En un fallo dictado en juicio abreviado, el juez Guillermo Burrone condenó a Karim Emir Emile, de 23 años, a cuatro años de prisión de efectivo cumplimiento y al pago de una multa de 315.000 pesos, tras hallarlo culpable del delito de tenencia de estupefacientes con fines de comercialización.
La condena es la consecuencia de una instrucción judicial del fiscal Francisco Furnari que involucró el trabajo coordinado de la Unidad de Coordinación de Estupefacientes de la Fiscalía y de la brigada policial de Drogas Ilícitas, que derivó en un allanamiento realizado el 12 de febrero de 2021, alrededor de las 16:00, en una vivienda ubicada en Salta al 100. Durante el operativo, las fuerzas de seguridad secuestraron un importante volumen de marihuana, distribuida en diversos envoltorios y formatos, junto con otros elementos vinculados a la comercialización de la droga.
Los elementos secuestrados
Durante el allanamiento, los agentes hallaron un envoltorio de nylon verde, cinco envoltorios de tres centímetros de largo cada uno, un envoltorio de nylon blanco, otro envoltorio blanco conteniendo un trozo compacto de 10x4x3,5 cm y otro de 9 cm, todos con marihuana. Además, se incautó una bolsa con 48 envoltorios similares de nylon con marihuana, una caja de cartón marrón de 15x7x14 cm con marihuana seca semi compactada, y cuatro envoltorios adicionales (tres blancos y uno negro) con la misma sustancia. El pesaje total de la droga hallada en estos formatos ascendió a 577 gramos.
Asimismo, se encontraron dos plantas de cannabis sativa de aproximadamente dos metros de altura cada una, cuyo deshoje resultó en un total de 1.100 gramos de marihuana. También fueron secuestrados una balanza de precisión marca Pocket Scale en funcionamiento, cinco teléfonos celulares y la suma de 23.450 pesos en efectivo.
Pruebas para condenarlo
La resolución judicial se basó en diversas pruebas que acreditaron la tenencia de drogas con fines de comercialización. El acta de allanamiento detalló el hallazgo y la distribución de la sustancia, señalando que su fraccionamiento en pequeños envoltorios de nylon conservados en frío responde a una práctica habitual en la venta al menudeo, con el fin de evitar la humedad en el producto. Además, la presencia de una balanza de precisión reforzó la hipótesis de que la droga era fraccionada para su posterior comercialización.
Por otra parte, el análisis de los teléfonos celulares incautados aportó pruebas clave: se hallaron registros de comunicaciones que evidenciaban transacciones de venta de droga. Además, el hecho de que el allanamiento se realizara en una vivienda de propiedad del imputado consolidó la atribución del delito.
Dado que se trató de un juicio abreviado, el magistrado consideró innecesario extenderse en mayores argumentaciones, dado que las partes involucradas acordaron someterse a este procedimiento.