domingo 31 de mayo de 2026

Un "sí" para volver a empezar: amor, adicción y segundas oportunidades en la Granja San Camilo

Estefanía sorprendió a Pablo con una propuesta de amor, le pidió matrimonio en el último almuerzo solidario de la Granja San Camilo.

31 de mayo de 2026 - 07:05

Más de 300 personas fueron testigos de una escena de amor que quedará grabada en la memoria de quienes participaron del último almuerzo solidario organizado por la Granja San Camilo de Pergamino. Mientras la cantante local Madeleine interpretaba una canción y leía una carta cargada de sentimientos, un cartel apareció frente al escenario con una pregunta simple, pero inmensa: “¿Te querés casar conmigo?”.

La propuesta no vino de Pablo hacia Estefanía, como muchos hubieran imaginado. Fue ella quien decidió dar el paso y sorprender al hombre que ama, el mismo que hoy atraviesa un proceso de recuperación por consumo problemático de drogas dentro de la Granja San Camilo.

La emoción fue inmediata. Pablo no pudo contener las lágrimas. Tampoco quienes conocían la historia detrás de esa pregunta. Porque lo que esa tarde se celebró no fue solamente un compromiso amoroso: fue la vida, la esperanza y la posibilidad real de volver a empezar.

Una propuesta pensada desde el amor

Estefanía venía imaginando ese momento desde hacía tiempo. Quería hacer algo especial, algo que simbolizara el camino recorrido juntos, incluso en medio de los momentos más oscuros.

“Primero pensé en leer yo la carta y grabarme, pero después hablando con mi cuñada surgió la idea de que la leyera Madeleine. Ella aceptó desde el primer momento, fue un amor”, contó.

Todo fue organizado en secreto. Mientras Pablo disfrutaba del almuerzo junto a otras personas de la comunidad, Estefanía permanecía escondida detrás del escenario esperando el instante indicado.

“Yo fui, lo saludé como si nada y después me escondí atrás del escenario tres canciones antes. Mi familia no sabía nada. La familia de él sí, porque me ayudó con el cartel”, recordó entre risas.

Cuando Madeleine terminó de leer la carta, apareció la pregunta que terminó de desarmar emocionalmente a Pablo. La respuesta fue inmediata.

El comienzo de una lucha silenciosa

Detrás de esa escena conmovedora existe una historia marcada por años de sufrimiento, consumo y desesperación.

Pablo tiene 26 años y comenzó a consumir cocaína a los 15. Según relató, el consumo más problemático empezó alrededor de los 17, aunque en los últimos dos años la situación se volvió extrema. “Mi consumo era crónico. Consumía todos los días y todo el día. Sentía que si no consumía no estaba viviendo. Mi único objetivo era consumir”, confesó.

La droga comenzó a destruir lentamente todos los aspectos de su vida. Perdió amistades, vínculos familiares y hasta su propia identidad. “Lo único que hacés con la droga es perder. Perdés amigos, perdés familia y te perdés vos mismo”, aseguró.

En ese proceso, Estefanía permaneció a su lado, aun cuando muchas personas le aconsejaban alejarse. “Yo también me alejé de mis amigas. Sabía lo que me iban a decir: ‘Sos joven, corréte de ahí’. Pero yo quería ayudarlo, quería encontrar la manera de que saliera”, explicó.

Las ausencias de Pablo podían durar días. Las noches de angustia se acumulaban. El consumo transformaba su personalidad y deterioraba cada vez más la convivencia.

“Llegó un momento en el que ya no sabía qué hacer. Yo lo veía llorar porque quería salir y no podía”, recordó ella.

El momento del clic

Pablo asegura que hubo un instante puntual en el que entendió que no podía seguir viviendo así.

“Llegué a consumir llorando. No quería más esa vida. No entendía por qué no podía parar”, relató.

Ese clic llegó después de una recaída profunda. Llevaba días consumiendo, sin dormir y completamente quebrado emocionalmente. “Ya era de día y yo estaba paranoico. Ahí dije basta. Les dije a las personas con las que estaba consumiendo: ‘Yo me voy a internar’”.

Esa madrugada llamó desesperadamente a Estefanía, que ya lo había bloqueado después de otra decepción. “Le mandé mensajes por todos lados hasta que le dije: ‘¿Me podés venir a buscar? Esta vez me voy a internar’”. Ella fue a buscarlo sin saber si creerle o no. “Muchas veces me había dicho que se iba a internar y no lo hacía. Pero esta vez lo vi distinto”, contó.

