El pozo tiene varios centímetros de profundidad y la característica de estar cubierto de agua la mayor parte del año. Su presencia no solo representa una molestia para los vecinos de la zona, sino también un peligro en materia vial.
DE LA REDACCION. Un pozo de grandes dimensiones que abarca todo el ancho de la calle, cumple ya varios años en la esquina de Laprida y Barbazán.
El bache tiene además varios centímetros de profundidad y la característica de estar cubierto de agua la mayor parte del año, aunque pasen varios días de sequía, puesto que las cunetas transportan agua servida y una parte queda estancada en la hondonada.
El pozo en cuestión está ubicado sobre Laprida al 1400, en donde termina el pavimento y comienza la tierra.
La presencia permanente de agua, además de ocasionar una molestia para los vecinos de las inmediaciones, también representa un peligro para quienes circulan en bicicleta y motos, porque no dejan ver la profundidad del mismo y las irregularidades del piso, además de levantar agua.
Los vehículos deben frenar casi a cero para atravesar el pozo puesto que no hay forma de sortearlo sino atravesarlo con el mayor cuidado posible.
Como satélite del bache más grande, existen pozos más pequeños en los últimos metros de pavimento que también permanecen cubiertos de agua la mayor parte del tiempo y que también representan un peligro para los vehículos de dos ruedas en la pérdida de estabilidad.
Por el momento no se han registrado accidentes de consideración, pero más allá del peligro en materia de tránsito, el barrial y la presencia de agua son una molestia permanente para los habitantes de la zona.