Sobre este punto, subrayaron que desde que se creó hace casi 70 años, el INTA atravesó contextos políticos diversos y, con más o menos herramientas, siempre se sostuvo en el cumplimiento de la misión para la que fue creado: “Impulsar la innovación y contribuir al desarrollo sostenible de un sistema agroalimentario competitivo, inclusivo, equitativo y respetuoso del medio ambiente”.
Los directores consideraron además que se logró el cumplimiento de esta misión, sosteniéndose sobre cuatro pilares fundantes:
1-Investigación y extensión integradas en una misma institución (lo que le da una característica única respecto de otros organismos similares en el mundo).
2-Presencia territorial en todo el país, aun en los lugares más recónditos de la Argentina.
3-Gobernanza participativa, federal y público-privada (que le da una identidad propia a cada región sin perder la unidad).
4-Concursos públicos para acceder a cargos técnicos y de conducción (le otorga transparencia y calidad).
“Dichos pilares garantizan una agenda cercana al territorio, con respuestas tecnológicas pertinentes, articulación con el sistema científico y un fuerte control social”, agregaron los representantes de la entidad.
El fin de la autonomía
Insistieron al respecto en que el nuevo decreto propone en sus artículos una conducción centralizada, vertical, que elimina la autonomía institucional, al modificar la composición y representatividad del Consejo Directivo, excluyendo a representantes del sistema científico y organizaciones del sector agropecuario, y concentrando la mayoría de las decisiones en manos del gobierno de turno.
El decreto conocido este martes, “con excusas de ‘modernización’, viene a destruir desde los cimientos la constitución de esta institución de ciencia y técnica, estratégica para la innovación productiva, la soberanía tecnológica y el desarrollo local, como la de muchos otros organismos del estado”, criticaron.
“Esto elimina la posibilidad de sostener líneas de trabajo y políticas públicas estables, independientes de los vaivenes políticos. Reducir el INTA a una oficina dependiente del Poder Ejecutivo es ignorar su historia, su valor estratégico y el consenso social que lo respalda. Implica romper con la continuidad de políticas públicas esenciales para el desarrollo agropecuario, la innovación tecnológica, las economías regionales, la soberanía alimentaria y la sustentabilidad”, enfatizaron.
Por eso, “llamamos a reflexionar sobre el impacto de esta medida. Argentina necesita instituciones públicas sólidas, autónomas, con presencia territorial y visión de largo plazo”, concluyeron.
Los firmantes del comunicado
– Alejandro García, EEA Junín
– Alejandro Vozzi, EEA Chubut
– Ana Córdoba, EEA La Rioja
– Anabel Rodríguez, Instituto de Patobiología Veterinaria
– Analía Díaz Bruno, EEA Mendoza
– Aquiles Salinas, EEA Manfredi
– Carlos Alberto Derka, EEA Las Breñas
– Cecilia Gittins, Instituto de Investigación y Desarrollo Tecnológico para la Agricultura
Familiar Región Patagonia
– Cecilia Picca, EEA Rama Caída
– Daniel Funaro, EEA Anguil
– Daniel Lurman, EEA Acasubi
– Daniel Pizzolato, EEA La Consulta
– Darío Ceballos, EEA Delta del Paraná.
– Débora Analía Sola, EEA Ingeniero Juárez
– Eliana López Colomba, Instituto de Fisiología y Recursos Genéticos Vegetales
– Ernesto Juan Maletti, EEA Cuenca del Salado
– Eva Encarnación Cafrune, Instituto de Investigación Animal del Chaco Semiárido – CIAP
– Fabián Boyeras, EEA Tierra del Fuego
– Fabiana Brizio, EEA Abra Pampa
– Fabio Moscovich, EEA Santa Cruz
– Fabio Speranza, EEA Cultivos Tropicales Yuto
– Facundo Quiroz, INTA EEA Balcarce
– Federico Castoldi EEA Bordenave
– Federico Miranda, EEA Colorado
– Fernando Balbi, EEA Catamarca
– Gabriela Marta Faggi, Instituto de Investigación y Desarrollo Tecnológico para la Agricultura
Familiar Región NOA.
– Gabriela Posse, Instituto de Clima y Agua
– Guillermo Gerster, EEA Marcos Juárez
– Gustavo Gerlero, EEA Quimilí
– Horacio Babi, EEA Cerro Azul
– Horacio Acciaresi. EEA Pergamino
– Hugo Bernasconi, EEA San Luis
– Jacques Kraemer, EEA Mercedes
– Javier Oberschelp, EEA Concordia
– Jorge Cefarelli, Instituto de Investigación y Desarrollo Tecnológico para la Agricultura
Familiar Región Pampeana
– José L. Ladux, EEA Chilecito (La Rioja)
– Juan José Verdoljak, EEA Colonia Benítez
– Karina Trono, Instituto de Virología
– Laura Hansen, EEA San Pedro
– Leonardo Motta, EEA AMBA
– Liliana Fortini, EEA Famaillá
– Marcos Hall, EEA Naredo
– María Gabriela Pacheco, Instituto de Genética
– María Silvina Soto, Instituto de Floricultura
– Mariana Viscarret, Instituto de Microbiología y Zoología Agrícola
– María Elena Gauchat, EEA Montecarlo
– María Silvina Soto, Instituto de Floricultura– María Simonella, EEA Saez Peña
– Mario Mondino. EEA Santiago del Estero
– Mauro Sarasola, EEA Bariloche
– Mónica Ruiz, EEA San Juan
– Natalia Carrasco, EEA Barrow
– Natalia Villalba, EEA Concepción del Uruguay
– Nicolás Nagahama, EEA Esquel
– Rubén Isaurralde, EEA Paraná
– Sebastian Asurmendi, Instituto Biotecnología
– Sergio Vaudagna, Instituto Tecnología de Alimentos
– Silvina Lewis, Instituto de Recursos Biológicos
– Silvina Vargas Gil, Instituto de Patología Vegetal -CIAP
– Walter Miranda, INTA EEA Villegas