Venta o recría
Lógicamente, una primera y fundamental instancia dentro de la decisión de retención tuvo lugar, en su momento, al definir entre la venta de esas terneras como invernada o su recría.
En este sentido, “al observar lo sucedido dos años atrás, en 2023, vemos que el porcentaje de terneras que, habiendo salido de los campos de cría, continuó fuera de los corrales de engorde había caído significativamente del 75% al 72%”, insisten los especialistas.
Curiosamente, esta caída estuvo mucho más asociada al contexto político de ese momento —pleno año electoral— que a factores climáticos, que sí habían sido mucho más críticos en 2022.
Luego, a partir de allí, en 2024 y 2025 se observa una paulatina recuperación en la aparente recría de terneras, aunque todavía no logra alcanzar los porcentajes registrados previamente. Asimismo, al analizar la tendencia que marcan los números de stock en vaquillonas, se aprecia un comportamiento que, de algún modo, guarda una coherencia lógica con lo observado en terneras.
El desafío del stock
En términos absolutos, el stock de vaquillonas registradas a fin de cada año ha retrocedido prácticamente sin interrupciones durante los últimos ocho años. Sin embargo, en los dos últimos ciclos, 2023 y 2024, esta tendencia se aceleró, perdiendo cerca de 800 mil cabezas del stock en dos años.
“Sin dudas, este retroceso responde no solo al bajo nivel de reposición logrado mediante la recría de terneras, sino también al elevado porcentaje de vaquillonas enviadas a faena”, dicen en la bolsa rosarina. “Sin dudas, este retroceso responde no solo al bajo nivel de reposición logrado mediante la recría de terneras, sino también al elevado porcentaje de vaquillonas enviadas a faena”, dicen en la bolsa rosarina.
Puntualmente, en todo 2023 se faenaron más de 4 millones de vaquillonas, es decir, el 52,5% del stock inicial de 7,7 millones, y a fines de ese año el stock disminuyó en más de 300 mil cabezas. En 2024, el total faenado prácticamente no se modificó, pero, considerando un stock menor, esto implicó una extracción del 54,6%, lo que se reflejó en la reducción del stock en casi 500 mil cabezas.
En 2025, los datos a septiembre muestran un aumento del 4,1% en la faena de vaquillonas, superando los 2,9 millones de cabezas faenadas, unas 115 mil más que en el mismo período del año anterior. En efecto, el último dato informado por los feedlots al 1° de octubre indica un 3% más de vaquillonas encerradas respecto de octubre del año pasado.
De hecho, durante este último trimestre del año, la faena de vaquillonas tiende a acelerarse precisamente por el mayor aporte que generan los feedlots durante estos últimos meses del año, por lo que, de mantenerse este patrón de comportamiento, no estaría alentando una reversión de la tendencia señalada.
¿Qué pasa con las vacas?
En contraste, en el caso de las hembras adultas, las vacas sí muestran una ligera tendencia a la desaceleración de la faena. Tras los máximos registrados en 2023, con casi 3 millones de vacas enviadas a faena, en 2024 se registró una disminución del 11% en la cantidad de animales sacrificados, aproximadamente 330 mil vacas.
Esto permitió reducir a la mitad la caída del stock observada el año previo, de 600 mil a 324 mil vacas menos. Del mismo modo, en lo que va de 2025, la faena de vacas continúa descendiendo.
“De enero a septiembre se faenaron 1,9 millones de vacas, casi 200 mil menos (-9,5%) respecto de lo registrado en el mismo período de 2024. Si analizamos la relación actual de precios entre vaquillonas y vacas, observamos que lentamente comienza a marcarse una tendencia que refleja la revalorización delos vientres para reposición”, sostiene el Rasgan.
Actualmente, reponer un vientre nuevo preñado cuesta en promedio 1,7 millones de pesos, mientras que una vaca liviana (400 kg) con destino a faena se comercializa en torno a $1.900 por kilo, lo que equivale a aproximadamente el 45% del costo de reposición.
En otras palabras, reponer un vientre nuevo tendría un costo equivalente a 2,2 vacas de refugo, mientras que hace un año esta relación era de 2 a 1, en línea con el promedio histórico para este mes.
Claramente, esta valorización de los vientres nuevos no es más que el reflejo de los muy buenos valores que viene registrando la hacienda, aun en un contexto interno hasta ahora altamente incierto y volátil.
En consecuencia, una vez disipada gran parte de la incertidumbre política y considerando un escenario mundial excepcional para la carne vacuna, es esperable que el valor de estos bienes productivos tienda a adoptar relaciones significativamente más firmes que las observadas hasta el momento.
Embed - Diario LA OPINION on Instagram: "Con el nuevo panorama político más claro, el sector ganadero recupera previsibilidad y analiza decisiones clave para el próximo ciclo productivo. Según un informe del Rosgan (Bolsa de Comercio de Rosario), la retención de hembras vuelve a ser un punto central, tras años de caída en el stock de vaquillonas y vacas. En los últimos dos años se perdieron unas 800 mil cabezas, aunque en 2025 comienza a verse una leve recuperación. A la vez, se revaloriza el vientre nuevo, reflejando mejores precios y expectativas más firmes para la carne vacuna. El desafío ahora: consolidar un marco estable que permita al productor planificar y sostener el crecimiento del sector. Lee la nota completa en www.laopinionline.ar #Ganadería #Economía #Rosgan #BCR #Campo #Producción #CarneArgentina"