En San Nicolás se intensifica el uso de Uber como fuente de ingresos complementarios, impulsado por la necesidad económica. La plataforma suma cada vez más conductores con perfiles diversos, desde personal policial hasta docentes y jubilados y pensionados, que encuentran en la flexibilidad horaria una opción viable para sostener su economía cotidiana.
El crecimiento de Uber en San Nicolás por la crisis económica
En los últimos meses se registró un incremento sostenido de vehículos que operan mediante Uber en San Nicolás, una tendencia que vecinos y usuarios asocian directamente con la búsqueda de ingresos extra en un contexto económico complejo.
Detrás de este fenómeno aparecen perfiles heterogéneos: oficiales de policía que aprovechan sus horas libres, trabajadores eventuales, empleados públicos, docentes y jubilados que necesitan reforzar su economía doméstica. La posibilidad de organizar los tiempos sin depender de un horario fijo se presenta como el principal atractivo.
“La ventaja principal es la flexibilidad horaria: podés entrar y salir cuando lo necesitás”, explicó un conductor que combina esta actividad con su empleo formal. Sin embargo, también reconocen que los ingresos no sustituyen un salario estable, aunque ayudan a cubrir gastos básicos.
Más oferta de viajes y reclamos por la regulación
Desde la perspectiva de los usuarios, el crecimiento de Uber se traduce en mayor disponibilidad de viajes y menores tiempos de espera. La app gana terreno como alternativa de movilidad urbana frente a otros medios tradicionales.
No obstante, el avance de estas plataformas también genera tensiones. Taxistas y remiseros mantienen reclamos vinculados a la falta de regulación y a lo que consideran una competencia desigual. La discusión sobre el encuadre legal y la fiscalización sigue abierta en la ciudad.
Cuánto se puede ganar manejando Uber en Argentina
La conducción en plataformas como Uber se consolida como una estrategia frecuente para obtener un segundo ingreso, aunque su rentabilidad depende de múltiples factores. Entre ellos, se destacan la cantidad de horas trabajadas, la zona y la elección de horarios de alta demanda.
Actualmente, estimaciones indican que con 10 horas semanales se pueden generar ingresos cercanos a $120.000 mensuales, mientras que con 20 horas ascienden a unos $225.000 y con 30 horas pueden alcanzar los $450.000.
Para mejorar el rendimiento, los conductores recomiendan aprovechar momentos de tarifa dinámica, como horas pico, días de lluvia o eventos masivos. Además, el uso de GNC se vuelve clave para reducir costos operativos frente al precio del combustible.
En este escenario, Uber se consolida como una alternativa concreta para muchos nicoleños, aunque el fenómeno plantea interrogantes sobre su regulación y su impacto en el mercado laboral formal.