La baja del consumo como epicentro: las claves de la crisis del sector confeccionista en Pergamino
Entrevistas de LA OPINIÓN con fabricantes locales: caída del consumo, importaciones en alza y empleo en riesgo.
1 de marzo de 2026 - 06:59
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El universo confeccionista pergaminense, atraviesa un momento complejo
LAOPINION
La industria confeccionista atraviesa uno de los momentos más complejos de los últimos años y, aunque el debate público suele concentrarse en la apertura de importaciones, en Pergamino los fabricantes coinciden en señalar otra variable como determinante: la caída del consumo.
La retracción de la demanda interna aparece hoy como el epicentro de la crisis. Sin volumen de ventas, sostener estructuras productivas intensivas en mano de obra se vuelve cada vez más difícil. La apertura comercial, explican, agrava el escenario, pero el problema de fondo es que el mercado no está comprando.
Los números nacionales confirman la magnitud del deterioro. Según el último boletín económico sectorial de la Fundación Pro Tejer, la actividad textil disminuyó 20% en septiembre frente al mismo mes del año anterior y 27,8% respecto de 2023, acumulando caídas a lo largo de los primeros nueve meses.
En el complejo de prendas de vestir, cuero y calzado, las importaciones alcanzaron el nivel más elevado desde 2016. En paralelo, la actividad promedió el valor más bajo de toda la serie histórica —excluyendo los años afectados por la pandemia—, con una retracción de 3,5% entre enero y octubre de 2025.
Un informe de la consultora Analytica agrega otro dato significativo: en 2025 las importaciones de indumentaria acumularon un aumento interanual del 97,3% (unos USD 336 millones adicionales), 121,2% en otros textiles (USD 94 millones más) y 25,2% en calzado y sus partes (USD 166 millones más respecto al año previo). A eso se suman las compras al exterior vía courier, impulsadas por plataformas como Shein y Temu, con un incremento del 274,2% en 2025.
“Estos movimientos reflejan un cambio profundo en la fisonomía local del mercado de indumentaria y calzado, con un desplazamiento de la producción nacional por bienes importados. Con un marcado impacto en dos variables: precios y empleo”, observó Analytica.
El diagnóstico en Pergamino
Consultados por LA OPINIÓN, fabricantes y dueños de empresas de la ciudad coinciden en varios puntos. El primero es que el impacto más visible de la apertura comercial se da a través de las plataformas digitales de venta directa al consumidor. Allí el comprador adquiere prendas en el exterior sin intermediación local, lo que repercute directamente en el consumo interno.
La industria local, reconocen, no está hoy en condiciones de competir ni en precio ni en escala frente a esos volúmenes globales. En calidad, sostienen, el sector está en condiciones de equipararse, pero los costos estructurales y tributarios lo dejan fuera de competencia.
Hasta tanto no exista una reforma tributaria integral, producir en Argentina resulta caro. Señalan además que, desde el inicio del actual gobierno, no han tenido medidas concretas de baja de impuestos que alivien esa presión.
En Pergamino se producen jeans que oscilan entre los 20 y los 100 dólares, una brecha que también se observa en el mercado internacional según marca y posicionamiento. Sin embargo, advierten que la velocidad de las reformas puede generar una pérdida de competitividad inmediata difícil de recuperar.
Frente a este escenario, muchas empresas debieron reestructurarse: reducción de horas extras, recorte de gastos, menos días de trabajo y reorganización interna para sostenerse. El consumo, insisten, es hoy la variable central, no sólo en el textil sino en una gran mayoría de los rubros.
El caso de Le Uthe es mencionado como ejemplo de la profundidad del problema: con jeans a 39 mil pesos en tres cuotas, la firma despidió a más de 200 personas. Incluso con precios considerados bajos para el mercado local, la demanda no logró sostener el volumen necesario.
La voz del sector
En este contexto, Fernando Degleue, titular de Degreen S.A. analizó el momento que atraviesa la industria.
¿Cómo está impactando en el sector de la confección la apertura de las importaciones?
La apertura de las importaciones generó una fuerte caída de las ventas del sector. Esto se tradujo en perdida de puestos de trabajo, descapitalización de las empresas y mayor capacidad ociosa en las fábricas.
Al producir menos, los costos fijos pesan más, lo que reduce la rentabilidad y complica la sostenibilidad de la industria local.
Desde su experiencia, ¿la industria local está hoy en condiciones de competir en precio, calidad y escala con productos del exterior? ¿Por qué?
No tenemos dudas de que la industria local cuenta con las herramientas necesarias para competir en calidad e infraestructura. Personalmente, tuve la oportunidad de visitar fabricas en Colombia que exportan a un mercado tan exigente como el norteamericano y, en términos productivos, estamos al mismo nivel.
La desventaja aparece en el plano impositivo y la falta de medidas que acompañen y protejan a la industria nacional. En estas condiciones, competir en precio con productos importados no es posible.
En esta línea, nos parece relevante compartir el dato del Informe Anual del FMI art IV para China (1) publicado por La Nación en su portal el día 19 de febrero de 2026 donde se da a conocer el subsidio del 4 % de su PBI a la Industria. Esto en términos de magnitud es el equivalente a un PBI de Argentina. NOTA
¿Qué cambios concretos han tenido que implementar en su empresa o taller en los últimos meses para adaptarse al nuevo escenario económico y comercial?
Ante este contexto, en los últimos meses nos vimos obligados a tomar decisiones difíciles. Se implementaron suspensiones y despidos de personal. Además de recortes de servicios terciarizados como seguridad y en algunos apoyos vinculados a la medicina del personal, las cuales venían teniendo inconvenientes con su obra social.
También se paralizo la incorporación de nuevas tecnologías. El año pasado se compro un láser de última generación en Italia, con el objetivo de mejorar procesos y reducir el impacto ambiental. Sin embargo, por la situación actual, su instalación quedo en pausa, ya que requiere la visita de un técnico del exterior para ponerlo en marcha y capacitar al personal.
¿La apertura comercial puede generar nuevas oportunidades para exportar diseño o producción local, o considera que el contexto actual favorece principalmente el ingreso de prendas importadas en detrimento de la industria nacional?
Actualmente, la apertura comercial no nos está favoreciendo en exportar producto en condiciones competitivas. Los costos locales son significativamente más altos en comparación con otras economias. Altos impuestos al débito y crédito en cuentas bancarias, Ingresos Brutos, y la carga sobre combustibles y energía encarecen tanto la producción como la logística.
En este escenario, se genera una desproporción entre la industria nacional y los productos importados. La apertura termina favoreciendo principalmente el ingreso de prendas importadas antes que el desarrollo local.
¿Qué medidas cree que deberían impulsarse desde el Estado para fortalecer a las pymes textiles y de confección del interior, como las de Pergamino?
No estamos en contra de la apertura económica, siempre que se implemente de manera inteligente y no coloque a la industria nacional en desventaja.
En este sentido, considero que seria necesario avanzar con una reforma tributaria para aliviar esta presión y recuperar competitividad.
Fernando Degleue
Fernando Degleue. Titular de Degreen S.A.
LAOPINION
La industria confeccionista de Pergamino enfrenta así un escenario donde confluyen consumo en retroceso, presión importadora y costos estructurales elevados. El desafío no es sólo comercial: es sostener empleo, capacidad productiva y tecnología en un contexto donde cada prenda vendida —o no vendida— puede marcar la diferencia.