En Zárate el Hospital Zonal General de Agudos “Virgen del Carmen” inició obras de remodelación en los servicios de Ginecología y Salud Mental, con el objetivo de modernizar sus instalaciones y adecuarlas a la demanda actual. La inversión total destinada a estos trabajos asciende a $66.199.035,17 y será financiada íntegramente con recursos propios.
Modernización de los consultorios de Ginecología
Uno de los ejes centrales del proyecto es la remodelación de los consultorios externos de Ginecología. De acuerdo al pliego técnico elaborado por el hospital, las tareas apuntan a una reorganización integral de los espacios físicos existentes, con mejoras en la distribución interna y en las condiciones de confort.
El objetivo principal es optimizar el circuito de atención, garantizando mayor privacidad para las pacientes durante las consultas y mejores condiciones para el desarrollo de las prácticas médicas. Las reformas también contemplan adecuaciones que permitan una atención más eficiente, acorde a los estándares actuales del sistema de salud.
Obras en la guardia de Salud Mental para ampliar la capacidad de atención
El segundo proyecto en ejecución corresponde al sector de la guardia de Salud Mental, donde se realizará una puesta en valor integral de la infraestructura. Las obras buscan ampliar la capacidad operativa del área y generar un entorno más adecuado tanto para los pacientes como para los equipos profesionales que prestan servicio en ese espacio.
Desde la dirección del hospital señalaron que la intervención permitirá mejorar las condiciones de seguridad y funcionalidad del sector, adaptándolo a las necesidades específicas que requiere la atención en salud mental, una demanda que se ha incrementado en los últimos años.
Fondos propios y reinversión en el hospital público
Según se informó oficialmente, el financiamiento de estas obras proviene de fondos propios del Hospital Virgen del Carmen. Los recursos fueron obtenidos a través del sistema de recuperación de costos por la atención de pacientes con obra social o medicina prepaga.
Este esquema se instrumenta mediante los programas SAMO (Sistema de Atención Médica Organizada) y SUMAR, que permiten facturar las prestaciones a terceros pagadores. Los ingresos generados se reinvierten de manera directa en mejoras edilicias, equipamiento y fortalecimiento de los servicios del propio hospital, consolidando un modelo de gestión orientado a la mejora continua de la atención pública.