La concejal de Baradero expresó su desacuerdo con el proyecto de ordenanza impositiva presentado por el Ejecutivo municipal, que prevé un incremento del 6% bimestral en las tasas. Señaló que, si bien el aumento responde a la inflación, muchas familias no podrán afrontarlo, generando un impacto negativo en la recaudación y en la prestación de servicios.
Preocupación por el impacto de las tasas en los contribuyentes
Sobre el aumento de las tasas municipales, Sosa manifestó que debe existir una relación entre lo que se pretende cobrar y la capacidad real de pago de los vecinos. “Hay que apuntar a que pague más gente”, sostuvo, y advirtió que el actual esquema podría provocar el efecto contrario. Además, señaló que los recursos municipales son insuficientes y requieren consensos para sostenerse.
Reclamo por un sistema más equitativo
Para la edil de Baradero, la ordenanza fiscal e impositiva “siempre es cruel” porque implica incrementar costos mientras se mantienen obligaciones de gasto. Planteó la necesidad de diseñar una estructura que distribuya mejor los ingresos y permita ampliar la base de contribuyentes, evitando cargar a los mismos sectores que ya registran dificultades de pago.
Falta de diálogo con el Ejecutivo
Sosa cuestionó la ausencia de reuniones previas con el secretario de Hacienda para analizar los números municipales, algo que considera clave antes de avanzar. “Primero hay que escuchar qué sostiene el Ejecutivo y buscar una forma de que la gente pague”, afirmó. También remarcó que, ante la falta de servicios percibidos, se genera resistencia y “un cuello de botella” en la recaudación. Anticipó que, como ocurre cada año, la ordenanza podría sufrir modificaciones durante su tratamiento legislativo.