Integrantes de la Subsecretaría de Transporte del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires estuvieron reunidos en Pergamino con miembros de la comisión de Infraestructura que acompaña al candidato a intendente del frente Cambiemos.
DE LA REDACCION. El pasado viernes, parte del equipo de Guillermo Dietrich (subsecretario de Transporte del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires) se puso a trabajar en conjunto con la comisión de Infraestructura que asiste a los planes y programa de Javier Martínez, candidato a intendente del frente Cambiemos. Las conversaciones se extendieron durante casi toda la jornada.
Nadia Magatelli (responsable de las ciclovías), Julieta Peruzzo (proyectos especiales), Alejando Ezcurra (seguridad vial) y Fernando Angueira (líder del equipo), se pusieron a disposición de Eddo Pascot (candidato a primer concejal y responsable de la Comisión de Infraestructura y Espacio Público del equipo de Martínez). Durante las conversaciones se tomaron como referencia varios temas.
En principio existe la necesidad de fomentar la redacción de un código de tránsito y transporte público; dado que es necesario mantener una normativa municipal acorde a las necesidades de nuestro actual contexto. En ese código, se van a establecer cuestiones que hacen a las frecuencias y trazas del transporte público, reglamentación para taxis y remises, sistema de estacionamiento moderno, etcétera, explicaron.
En las primeras conclusiones que comentó Alejandro Ezcurra está la necesidad imperiosa de trabajar en señalización; independientemente de que todos están de acuerdo que lo que falta es un eficiente control de las normas de tránsito. Así, por ejemplo, lo que está atascando el tránsito en la zona centro (por la breve experiencia del pasado viernes) no son los autos estacionados, sino los que sistemáticamente paran del lado izquierdo. Eso es un problema de control, remarcó.
Sobre la cuestión del tránsito no está nada escrito explicó Fernando Angueira, y remarcó que nosotros en la ciudad de Buenos Aires hemos tenido pruebas exitosas y otras no tanto. Pero lo importante es estudiar la congestión en cada esquina y tener un correcto mapa de concentración de accidentes.
Así, por ejemplo, el Ejecutivo puede hacer un cambio de mano sobre una arteria con miras a una prueba de 90 días, verificar en la realidad si esa disposición resuelve un problema; porque de lo contrario no hay que hacer cambios en ese sentido, añadió.
Pascot, a su vez, comentó la importancia de ajustarse al plan estratégico 20/30 planteado desde la Fundación Pensar, donde la cuestión en general de la infraestructura tiene que ajustarse necesariamente al Pergamino que se está diseñando para los próximos 20 ó 30 años.
El equipo trabajó mucho en la necesidad de hacer una campaña de concientización para dar a conocer las estadísticas de accidentes de la ciudad, las esquinas peligrosas y la previsión de futuros accidentes. También se tomó como punto de partida, una aplicación para celulares que actualmente existe en la Ciudad de Buenos Aires que se llama denuncia. Es una aplicación para celulares que se puede bajar en forma gratuita y tiene mucha utilidad para el control de tránsito, ya que el vecino saca dos fotos: una en donde se ve claramente la infracción de tránsito y la otra en donde se nota la patente. Como consecuencia de ese documento digital, entonces la Justicia de faltas puede tomar cartas en el asunto.
Así, como la aplicación de denuncias, el equipo comentó que hay otras soluciones modernas a los problemas clásicos del tránsito y el estacionamiento.