Luego de varios meses de intenso trabajo por parte de la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio Nº 3 a cargo de Nelson Mastorchio y el Departamento de Cibercrimen de Fiscalía General, que presiden José María Cifuentes y Juan Martín Fontana, se pudieron reunir las pruebas suficientes para llevar a juicio a un sujeto acusado del delito de grooming (acoso cibernético pederasta).
El Juzgado Correccional Nº 1 de Pergamino, por medio de su titular, Carlos Picco, encontró al encausado como penalmente responsable de las acusaciones realizadas por la Justicia de nuestra ciudad y deberá cumplir una condena de tres años de prisión de efectivo cumplimiento bajo la modalidad de arresto domiciliario, monitoreado por medio de un sistema electrónico perteneciente al Servicio Penitenciario Bonaerense.
Marcelo Simón Suirrzz. de 38 años, nacido en Misiones, aunque en la actualidad tenía residencia en Rafael Castillo, Partido de la Matanza, fue condenado luego que la Justicia acreditará en un juicio abreviado su responsabilidad en captación por medios tecnológicos de menor de edad con fines sexuales (grooming) y tenencia de representaciones sexuales de menores de 18 años con fines de distribución o comercialización.
Investigación
De las constancias probatorias incorporadas durante la Investigación Penal Preparatoria (IPP), surge debidamente acreditado que aproximadamente desde el 17 de septiembre de 2019, Marcelo Simón Suirrzz comenzó a contactar telefónicamente por la aplicación WhatsApp, a una niña de nuestra ciudad.
El hombre la acosaba con mensajes tales como "¿Estas vestida? Bueno estas vestida ahora, Bueno... quería verte desnuda en video llamada", entre otros del mismo tenor, en una clara actitud de llevar a cabo contra una menor de edad, delitos contra su integridad sexual.
El 7 de septiembre de 2020, por disposición del Juzgado de Garantías Nº 2 a cargo de César Solazzi, se realizó un allanamiento (trabajaron efectivos de la Policía Federal Argentina) en el domicilio donde reside Marcelo Simón Suirrzz, y se procedió al secuestro de varios dispositivos electrónicos, entre los cuales se encontraba el teléfono celular de donde se comunicaba con su víctima.
Desde los días 11 de noviembre de 2020 y hasta el 16 de abril de 2021 se realizaron extracciones forenses de dicho dispositivo, de donde surgió innumerable cantidad de material de abuso sexual infantil.