El secretario de Economía y Hacienda, Roberto Borgo, confirmó que el Municipio de San Pedro iniciará una nueva etapa de mayor rigurosidad en la recuperación de deudas, especialmente de obras sociales y contribuyentes de alto poder adquisitivo. La medida busca fortalecer el financiamiento del sistema público de salud y garantizar la sustentabilidad del Hospital Municipal.
Recuperación de deudas y defensa del sistema de salud
Borgo aseguró que la administración local avanzará decididamente en el cobro de acreencias que mantienen distintas obras sociales con el Hospital Municipal “Dr. Emilio Ruffa”. En ese marco, confirmó el reciente pago de $55.887.609,97 por parte de Unión Personal y Accord, una cifra significativa aunque insuficiente frente a la deuda total acumulada.
“El Municipio va a salir a cobrar las deudas que tiene. En el área de salud nos hacemos cargo de quienes no tienen obra social, pero del otro lado hay efectores que cobran aportes y no cumplen”, explicó el funcionario en declaraciones a La Radio 92.3. Según indicó, la defensa de los recursos públicos resulta clave para sostener la atención sanitaria de toda la comunidad.
Cambios en la Superintendencia y un nuevo escenario nacional
El secretario fue especialmente crítico con el cambio de criterio aplicado por la Superintendencia de Servicios de Salud. Según recordó, el sistema anterior permitía que el Estado nacional retuviera fondos a las obras sociales deudoras para transferirlos a municipios y hospitales, garantizando el cobro a largo plazo.
“Desde el año pasado el Gobierno Nacional considera que esto es una cuestión entre privados y deja a los municipios solos frente al problema”, sostuvo Borgo. Además, advirtió que los valores de las prestaciones continúan congelados desde hace más de dos años, lo que genera un fuerte desfasaje frente a los costos reales y limita la capacidad de negociación de la salud pública.
Convenios por prestaciones y controles administrativos
Frente a este escenario, Borgo anticipó que el Municipio impulsará convenios individuales con cada obra social para actualizar aranceles, establecer plazos de pago claros y ordenar la relación financiera. El objetivo es evitar que la falta de cumplimiento afecte la operatividad del hospital.
En cuanto a la atención médica, remarcó que la prioridad seguirá siendo el paciente. No obstante, adelantó que podrían implementarse controles administrativos más estrictos en prácticas programadas, como cirugías, verificando la vigencia de convenios. Las urgencias, aclaró, continuarán atendiéndose sin ningún tipo de restricción.
“Será una etapa compleja que requerirá decisiones sanitarias y legales”, concluyó Borgo, al señalar que el reordenamiento financiero resulta indispensable para preservar el funcionamiento del sistema de salud pública en San Pedro.