Granja San Camilo, un lugar para volver a empezar

Después de un primer intento fallido en otro centro, Pablo ingresó finalmente a la Granja San Camilo. Y allí, según sus propias palabras, empezó una nueva vida.

“Cuando entré sentí una paz bárbara. Era otro lugar totalmente”, expresó. Hoy lleva tres meses internado y asegura que el cambio fue absoluto.

“Mi vida cambió un cien por cien. Recuperé mi relación con ella, con mis viejos, con amigos sanos. Recuperé todo”.

En la Granja encontró algo que jamás había tenido: herramientas para conocerse, disciplina y contención.

“Ahí me encontré conmigo mismo. Descubrí cosas que ni sabía que me gustaban. Hoy entiendo que la enfermedad te hace convertirte en alguien que no sos”.

También destacó la importancia de pedir ayuda y romper con la idea de que una persona puede salir sola de una adicción.

“El gran paso es pedir ayuda. Desde que entré a la Granja sentí que mi vida arrancó de cero”.

El desafío de volver al mundo

Aunque Pablo atraviesa un gran presente en su recuperación, sabe que el verdadero desafío empieza afuera. “En la Granja entrenás. Es como un entrenamiento. El partido real está afuera”, explicó utilizando una metáfora futbolera.

Dentro del tratamiento comenzó a recuperar hábitos y responsabilidades.

“Hoy me levanto temprano, hago mi cama, tengo horarios, disciplina. Todo eso te ordena la cabeza”.

Sin embargo, también comenzó a enfrentar otra realidad dolorosa: la estigmatización social hacia quienes atraviesan consumos problemáticos. Hace pocas semanas fue convocado para una entrevista laboral en un comercio. Había sido uno de los candidatos seleccionados, pero la situación cambió cuando contaron que estaba internado en recuperación. “Me dijeron que les había gustado mucho, pero que si dejaba la Granja entraba, y si no, no”.

La situación lo golpeó profundamente. “Me dolió muchísimo. Porque uno necesita oportunidades. La gente cree que porque fuiste adicto no podés trabajar bien”.

Aun así, decidió priorizar su recuperación. “Hoy mi foco es terminar bien el tratamiento. Yo sé que algo va a aparecer”.

Pablo trabajó en ventas, reparto, comercios y hasta tuvo un almacén. Hoy sueña con volver a insertarse laboralmente y demostrar que puede construir una nueva vida.

“No naturalicen el consumo”

Durante la entrevista, Pablo dejó además un mensaje claro para los jóvenes. “Que salgan de ahí antes de que se haga una dependencia. Nada de eso te lleva a un puerto bueno”.

También cuestionó la naturalización del consumo de drogas y alcohol entre adolescentes y jóvenes.

“¿Por qué necesitamos consumir para divertirnos? Hoy entiendo que con nuestra propia esencia podemos pasarla bien”.

Recordó además uno de los momentos que más vergüenza le genera al mirar hacia atrás: empeñar un celular que Estefanía le había regalado para conseguir droga.

“La enfermedad te lleva a hacer cosas que no sos vos”.

Un amor que resistió

Mientras Pablo habla, Estefanía lo mira con orgullo. Después de años de sufrimiento, hoy vuelve a verlo sonreír, recuperar vínculos y proyectar un futuro. “Estoy feliz por él, por su familia, por todos. Porque se ordenó todo”, dijo emocionada.

La joven aseguró que nunca dejó de creer que Pablo podía salir adelante. “Hay muchos chicos jóvenes que tienen futuro y creen que no pueden salir. Sí se puede”.

El casamiento todavía no tiene fecha. El anillo llevaba cinco años guardado esperando el momento indicado.

Hoy, mientras Pablo avanza en su recuperación y empieza a reencontrarse consigo mismo, ambos sueñan con una vida distinta. Una vida lejos de las drogas, rodeados de afectos y con nuevas oportunidades. “Desde que entré a la Granja y con todo esto del casamiento, estoy reenamorado”, confesó Pablo. Y quizá esa sea la definición más exacta de lo que ocurrió aquella tarde en San Camilo: no solo hubo una propuesta de matrimonio. También hubo una propuesta de vida.

Seguí leyendo

Dejá tu comentario

LO QUE SE LEE AHORA
nuevo dni: que deben saber los pergaminenses sobre la renovacion y quienes deberan actualizarlo

Las Más Leídas

Te Puede Interesar