Con el envión político tras las legislativas, el Gobierno activó su reforma laboral: un paquete que combina flexibilización pactada, incentivos fiscales y simplificación para contratar. La apuesta oficial es bajar la informalidad, abaratar el empleo formal y atraer inversiones, con paritarias por productividad y alivio a pymes en juicios e indemnizaciones.
Una ley para aggiornar el trabajo argentino
Con un sólido respaldo político tras las elecciones legislativas, el Gobierno nacional avanza en la Ley de Promoción de Inversiones y Empleo, una iniciativa que apunta a modernizar el sistema laboral argentino, reducir la informalidad y recuperar la competitividad perdida en el mercado del trabajo. La norma combina estímulos fiscales, simplificación administrativa y flexibilización productiva.
Flexibilidad y productividad como ejes
El proyecto introduce cambios significativos en la organización del trabajo. Permite acordar jornadas más amplias y la implementación de bancos de horas, adaptando los horarios a la dinámica de cada actividad. También autoriza fraccionar las vacaciones y propone que las paritarias puedan negociarse por productividad o por empresa, en lugar de hacerlo por rama, favoreciendo la eficiencia y la innovación.
Incentivos fiscales y estímulos al empleo
Uno de los pilares centrales de la reforma es la creación de un bono de crédito fiscal para nuevas contrataciones. Las microempresas podrán deducir el 100% de las contribuciones patronales durante el primer año; las pequeñas y medianas, entre el 75% y el 50%. El objetivo es incentivar el empleo registrado y formalizar a los trabajadores informales sin penalizar a las empresas.
El proyecto también prevé la compatibilidad temporal entre planes sociales y empleo formal, permitiendo que quienes ingresen al mercado laboral mantengan sus beneficios durante el período de transición.
RIMI: un RIGI para las medianas inversiones
La ley incorpora el Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI), una herramienta diseñada para promover proyectos industriales, tecnológicos y de infraestructura. Ofrece beneficios impositivos, devolución anticipada del IVA y amortización acelerada de inversiones. La meta es atraer capitales productivos y generar empleo genuino fuera del ámbito de las grandes corporaciones.
Nuevas reglas para indemnizaciones y juicios laborales
La reforma también busca equilibrar el sistema de litigios laborales. Las pequeñas y medianas empresas podrán cancelar sentencias judiciales en hasta doce cuotas mensuales actualizadas por inflación, con topes en los intereses. Según el Ejecutivo, estas medidas aportan previsibilidad, evitan la quiebra de pymes y no alteran los derechos fundamentales del trabajador.
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Romina Diez
Romina Diez. Impulsora del proyecto
LAOPINION
Un cambio de paradigma
La Casa Rosada plantea esta reforma como un punto de inflexión en la política laboral argentina. Con la consigna de “modernizar para crecer”, Milei busca transformar un esquema que, según su visión, desalienta la inversión y condena a millones de trabajadores a la informalidad. El desafío será lograr que la productividad y la libertad de contratación se conviertan en motores de un nuevo ciclo de desarrollo económico.