En la última sesión del Concejo Deliberante se aprobó por unanimidad la Resolución Nº 2.453/15 por la cual se le solicita al Ejecutivo municipal la colocación de cloacas en Becerra, entre Costa Rica y el arroyo Pergamino, en la zona de barrio Güemes.
El despacho en cuestión provino de una de las comisiones internas que funciona dentro del cuerpo deliberativo luego de que el proyecto original, presentado por el bloque Frente para la Victoria-Partido Justicialista, fuera girado a la comisión correspondiente para que en esta sesión se le diera tratamiento y aprobación por el pleno de concejales.
La de cloacas es una cuestión fundamental para la vida de nuestros vecinos, es un derecho básico al que deberían tener acceso todos los vecinos de la ciudad por igual, explicaron desde el Concejo Deliberante.
Actuar desde el reconocimiento y el respeto de los derechos humanos implica para el Estado, en primer lugar, reconocer umbrales mínimos de satisfacción en un conjunto de necesidades humanas básicas para toda la sociedad y, en segundo lugar, asumir el compromiso de empezar a garantizarlos a los hogares que, por diferentes razones, se encuentran excluidos de estas necesidades como vía de integración social, explican los considerandos del proyecto original.
Otras necesidades
También el despacho explica que la escasez de agua potable y de saneamiento, son las causas principales de enfermedades en el mundo. Existe evidencia en favor del beneficio que representa la provisión de agua segura y saneamiento básico; esta ayuda excede el contexto puramente sanitario, incluyendo ventajas económicas, sociales y productivas para la sociedad, resaltaron en el cuerpo deliberativo sobre estas intervenciones que favorecerán a un número importante de vecinos que no cuentan con la prestación.
Trabajos en los barrios
Desde el Municipio se recalcó nuevamente que las tareas coordinadas con los vecinos son la base del trabajo; ellos aportan en algunos casos la conexión de los domicilios, es decir que el Gobierno pondrá la red con el apoyo de empresarios.
Además se aprovechó la oportunidad para aclarar que no hay nadie autorizado para cobrar ni vender nada. El vecino comprará su caño que le significará la conexión domiciliaria donde quiera, y esto es importante decirlo porque siempre hay gente que tras alguna gestión municipal engaña a la población, reiteraron desde la Municipalidad.