En el transcurso de la última semana, Pergamino fue escenario de dos episodios delictivos que llamaron la atención de las autoridades y generaron preocupación entre los vecinos por el nivel de violencia desplegado por ladrones que se movilizan montados a la misma moto en horario nocturno.
Se trata de una modalidad casi sin antecedentes recientes en la ciudad, en la que dos delincuentes que se movilizan en una misma motocicleta atacan a personas que circulan solas, generalmente en horario nocturno, aprovechando la escasa presencia de testigos.
Ladrones agresivos
En ambos casos registrados, el mecanismo fue prácticamente idéntico. Los agresores se aproximan a la par de la víctima mientras esta conduce su motocicleta y, en el momento oportuno, el acompañante del rodado atacante la empuja con fuerza para hacerle perder el equilibrio.
Una vez que la persona cae sobre la cinta asfáltica, se inicia una agresión directa con el objetivo de despojarla del vehículo o de elementos de valor que lleve consigo.
Más allá del botín, que en los dos hechos resultó escaso o directamente inexistente, lo que más inquieta a los investigadores es el altísimo riesgo al que quedan expuestas las víctimas.
La maniobra de empujar a un motociclista en movimiento puede derivar en consecuencias gravísimas, tanto por el impacto contra el suelo como por la posibilidad de ser arrollado por otros vehículos que circulen por la zona.
El primero de los episodios ocurrió en la madrugada del jueves. Un hombre de 49 años, que se desplazaba solo en su motocicleta de baja cilindrada rumbo a su domicilio, fue interceptado alrededor de las 3:30. Según la denuncia, una moto de color negro con dos ocupantes se colocó a su lado y, sin mediar palabra, el acompañante lo empujó con violencia, provocando su caída sobre el asfalto.
Le robaron el celular
Una vez en el suelo, el motociclista fue atacado con un arma blanca. Recibió dos puntazos: uno en el antebrazo izquierdo y otro en el abdomen, también del lado izquierdo. Pese a la gravedad potencial de la agresión, los atacantes no lograron llevarse la motocicleta y se dieron a la fuga. La víctima constató luego el faltante de su teléfono celular, un equipo de gama media, aunque no pudo precisar en qué momento se produjo el robo. A pesar de las heridas sufridas, decidió no recibir asistencia médica en el lugar.
Mujer que se dirigía al trabajo
El segundo hecho se produjo apenas horas después, en la madrugada del viernes. En este caso, la víctima fue una mujer de 44 años que circulaba alrededor de las 5:30 por una arteria que conecta sectores periféricos de la ciudad con la Ruta Nacional 188. Mientras avanzaba en su motocicleta, fue sorprendida por dos sujetos que se desplazaban en una moto 110 cc sin plásticos visibles, un detalle que también aparece en otros hechos delictivos recientes.
El acompañante del rodado agresor inició un forcejeo que terminó con la mujer en el suelo. Ya caída, fue golpeada con puños por uno de los delincuentes, que intentaba apoderarse de su motocicleta. Al no lograr su cometido, los agresores escaparon del lugar. Afortunadamente, la víctima no presentó lesiones de consideración, aunque el episodio dejó una fuerte carga de temor y conmoción.
Las similitudes entre ambos ataques no pasaron inadvertidas para los investigadores. En los dos casos se trató de personas que circulaban solas, en franjas horarias de muy baja circulación vehicular y peatonal, y que fueron abordadas por una dupla que actuó de manera coordinada. El rol del acompañante, encargado de empujar y derribar a la víctima, aparece como un elemento central de esta modalidad.
Las actuaciones judiciales quedaron a cargo de la Fiscalía N° 6, subrogada por el fiscal Fernando Pertierra, que trabaja en la recolección de testimonios, el análisis de cámaras de seguridad públicas y privadas y el cruce de datos con otros hechos similares para intentar identificar a los sospechosos. No se descarta que se trate de los mismos autores, aunque esa hipótesis aún debe ser confirmada.
En paralelo, las autoridades policiales informaron que se están coordinando acciones preventivas junto con el área de Seguridad municipal. El objetivo es intensificar los patrullajes en horarios nocturnos, especialmente en zonas con menor iluminación o escaso tránsito, y reforzar la presencia de móviles para disuadir este tipo de ataques.
Desde el ámbito policial remarcaron que, si bien el número de hechos registrados es reducido, la violencia empleada obliga a tomar medidas rápidas para evitar que la modalidad se repita. También recomendaron a los motociclistas extremar precauciones durante la noche, evitar circular solos por zonas poco transitadas y denunciar de inmediato cualquier situación sospechosa.
Los dos episodios dejaron en evidencia una forma de delinquir que, más allá del resultado material, pone en serio riesgo la integridad física de las víctimas y genera un impacto significativo en la percepción de seguridad urbana. Mientras avanza la investigación judicial, la expectativa está puesta en que el refuerzo de los controles y patrullajes permita frenar la repetición de este tipo de ataques en la ciudad.