A ambos lados del paso se perciben los cambios realizados a través del programa que se estableció para la remodelación integral del sector. Esperan poder cumplir con los plazos para contar en alrededor de un mes y medio con la zona terminada. El tránsito podrá ser más fluido cuando se habiliten los dos carriles que se construirán.
DE LA REDACCION. Los trabajos para remodelar el puente que vincula Merced con la avenida Juan B. Justo se siguen desarrollando de acuerdo a los programas de tareas que se incorporaron en la licitación y en estos días están terminándose las obras en la vereda oeste. Cuando estén terminados los trabajos se mejorará de manera considerable la accesibilidad de los vehículos generando también más fluidez en el tránsito, explicaron desde el Municipio.
En lo que respecta al programa integral de tareas, se trata de la ampliación del puente que une dos zonas importantes de Pergamino. Cabe señalar que las obras que se están desarrollando se hacen con recursos del Municipio: Es una obra que está planteada en 120 días de plazo, con un monto cercano a los 8 millones de pesos y que en este momento lleva ejecutado más de un cuarto del programa de tareas; estamos en tiempos razonables, resaltaron desde la Comuna a raíz de una consulta formulada por LA OPINION.
Un cambio en la imagen
Destacando los avances que traerán las mejoras, se indicó que viene a solucionar una vieja demanda en la accesibilidad, es decir hacia el barrio Centenario y viceversa; además se deberá considerar que hay hechos que no parecen relevantes a la luz de la obra pero hay que tenerlos en cuenta.
El puente no es para pasar más rápido, pero sí para transitarlo con comodidad cuando tengamos la posibilidad de abrir el tramo de la guía que está entre San Nicolás y Juan B. Justo; ahí se podrá girar e incorporar al puente con más facilidad para que cuando uno acceda hacia el Centro, o doble hacia 25 de Mayo, lo haga con más comodidad, indicaron durante una de las últimas visitas que llevaron a cabo las autoridades municipales.
En cuanto a las tareas que se están concretando, se trabaja en lo que son las veredas de circulación peatonal; dos aceras de 2,40 metros de lado que tendrán, a diferencia de las anteriores, una baranda mucho más alta hacia el cauce del agua y también un protector hacia el tránsito vehicular. A su vez la gente podrá cruzar solamente en correspondencia con los terraplenes, de tal forma de garantizarles a los conductores que no se encontrarán con nadie que cruce en la mitad del puente; aunque habrá entre los dos carriles por mano un separador de un metro dado que servirá como un espacio de espera para el caminante.
Con relación a la luminaria y detalles de la obra, se resaltó que se pretende que el trabajo esté terminado de acuerdo a los plazos estipulados en el proceso de licitación, y cabe señalar que se gestiona ante la Cooperativa Eléctrica para hacer el reemplazo del alumbrado público analizando la posibilidad de colocar nuevos elementos para lograr una mejora en la visibilidad del puente.
Muro de contención
Al ponerse en marcha la construcción de la nueva vereda oeste, también se reparó el muro de contención que está para frenar la crecida de las aguas; las paredes se habían dañado mucho con las últimas inundaciones y ahora se hicieron de hormigón siguiendo la línea de la flamante acera.
Dos carriles nuevos
Los automovilistas que circulen hacia el barrio Centenario una vez culminada la obra, tendrán dos carriles, en este sentido se resaltó que uno inducirá a ingresar a 9 de Julio con más comodidad ya que se quiere que el conductor entienda que cuando tenemos que pasar hacia el sur de la ciudad no necesariamente tiene que utilizar Juan B. Justo, ya hay un gran tránsito que va por 9 de Julio dado que es una calle ancha, con lo cual puede llegar hasta Liniers y ahí retomar la salida o seguir hacia la ruta Nº 8.
Paseo Ribereño
Contemplando que las obras en el puente generarán una modificación importante en esta zona, sería lógico evaluar la posibilidad de lograr mejoras en la zona del Paseo Ribereño, teniendo en cuenta que las últimas crecidas del Arroyo dañaron la carpeta asfáltica tan utilizada para circular. Hay algunas partes en donde se rompió de manera considerable la zona de caminatas o bien las raíces de los árboles levantaron el material existente.
Por otra parte, cabe reconocer que se hicieron trabajos de embellecimiento en lo que respecta a las columnas del alumbrado público y los cestos papeleros; en este sentido todos estos elementos se repararon a nuevo cambiando además el color que tenían hasta hace algunas semanas.