se sumó la debilidad del petróleo, que cayó a 40,7 u$s/barril.
Las expectativas del mercado mundial de soja resultan inciertas. Los rendimientos de la soja en EE.UU. no sólo serían mejores a lo esperado, sino más altos que los del año anterior, que fue un récord considerado difícil de superar.
Transcurrieron dos semanas durante las que el mercado doméstico sigue alentado por un reposicionamiento de las fábricas y de los compradores, considerando las elecciones presidenciales y los probables cambios que podrían llegar a haber en la comercialización de los granos. A esto se suman las posibles variaciones del tipo de cambio, que llevó a una lucha por el mercado con pagos por arriba de la capacidad teórica, tanto por la industria como para la exportación. También se lanzaron contratos con pagos en dólares convertibles en 2016.
Una vez más en el mercado mundial aparecieron las sorpresas cuando no se las esperaba. La trilla de los EE.UU. y los rindes del mayor productor mundial de maíz y de soja generaron una sobreoferta, cuya dimensión excede las expectativas de los operadores. La novedad forzó a las bajas de los precios, que volvieron a testear los pisos y en muchos casos los perforaron.
Los interrogantes para el mediano plazo son la demanda y su comportamiento. Al respecto, las dudas persisten porque las políticas macro de los líderes priorizan el crecimiento y el nivel de empleo, apelando a una desvalorización de sus monedas. El temor es que el nivel del comercio puede resultar severamente afectado.
Mercado local
En el plano local los precios de los granos mejoraron pero siguen ajustados los resultados económicos de los principales cultivos del país. En el mercado local la expectativa de un cambio, baja de retenciones y nuevas reglas comerciales hicieron que los productores agropecuarios no sólo retengan la mayor cantidad posible de cereales y oleaginosas de la cosecha vieja, sino que vayan con pie de plomo a la hora de efectuar ventas anticipadas de la campaña 2015/2016.
Según datos oficiales del Minagri, las operaciones de la cosecha próxima de los tres principales cultivos (soja, trigo y maíz) se encuentran 31% por debajo de las ventas efectuadas para esta altura del año y 48% por debajo de las de 2013.
Finalmente, la expectativa podría agregar mayor área de siembra nacional, según informa la Sociedad Rural. Se estimó que podría crecer la siembra en 0,7 millones de hectáreas y, con ello, revertir la tendencia negativa de la superficie cultivada.
En lo local, el escenario político y comercial ya ha tenido efectos en las propuestas de los compradores de granos, lo que supone una continuidad de estas novedades. Estar atento a las oportunidades de ventas hace necesario para el productor aprovechar el futuro, asegurar su resultado y aumentar la oferta agropecuaria.