El Municipio continúa adelante con una serie de intervenciones destinadas a ordenar el tránsito en Pergamino y reducir los riesgos en sectores de alta circulación. En ese marco, en los últimos días se concretaron las instalaciones de reductores de velocidad, obras que habían sido reclamadas en reiteradas oportunidades por los vecinos de varias zonas y por quienes concurren diariamente a la institución, como es el caso de los reductores que se pusieron en cercanías del Club Argentino.
La decisión de ejecutar esta intervención responde a una problemática que desde hace tiempo era motivo de preocupación entre los habitantes del sector. Florencio Sánchez registra un intenso movimiento de vehículos durante gran parte del día, al mismo tiempo que por allí circulan numerosos peatones, especialmente niños y jóvenes que asisten a Argentino para participar de actividades deportivas, recreativas y sociales.
En Pergamino, el área comprendida frente a esta entidad es considerada una zona particularmente sensible debido a la permanente presencia de menores de edad, familias y personas que ingresan y egresan de la institución en distintos horarios. A ello se suma la cercanía de otros espacios de concurrencia y la dinámica propia de una arteria muy transitada, donde en muchas ocasiones los automovilistas no disminuían la velocidad de manera adecuada.
Por ese motivo, el Municipio resolvió avanzar con la construcción de dos reductores de velocidad, una medida que apunta a obligar a los conductores a transitar con mayor precaución y a reducir significativamente la velocidad de circulación en el sector. El objetivo principal es prevenir posibles siniestros viales y brindar mayores condiciones de seguridad tanto para peatones como para automovilistas.
Desde la Subsecretaría de Inspección General y Tránsito remarcaron que esta obra no constituye una acción aislada, sino que forma parte de una política sostenida de seguridad vial que el Municipio viene desarrollando en distintos barrios y puntos estratégicos de Pergamino. En los últimos meses se han incrementado los controles, las señalizaciones, las campañas de concientización y las intervenciones urbanas orientadas a disminuir los riesgos en la vía pública.
La colocación de reductores de velocidad es una de las herramientas más utilizadas cuando se detectan zonas de alta vulnerabilidad. En Pergamino, este tipo de obras suele ejecutarse en cercanías de escuelas, clubes, plazas, centros comunitarios y sectores con gran afluencia de peatones, ya que obligan a los vehículos a moderar la marcha y generan una convivencia más segura entre quienes circulan a pie y quienes lo hacen en automóvil o motocicleta.
En el caso puntual del Club Argentino, el reclamo vecinal venía creciendo desde hace varios meses. Residentes del sector advertían que, pese a la importante presencia de chicos y adolescentes, muchos vehículos atravesaban el bulevar Florencio Sánchez a velocidades elevadas, sobre todo en horarios de ingreso y salida de las actividades deportivas. Esa situación generaba preocupación permanente y elevaba el riesgo de accidentes.
Respuesta inmediata
La respuesta del Municipio de Pergamino fue atender ese pedido e incorporar el sector dentro de la planificación de obras vinculadas al ordenamiento del tránsito. De esta manera, los nuevos reductores ya quedaron instalados y se espera que tengan un impacto inmediato en la circulación diaria, favoreciendo una reducción de la velocidad y una mayor atención por parte de los conductores.
El subsecretario de Inspección General y Tránsito, Marcos Turrini, destacó que las obras se enmarcan en una estrategia integral que busca priorizar la prevención. “Seguimos trabajando en distintos puntos de la ciudad con acciones concretas orientadas a fortalecer la convivencia entre conductores y peatones. Estas obras forman parte de una planificación que prioriza la prevención y el cuidado de los vecinos, atendiendo demandas puntuales y promoviendo una circulación más responsable en zonas de alta vulnerabilidad”, expresó el funcionario.
Las palabras de Turrini reflejan una línea de trabajo que en Pergamino viene cobrando cada vez mayor relevancia. La seguridad vial se ha convertido en uno de los ejes de la gestión municipal, no sólo a través de operativos y controles, sino también mediante obras de infraestructura urbana que permiten reducir los factores de riesgo y generar entornos más seguros.
En Pergamino
En distintos barrios de Pergamino ya se han ejecutado intervenciones similares, con la colocación de reductores, sendas peatonales elevadas, cartelería y señalización horizontal. El objetivo es actuar antes de que ocurran los accidentes, priorizando la prevención por sobre la reacción. En ese sentido, la experiencia indica que este tipo de obras logra modificar hábitos de conducción y reducir la velocidad promedio en calles y avenidas con gran circulación.
Además de la obra realizada frente al Club Argentino, desde el Municipio adelantaron que continuarán analizando otros sectores de Pergamino donde también se registran pedidos de los vecinos y situaciones de riesgo vinculadas al tránsito. La idea es seguir avanzando con intervenciones puntuales en aquellos lugares donde exista una alta presencia de peatones, particularmente niños, adolescentes y adultos mayores.
La instalación de los nuevos reductores sobre bulevar Florencio Sánchez vuelve a poner de manifiesto la importancia de escuchar los reclamos de la comunidad y transformarlos en respuestas concretas. Para los vecinos de la zona y para las familias que todos los días concurren al Club Argentino, la obra representa una mejora significativa y una mayor tranquilidad.
En una ciudad como Pergamino, donde el crecimiento del parque automotor y la intensidad del tránsito obligan a redoblar las medidas de prevención, este tipo de intervenciones adquiere un valor central. Reducir la velocidad en zonas de alta circulación peatonal no sólo disminuye las probabilidades de accidentes, sino que también contribuye a construir una ciudad más ordenada, accesible y segura para todos.