El Municipio de Zárate avanzó con la clausura de un reconocido local de esparcimiento nocturno ubicado en Almirante Brown al 200, luego de constatarse una serie de disturbios reiterados en su entorno. La medida se adoptó en el marco del cumplimiento de la normativa vigente que regula la actividad nocturna y la seguridad en la vía pública.
Clausura de un boliche en Zárate por disturbios reiterados
La intervención municipal se concretó tras múltiples actuaciones vinculadas a riñas, incidentes violentos y alteraciones del orden que se produjeron de manera reiterada en la puerta del establecimiento, sobre la vereda y en las inmediaciones del local. Estos episodios generaron preocupación entre vecinos de la zona, quienes denunciaron ruidos, peleas y situaciones de riesgo durante la nocturnidad.
Desde el área de fiscalización se remarcó que las irregularidades detectadas no fueron hechos aislados, sino que se repitieron en distintas jornadas, afectando de forma directa la tranquilidad del barrio y la seguridad de quienes transitan por el sector en horarios nocturnos.
Qué establece la ordenanza que regula la nocturnidad
La clausura se encuentra respaldada en lo dispuesto por la Ordenanza N° 5290, que regula el funcionamiento de locales de esparcimiento nocturno en el distrito. Dicha normativa establece que los titulares de estos comercios son responsables de garantizar el orden y la seguridad no solo dentro del local, sino también en el entorno inmediato.
La ordenanza fija expresamente que la responsabilidad del control se extiende hasta un radio de 100 metros desde los accesos del establecimiento, obligando a los responsables a prevenir hechos de violencia, disturbios, vandalismo y cualquier situación que altere el orden público.
Responsabilidad de adultos y rol del Estado municipal
Desde el Municipio se subrayó que la responsabilidad en estos casos no recae exclusivamente en los jóvenes que participan de encuentros nocturnos, sino principalmente en los adultos. Esto incluye a padres, madres y tutores, así como a propietarios de inmuebles donde se desarrollan reuniones que, en los hechos, funcionan como actividades comerciales sin habilitación.
Asimismo, el Estado municipal aclaró que el objetivo de estas medidas no es impedir la diversión ni las celebraciones, sino garantizar que se desarrollen en condiciones seguras, ordenadas y respetuosas para toda la comunidad. En ese marco, se instó a las familias a involucrarse, informarse sobre los lugares donde se realizan estas reuniones y promover alternativas de esparcimiento en espacios habilitados y controlados.