El intendente de la ciudad de Zárate, Marcelo Matzkin, anunció la decisión de trasladar el barrio San Javier tras las recientes inundaciones que afectaron gravemente a sus habitantes. La medida apunta a dar una solución estructural a una urbanización que, según el Ejecutivo, se desarrolló en una zona de alto riesgo hídrico.
Inundaciones y urbanización irregular en San Javier
El barrio San Javier quedó en el centro de la escena luego de que numerosas viviendas resultaran anegadas durante las últimas lluvias. Desde el municipio señalaron que el loteo se desarrolló en 2019 sobre un curso natural de agua, clave para el drenaje de aproximadamente el 70% del agua de lluvia hacia el Río Paraná.
En ese sentido, el jefe comunal apuntó contra desarrolladores inmobiliarios y la gestión anterior por haber permitido la construcción sin las autorizaciones correspondientes, lo que derivó en una situación crítica para los vecinos.
Venta de terrenos municipales para financiar la relocalización
Como respuesta a esta problemática, el Ejecutivo local propuso la relocalización total del barrio, que involucra a unas 80 familias. Para ello, se analiza la venta de terrenos municipales ociosos con el objetivo de generar los fondos necesarios para concretar el traslado hacia una zona más segura.
La iniciativa forma parte de un plan más amplio que busca optimizar el uso del suelo urbano y dar soluciones de fondo a problemáticas estructurales vinculadas al crecimiento de la ciudad.
Reubicación del Corralón Municipal y reorganización urbana
En paralelo, Matzkin confirmó que también se venderán los terrenos del Corralón Municipal ubicados en la intersección de avenida Mitre y Córdoba. El objetivo es trasladar estas instalaciones a zonas más estratégicas, incluyendo un predio en el área rural y otro en la periferia urbana.
Según explicó el intendente, la actual ubicación del corralón resulta ineficiente para la logística municipal. Por ello, la reubicación permitiría mejorar los tiempos de respuesta en tareas de mantenimiento, al tiempo que liberaría espacios en el casco urbano para nuevos desarrollos.
De esta manera, el municipio avanza en un replanteo integral del uso de sus tierras, con el foco puesto en mejorar la planificación urbana y garantizar condiciones más seguras para los vecinos.