domingo 01 de marzo de 2026

Farmacias: deudas de las obras sociales ponen en riesgo la reposición de los medicamentos

Las farmacias afrontan pagos exigentes a laboratorios y droguerías, pero cobran de obras sociales con demoras, lo que genera un fuerte desfasaje financiero.

1 de marzo de 2026 - 08:00

La Confederación Farmacéutica Argentina (Cofa) y el Colegio de Farmacéuticos de la Provincia de Buenos Aires advirtieron que la falta y demora en los pagos por parte de obras sociales y empresas de medicina prepaga ponen en riesgo la normal provisión de medicamentos en farmacias de todo el país. Según señalaron, la situación es especialmente delicada en el caso del Programa de Asistencia Médica Integral (Pami), por el volumen de afiliados y el nivel de consumo que concentra.

Alejandra Gómez, presidenta de la entidad bonaerense que nuclea a los farmacéuticos de la provincia, incluidos los profesionales de Pergamino, calificó el escenario como “complicado” y explicó que la cadena de pagos del sistema se encuentra completamente desfasada.

En diálogo con este medio, detalló que las farmacias deben afrontar pagos semanales a las droguerías para reponer medicamentos, mientras que los financiadores —obras sociales y prepagas— mantienen atrasos significativos en la cancelación de las prestaciones ya realizadas.

“Todavía no hemos terminado de cobrar las prestaciones que brindamos en diciembre”, aseguró Gómez. Y remarcó que esta situación no sólo genera tensión financiera en las farmacias, sino que pone en jaque la capacidad de reposición de medicamentos y la continuidad del servicio.

La dirigente sostuvo que el sistema funciona como una cadena previamente acordada: la farmacia dispensa el medicamento, asume el costo inicial y luego recupera ese dinero cuando la obra social o prepaga abona la prestación. Cuando ese circuito se interrumpe o se dilata en el tiempo, la estructura se resiente.

“Es una cadena que está pactada para que la farmacia compre el medicamento y reciba el pago en determinados plazos. Cuando eso se pospone, la situación se vuelve muy compleja”, explicó.

Con mucha preocupación

Actualmente, las farmacias deben cumplir con compromisos estrictos frente a laboratorios y droguerías, que exigen pagos en fechas determinadas. Sin embargo, los fondos provenientes de las obras sociales no ingresan en los mismos tiempos. Esta asimetría financiera obliga a los establecimientos a recurrir a stock acumulado o a acuerdos puntuales con laboratorios que ofrecen plazos especiales.

No obstante, Gómez advirtió que estas estrategias tienen un límite. “Llega un momento en que esas herramientas se agotan y la situación deja de ser solamente financiera para transformarse en un problema económico estructural del sector”, señaló.

En ese contexto, alertó que si la situación no se regulariza en el corto plazo, el impacto podría comenzar a percibirse en el mostrador. “El plazo es cada vez más chico. Si los pagos no se normalizan, puede empezar a haber dificultades en la reposición de determinados medicamentos”, afirmó.

¿Qué sucede con Pami?

El caso de Pami es el que concentra mayor preocupación. Según explicó la presidenta del Colegio bonaerense, este organismo reúne a más de cinco millones de afiliados en todo el país, con un perfil etario que demanda una alta cantidad de tratamientos crónicos y medicación permanente.

“El volumen de recetas y la magnitud de cobertura que tiene Pami hacen que cualquier desfasaje impacte de manera directa en las farmacias”, indicó.

Gómez precisó que desde 2018 existe un cronograma de pagos específico acordado con esa entidad. Sin embargo, en el último año los plazos comenzaron a extenderse. “El resto de la cadena no se adaptó a esas demoras. Las droguerías y laboratorios mantienen sus condiciones habituales, por lo que la farmacia queda en el medio sosteniendo un financiamiento que no puede absorber indefinidamente”, explicó.

De todos modos, la problemática no se limita a Pami. La titular del Colegio subrayó que las demoras alcanzan a distintas obras sociales y prepagas, por lo que cualquier persona que se acerque a una farmacia puede verse indirectamente afectada, más allá de su cobertura médica.

Motivo de las deudas

Consultada sobre las causas de estos atrasos, Gómez consideró que muchas entidades financiadoras enfrentan dificultades para contar con los recursos necesarios y cumplir en tiempo y forma con sus obligaciones. Sin embargo, fue enfática al señalar que las farmacias no están en condiciones de sostener ese desfasaje.

“Así como las grandes obras sociales o prepagas pueden tener problemas financieros, la farmacia no puede transformarse en el financista del sistema. Somos el último eslabón de la cadena y trabajamos con márgenes muy ajustados”, remarcó.

La dirigente también hizo hincapié en el impacto que esta coyuntura puede tener en localidades más pequeñas, donde el volumen de ventas es menor y la espalda financiera de los establecimientos resulta más acotada. En esos casos, cualquier retraso prolongado puede comprometer seriamente la operatoria diaria.

Finalmente, Gómez señaló que la presente semana podría ser clave en función de los pagos adeudados y de las decisiones que eventualmente adopte el sector. “Es un problema general que afecta tanto a las farmacias bonaerenses como a las del resto del país. Esperamos que se normalicen los pagos para evitar medidas que puedan perjudicar a los afiliados y garantizar la continuidad del servicio”, concluyó.

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