La falta de definiciones salariales profundiza el malestar entre los trabajadores municipales de Ramallo, que denuncian meses sin recomposición en un contexto de inflación sostenida. Además, cuestionan el manejo de los recursos y advierten una marcada desigualdad frente al crecimiento de la planta política del Ejecutivo local.
Crisis salarial y paritarias sin propuestas en Ramallo
La incertidumbre se instaló con fuerza en las distintas áreas del municipio luego de que no se registraran incrementos salariales desde noviembre, último mes en el que se otorgó una recomposición. Con el paso del tiempo y la inflación acumulada, el deterioro del poder adquisitivo se volvió cada vez más evidente entre los empleados.
En enero, el Departamento Ejecutivo convocó a una reunión paritaria, pero lejos de llevar alivio, profundizó el malestar. Según relatan los trabajadores, el encuentro se limitó a escuchar planteos gremiales sin presentar porcentajes ni compromisos concretos, lo que fue interpretado como una dilación del conflicto.
Cuestionamientos al manejo de los recursos municipales
Las críticas apuntan directamente a la administración del intendente Mauro Poletti y al secretario de Hacienda y Obras Públicas, Leandro Torri. Desde el interior del Palacio Municipal señalan un manejo ineficiente de los recursos que derivó en una situación inédita: meses antes de finalizar el año, la comuna habría ingresado en una virtual cesación de pagos.
Esta falta de fondos impactó no solo en proveedores y servicios, sino también en el pago de horas extras y en la discusión salarial. Mientras tanto, el funcionamiento cotidiano de varias dependencias se ve resentido por la escasez de recursos y la creciente tensión interna.
Desigualdad salarial y crecimiento de la planta política
Uno de los puntos que mayor enojo genera entre los trabajadores es el crecimiento de la estructura política del Ejecutivo local. Desde 2023 hasta enero de 2026 se duplicaron secretarías y direcciones, con salarios que superan ampliamente los ingresos del personal de planta permanente y contratados.
Secretarios con haberes superiores a los 3,5 millones de pesos y directores políticos que cobran más de 2 millones mensuales contrastan con sueldos básicos que no se actualizan. En áreas sensibles como el Hospital José María Gomendio y las delegaciones municipales, esta brecha se vuelve aún más visible, alimentando un clima de malestar que ya comenzó a expresarse públicamente, incluso en redes sociales.