La muerte de Mariela Soledad Lobo, la joven de 23 años hallada sin vida el último sábado en su vivienda del barrio La Lomita, sigue generando conmoción y dudas en Pergamino.
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La investigación judicial dio un giro por las declaraciones de familiares que podrían aportar la clave sobre un incidente ocurrido horas previas al desenlace.
La muerte de Mariela Soledad Lobo, la joven de 23 años hallada sin vida el último sábado en su vivienda del barrio La Lomita, sigue generando conmoción y dudas en Pergamino.
Si bien la autopsia confirmó que se trató de un suicidio, en los últimos días la investigación judicial dio un giro a partir de declaraciones de familiares y vecinos que podrían aportar datos clave sobre un incidente grave ocurrido en las horas previas al desenlace.
El fiscal Fernando D’Elío, a cargo de la UFI Nº 7, tomó este martes por la mañana en el séptimo piso del edificio judicial las declaraciones de los hermanos de la víctima, quienes residen en las inmediaciones de su domicilio. La Fiscalía intenta reconstruir de manera detallada las últimas horas de vida de la joven, centrando la pesquisa en lo que pudo haber sucedido el viernes por la tarde y la noche, antes de que fuera hallada ahorcada en su casa durante la madrugada del sábado.
El sábado a la madrugada, personal policial y una ambulancia del SAME acudieron a la esquina de Julián Anolles y Bombero Esquivel, en La Lomita, donde la joven fue encontrada sin vida en el interior de su vivienda. El médico de emergencias constató el deceso y la Policía Científica realizó pericias en el lugar. La autopsia confirmó que la causa de muerte fue anoxia por asfixia mecánica por ahorcadura, compatible con un suicidio.
Fuentes oficiales señalaron que Lobo no tenía antecedentes de intentos de autoeliminación ni dejó carta alguna, lo que desde un primer momento generó interrogantes entre sus allegados.
La denuncia de la madre y las amenazas
El rumbo de la causa cambió cuando, al día siguiente del hallazgo, la madre de la joven denunció en la Comisaría Primera que había recibido amenazas intimidantes por parte de vecinos del barrio. Según consta en la denuncia, un grupo de personas se presentó frente a su vivienda el domingo por la mañana, profiriendo insultos y amenazas.
Entre las frases escuchadas, una resultó especialmente inquietante: “Te vamos a prender fuego la casa, te vamos a matar como matamos a tu hija”. Según la mujer, en el mismo episodio dos hombres habrían exhibido armas, uno un cuchillo y otro un revólver, antes de retirarse del lugar.
La madre identificó a los presuntos responsables y el hecho fue caratulado como amenazas agravadas y amenazas, con intervención de la Fiscalía 7. Desde entonces, la Policía dispuso recorridas preventivas en la zona y el Grupo Táctico Operativo fue asignado para localizar a los denunciados y recolectar elementos de prueba.
Actualmente existen dos expedientes en paralelo: uno por averiguación de causales de muerte, orientado a determinar las circunstancias del suicidio, y otro por amenazas agravadas. No obstante, para los investigadores es clave establecer si ambos hechos guardan relación y si el incidente previo con vecinos enfrentados con la víctima pudo influir en su decisión final o incluso estar vinculado a la secuencia que derivó en su muerte.
El fiscal D’Elío dispuso que se tomen más testimoniales a familiares directos y vecinos de la cuadra, además de avanzar en otras medidas probatorias. El objetivo es trazar una línea de tiempo precisa de lo ocurrido el viernes por la tarde y la noche, que permita entender qué pasó en las horas previas al hallazgo del cuerpo.
Conmoción en el barrio
La comunidad de La Lomita permanece impactada tanto por la noticia del suicidio como por las posteriores amenazas denunciadas. Vecinos expresaron preocupación por la seguidilla de hechos violentos y esperan que la Justicia logre esclarecer si se trató de un suicidio sin intervención de terceros o si, como plantean los familiares, hubo presiones y situaciones de hostigamiento que podrían haber tenido un peso determinante.
Por ahora, la Fiscalía mantiene abiertas todas las hipótesis y avanza en la recolección de pruebas, en un caso que combina la tragedia íntima de una familia con un clima de violencia barrial que extiende la conmoción a toda la ciudad.