Sobre llovido, mojado. El territorio bonaerense no logra descansar de las alertas meteorológicas y el campo sigue sin poder recolectar la totalidad de la soja de segunda que se encuentra lista para ser cosechada.
Ocurre que, por estas horas, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) inició el lunes con una noticia que genera algo de preocupación en algunas zonas de Buenos Aires donde el agua no drenó aún tras las inundaciones de la semana pasada, o donde los daños de esta situación se siguen relevando.
El organismo de referencia para los pronósticos de temperaturas y precipitaciones emitió una alerta amarilla por tormentas que incluye a gran parte de Buenos Aires -toda la provincia menos los extremos nordeste y sudoeste- y el sur de Santa Fe.
Lo más preocupante para el sector agropecuario es que varias de estas zonas todavía no pudieron completar su cosecha de soja y la situación comienza a ser cada día más difícil, incluso con campos donde hay sectores claros de anegamiento. Ni qué hablar con los caminos rurales, que están lejos de ofrecer transitabilidad.
Panorama gris
Esta alerta incluye, entre otros, a partidos como Pergamino, Rojas, Salto, Arrecifes, Capitán Sarmiento, Chacabuco y Colón, que son algunos de los que la semana pasada sufrieron perjuicios millonarios y tuvieron que evacuar población ante las intensas lluvias, que llegaron a superar los 400 milímetros.
En esta oportunidad, el alerta del SMN es del color más leve, y la perspectiva es que podrían llover entre 30 y 70 milímetros.
El problema es que, de confirmarse estas precipitaciones, esos registros ocurrirían sobre suelos ya saturados y con muy poca capacidad de infiltración, lo que agravaría el problema que ya viven en la zona.