DE LA REDACCION. Ayer, a exactamente 30 años y un día de su fallecimiento, la comunidad pergaminense rindió homenaje a Raúl Borrás que fue reconocido por el Concejo Deliberante con el título de Ciudadano Ilustre post mórtem.
Conocido por sus correligionarios radicales como El Flaco, Raúl fue un pergaminense por adopción que tuvo un amplio protagonismo en el retorno de la democracia, y trabajó codo a codo con el expresidente Raúl Alfonsín. Anterior a su función más importante, la de ser ministro de Defensa desde 1983 hasta 1985 cuando lo encontró la muerte, Borrás tuvo amplias participaciones políticas siempre bajo la ideología radical por lo que se destacó la coherencia como una de sus principales cualidades.
Con el objetivo de reconocer no sólo su labor sino también poniendo de relevancia los valores con que El Flaco supo manejarse en la vida, ayer en horas de la tarde se llevó adelante el homenaje a Borrás. Reconocimiento que pudo concretarse luego de que los concejales aprobaran por unanimidad el proyecto que presentó el edil de Fa Unen Luis María Migliaro. Acto seguido el Departamento Ejecutivo de nuestra ciudad adhirió a las actividades que se llevaron a cabo para distinguir post mórtem a Raúl Borrás.
En este marco fue que ayer, en horas de la tarde, en General Paz 419 vivienda en la que habitó por algunos años Borrás y que ahora es propiedad del contador Nobo, fue descubierta una placa.
Para la ocasión se estuvieron presentes referentes radicales, funcionarios municipales, concejales, incluso algunos legisladores del PRO.
Justo reconocimiento
En un breve pero sentido acto, el primero en brindar palabras alusivas a Raúl Borrás fue el presidente del comité de la Unión Cívica Radical, Héctor Cachi Gutiérrez que no quiso dejar de estar presente en este sentido y justo homenaje a El Flaco a quien destacó como una figura ejemplar en su vida cotidiana, austero, un gran conversador y que hacía del diálogo una práctica cotidiana en busca de las diferencias y de las coincidencias. Siempre bregó por la búsqueda de los comunes denominadores y en ese tránsito que fue desarrollando en el radicalismo ocupó diversos puestos, desde presidente del Concejo Deliberante, subsecretario de Agricultura de la Nación, diputado nacional y luego un silencioso militante de la causa de recuperación de la democracia durante la dictadura militar. Fue en su silencio un férreo defensor de los derechos humanos, no en las épocas blandas sino en el duro camino de la dictadura, manifestó Gutiérrez en su alocución.
El Flaco fue un hombre de fuertes convicciones y de una vida sencilla, Gutiérrez indicó que fue el fundador del Movimiento de Renovación y Cambio que llevara como presidente a Raúl Alfonsín en 1983.
Por último Gutiérrez tomó un fragmento del libro que Carlos Mosca escribió en recuerdo de Borrás y expresó: Haciendo honor a su impuntualidad se nos fue temprano.
Honesto, leal y bueno
Antes de descubrir la placa que el Municipio realizó para reivindicar la figura de Borrás, el intendente Omar Pacini también destacó a este dirigente radical. Cuando nos enteramos del proyecto de Luis María Migliaro para homenajear a Raúl Borrás a 30 años de su fallecimiento no dudamos en plegarnos a este recuerdo y es por ello que decidimos colocar, con el consentimiento de los propietarios actuales, una placa en la casona de General Paz al 400, último lugar que habitó Borrás antes de irse definitivamente a Buenos Aires, contó Pacini. Al tiempo que recordó que en esta misma vereda y a pocos días del retorno de la democracia en 1983, estábamos un grupo de radicales cuando Raúl Alfonsín lo llamó a Borrás para comunicarle que sería el nuevo ministro de Defensa, puesto con el que le daba una brasa caliente pero también un respaldo generoso y amplia confianza.
Al hacer suyas las palabras de Alfonsín, el jefe comunal expresó: Alfonsín dijo que en su paso por el Gobierno había encontrado hombres honestos, leales y buenos pero si tenía que elegir un hombre con esas características no había nadie como Borrás que cumpliera a la perfección esas cualidades porque El Flaco era un verdadero patriarca de la democracia argentina en los momentos más difíciles, en los que había que jugarse. Por eso reivindiquemos a los que verdaderamente hicieron Patria.
Ciudadano Ilustre
Más tarde, en el recinto del Concejo Deliberante, los concejales de los diferentes bloques partidarios recordaron a Raúl Borrás.
De la ceremonia además participaron los hijos del homenajeado: Raúl, María Inés y Ana; el exministro de Defensa Horacio Jaunarena, el intendente Omar Pacini, el diputado nacional Héctor Gutiérrez, el exsenador doctor Carlos Mosca, funcionarios del gabinete municipal, dirigentes y militantes del radicalismo.
Luego de la calurosa bienvenida que el presidente del Concejo Deliberante, Lucio Tezón, les brindara a los presentes, se proyectó un video que fuera coordinado por la Dirección de Comunicación y Prensa municipal en el que se relata brevemente el accionar de Raúl Borras.
Como es habitual, en cada homenaje, por cada bloque de concejales uno de ellos dirigió palabras alusivas al momento. En tal sentido lo hicieron: Luis María Migliaro, Andrea Bosco, Diego Brigati.
Luchar por la vida
El último orador de la ceremonia fue el exministro de Defensa, Horacio Jaunarena hizo una semblanza sobre el exfuncionario y militante radical. Borrás estaba inmerso en una época en la que según el orador al enemigo había que vencerlo y destruirlo no había que convencerlo que es la esencia de la política. La llegada del golpe militar multiplicó por cien la crueldad. Y fue en ese contexto en que desplegaba su labor silenciosa Raúl Borrás rescatando a los jóvenes de la propuesta obscena de la muerte generó una militancia que luchaba por la vida. Junto a Raúl Alfonsín pergeñaron el Movimiento de Renovación y Cambio con el que llegaron al poder en 1983. Ese es el mérito más grande que debemos reconocerle a Borrás.
Hombres de confianza
Pasado el tiempo oscuro de la dictadura, Alfonsín alcanzó la presidencia, cuenta Jaunarena, con la ayuda de quien fuera su cabeza política, Raúl Borrás; la cabeza científica era Roque Carranza y la cabeza ética era Germán López, sus tres hombres de confianza, con quienes Alfonsín tomó la decisión de trabajar para el retorno de la democracia. Sabía Alfonsín de las cualidades de Borrás que tenía un amplio sentido de la persuasión, era el arquitecto de lo posible que lo llevó a iniciar el juicio a los comandantes de las Fuerzas Armadas de la República Argentina.
Chicos felices
Con lágrimas en los ojos y la voz entrecortada, el alocutor, recordó el momento en que él vio por última vez a Borrás, en la sala de terapia intensiva. Luego de una conversación absurda, ambos nos dimos cuenta de que nos estábamos diciendo de alguna manera adiós. La despedida se definió en cuatro palabras que en realidad definieron el objetivo de la vida de Raúl Borras. Fingiendo como si fuera un subordinado le dije: Alguna orden ministro a lo que Borrás respondió: Hace las cosas de tal modo que los chicos de Argentina pasen los próximos días sin miedo, felices y en paz. Raúl trabajó con ese propósito, afirmó el exministro de Defensa.
Por último y parafraseando la Divina Comedia de Dante Alighieri concluyó que la muerte de un hombre no se produce cuando desaparece físicamente sino cuando lo olvidamos y hoy, aquí lo hemos traído a la vida a Raúl para ponerlo en un rincón de nuestro corazón.