La Guardia cuenta con cuatro camas de internación y a veces resultan insuficientes porque hay que considerar que atendemos el politrauma, ya que el Hospital es un centro de derivación.
Según la doctora De Marco el mayor nivel de demanda se da los fines de semana, algo que se atribuye a que esos días no funcionan los Centros de Atención Primaria y hay pocas guardias activas en las clínicas.
En el Hospital los especialistas y la infraestructura de internación están siempre disponibles, esto hace que mucha gente acuda directamente al Hospital, incluso los que tienen una buena cobertura social.
En su opinión, socialmente no está instalado el concepto de la emergencia y esto ocasiona problemas. La gente acude a nosotros para resolver algo que podría atenderse en un consultorio externo o en una sala de salud; para algunas personas una tos se transforma en algo tan grave como un infarto y pretenden ser atendidas de inmediato.
Hay quienes se van con un tratamiento y cuando tienen que controlar la evolución, por no querer sacar turno vuelven a la Guardia. Lo hacen luego de deambular por distintos efectores y hay quienes hasta tienen doble o triple consulta por una misma patología, comentó.
En este contexto, De Marco planteó que aunque no se puede generalizar porque hay gente que es muy agradecida, hay quienes no reconocen la tarea que se realiza en la Guardia. Estamos muy lejos del reconocimiento de la gente, consideró.
Yo trabajo en la Guardia desde que me inicié como residente en el viejo Hospital y la tarea ha cambiado, los médicos se van renovando porque la labor es muy desgastante, hay mayor complejidad de la patología y fundamentalmente ha cambiado la gente, concluyó.
Clínica Médica
La jefa de Sala de Clínica Médica, doctora Eleonora Crivelli, por su parte, también señaló que se está trabajando con bastante demanda atribuible a la cuestión estacional. Estamos con la sala llena, con un recambio de cama alto y a veces con algún déficit, pero no nos hemos visto desbordados.
En esta época se ven más neumonías, se agravan los cuadros de enfermedad pulmonar y algunas patologías cardiovasculares y a eso hay que sumar la atención de los pacientes renales, diabéticos y todos aquellos que requieren internación por diversas causas, describió.
La sala de internación de Clínica Médica tiene una capacidad de 38 camas y allí los pacientes llegan por dos vías: la Guardia o los consultorios externos. Observamos que algunos son pacientes con obra social, muchos de ellos son afiliados de Pami; y también tenemos otros que no tienen cobertura.
La profesional, que tiene a su cargo el seguimiento de pacientes con patologías infecciosas, para las cuales el nosocomio dispone de tres espacios de internación individuales con baño privado, explicó que en las épocas de más demanda lo que se hace es optimizar el uso de la cama, algo que significa que el paciente esté internado el tiempo justo.
En este sentido reconoció que esto no siempre es tan sencillo por cuanto se presentan dificultades con dos tipos de pacientes: los que cursan patologías terminales y no tienen en su casa un adecuado manejo del dolor, lo que exige la internación recurrente y prolongada; y los denominados pacientes sociales que no tienen un recurso para volver a su casa. Es utópico pensar en un sistema de atención domiciliaria que los pudiera contener, lo que resolvería en parte el problema que se genera con esta capacidad instalada, opinó.
Con respecto a los pacientes que provienen de otras ciudades, refirió que una vez que están compensados, lo que se trata es que puedan hacer su recuperación en el centro de salud de su ciudad de origen. Siempre se encuentra el modo de brindar la asistencia, a los de acá y a los de afuera, advirtió Crivelli.
Cirugía y Traumatología
Por la naturaleza misma de un hospital de agudos, otros servicios que absorben una alta demanda son Cirugía y Traumatología. Según refirieron a LA OPINION directivos del Hospital, se atiende un promedio de 350 cirugías mensualmente en ambos servicios. Cirugía tiene asignadas 12 camas de internación y Traumatología, 10.
Lo mismo sucede con las áreas críticas como la Unidad de Terapia Intensiva de Adultos, la Terapia Intensiva Pediátrica y el área de Neonatología, además de Hemodinamia, servicios que reciben muchos pacientes incluso de otras regiones sanitarias.
Pediatría
De acuerdo con lo señalado por Leonardo Vicente, pediatra adscripto a la dirección del Hospital, en la semana se solían ver en Pediatría 40 ó 50 chicos por día y en la actualidad esa cantidad se elevó a 120, un número que crece los fines de semana para llegar a un promedio de 160. En su opinión esto ocurre porque encontrar un especialista privado los fines de semana es difícil y además porque en el Hospital los 365 días del año hay pediatras, neonatólogos, residentes de Pediatría y terapistas infantiles.
Este sector cuenta con 28 camas de internación, la Terapia Intensiva Pediátrica con 8 y Neonatología se maneja con 12 pacientes. Sobre si esta capacidad instalada alcanza, Vicente planteó que en salud nunca los recursos son suficientes.
Siempre se necesita más y si hubiera 40 camas, se usarían. Lo que observamos es un déficit de Enfermería, ya que tanto en Pediatría como en Neo se requiere de personal altamente especializado. También notamos que en general en Enfermería es donde se da el mayor porcentaje de ausentismo, refirió.
Sobre la prevención
Todos los profesionales consultados coincidieron en que mucha de la demanda se aliviaría con una mayor prevención, aunque reconocieron que para ello haría falta mucha educación del paciente.
Siempre es bueno pensar en tener más camas de internación, pero tan importante como eso es lograr un buen manejo del paciente crónico y más aun hacer una adecuada prevención para evitar muchas enfermedades, señalaron.
Walter Gatón: El Hospital nos ha quedado chico
El director ejecutivo del Hospital San José, Walter Gatón, señaló que en los últimos tiempos la capacidad del Hospital ha quedado chica y reconoció que cuesta instalar alguna idea de ampliación.
Nos estamos quedando sin lugar. Esto lo discutimos a diario, buscando el modo de generar algún cambio para mejorar la oferta sobre todo de internación, pero nos encontramos con una limitación financiera importante, planteó.
Asimismo comentó que se ha modificado el perfil de los usuarios. Mucha gente se ha volcado al Hospital, incluso aquellos con cobertura, y esto se debe no solo al mejoramiento en la atención y a la gratuidad de las prácticas sobre todo para los estudios complementarios sino a que han empezado a confiar más en el Hospital.
También refirió que la mayoría es de Pergamino y que un 30 ó 40 por ciento de los usuarios tiene obra social. Sin embargo, señaló que cada vez es mayor la demanda que se recibe de pacientes de la zona.
Capacidad instalada
En relación con la posibilidad cierta de ampliar la capacidad instalada, planteó que los costos son difíciles de abordar con los recursos del presupuesto. Uno piensa que es armar un par de habitaciones más, pero es reordenar toda una estructura, explicó el director ejecutivo.
En este punto consideró que el armado de una Sala de Crónicos es una asignatura pendiente que descomprimiría a Clínica Médica. Hoy la principal dificultad que encontramos es financiera, aunque tenemos mucho apoyo del Ministerio, insistió, y no descartó pedir colaboración a empresas.
Sobre la provisión de insumos, señaló que no han tenido inconvenientes. La demanda de medicamentos es tan grande que deben establecerse prioridades, admitió y reconoció que muchas veces se nos critica por eso.
Lo que más preocupa a los directivos ante un creciente nivel de atención es el déficit en Enfermería y observó que tanto Cirugía como Traumatología no tienen un giro cama más activo por las dificultades que se tienen en la provisión de prótesis. No se ha logrado un banco, y esto hace que tengamos pacientes varios días internados a la espera de estos elementos.