El Gobierno nacional dio marcha atrás con los cambios que había intentado implementar en distintos organismos vinculados al agro y a la producción. Tras el rechazo por mayoría absoluta de ambas cámaras del Congreso a los decretos que afectaban su funcionamiento, el Poder Ejecutivo debió restablecer la situación previa.
La medida más trascendente recae sobre el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA). El decreto N° 627/2025, publicado este miércoles en el Boletín Oficial, devuelve a la entidad la autarquía que le había sido retirada y reinstala su tradicional modelo de gobernanza, con participación de universidades y entidades agropecuarias.
La intención oficial había sido convertirlo en un “organismo descentralizado” bajo la órbita directa de la Secretaría de Agricultura, lo que generó un fuerte rechazo en el ámbito científico y productivo.
Inv, Inase y más organismos también preservados
Además del INTA, el nuevo decreto también deja sin efecto la transformación prevista para el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), que buscaba ser reducido a una unidad organizativa dentro de Agricultura.
En paralelo, se suspendió la disolución de tres organismos clave: la Agencia Regulatoria de la Industria del Cáñamo y del Cannabis Medicinal (Ariccame), el Instituto Nacional de la Agricultura Familiar, Campesina e Indígena (Inafci) y el Instituto Nacional de Semillas (INASE).
Un retroceso obligado
La decisión lleva la firma del presidente Javier Milei y de todo su gabinete, y constituye un paso atrás respecto de la estrategia inicial del Ejecutivo. La presión política del Congreso y la resistencia de distintos sectores productivos y académicos obligaron al Gobierno a retomar el esquema institucional vigente hasta antes de los decretos 345/25, 351/25, 461/25 y 462/25.