sábado 04 de abril de 2026

Carlos Barbarito se sumerge en el mundo de Norma Bessouet

18 de diciembre de 2020 - 00:00

“Este libro es, antes que otra cosa, un punto de partida para futuras aproximaciones a la obra de Bessouet”, señala a LA OPINION el poeta y crítico de arte pergaminense, quien escribió sobre la destacada dibujante, grabadista, escultora y pintora argentina, anotaciones sobre su obra, materiales y procedimientos, y una cronología.


Si bien el poeta y crítico de arte Carlos Barbarito dejó Pergamino hace varios años, su trascendencia nacional e internacional con la escritura lo acercó también a su ciudad natal, desde donde lanzó sus libros en más de una oportunidad e inclusive acompañó a artistas plásticos locales con sus críticas, un área que también desarrolla.

Precisamente, Barbarito forma parte como crítico de un equipo de trabajo que le dio forma al libro "Norma Bessouet" (Cmyk, Buenos Aires, 2020), referido a la destacada dibujante, grabadista, escultora y pintora argentina, fallecida en 2018.

- ¿Cómo te vinculaste a Norma Bessouet y su obra?

- Hasta hace no mucho tiempo de Norma Bessouet conocía alguna que otra obra y alguna referencia a su vida. Muy poco, casi nada. Luego de editar el libro con conversaciones con Roberto Aizenberg, en 2001, teniendo en cuenta el arduo trabajo que fue grabar y desgrabar cada encuentro, durante casi todo un año, en su casa de la calle Brasil, pensé que ese sería el último libro de arte en el que intervendría. Sin embargo –hombre de palabra, me rotuló mi hermana María del Carmen al enterarse-, convocado por la vieja amiga y crítica de arte Laura Feinsilber para integrar un equipo de trabajo con miras a publicar un libro dedicado a Bessouet… dije que sí. Lo paradójico del asunto es que soy el único integrante del equipo que no la conoció en persona y que de su obra tenía escasas referencias. El reto fue sumergirme en su mundo, conocerla a partir de sus materiales, técnicas y propuestas, cosa que, luego de una reunión en casa del editor Ezequiel Díaz Ortiz, llevé a cabo durante dos meses en los que trabajé arduamente, rodeado de catálogos y referencias -no muchas por cierto-. Mis aportes fueron tres: algunas anotaciones, materiales y procedimientos y una cronología. Al terminar comprobé una vez más que de estas tareas se sale con alguna herida de guerra, quiero decir con alguna dolencia física, en mi caso en cervicales. No me olvido de nombrar al equipo: el citado Ezequiel Díaz Ortiz, Gabriela Aberastury -artista visual y modelo de Bessouet en días juveniles y amiga de toda la vida-, Miranda Castro -que viajó a la India con su madre, Alicia, y Norma, experiencia de la que surgió una serie bellísima de obras- y Charlie Scelso, quien clasificó los archivos. Grupo al que hay que agregar la fotocromía, el rescate de diapositivas, el diseño, la diagramación, la traducción al español de textos en inglés, la producción e impresión. No me olvido del maestro Guillermo Roux, viejo amigo de Bessouet, quien aportó dos textos. Ni de Susana, hermana de Norma, en cuya casa en Martínez, me dio datos de la infancia y adolescencia de la artista.

- ¿Este libro surge tras su fallecimiento?

- Sí. Bessouet dejó una cantidad de dinero para que se publicara este libro. Ella falleció en 2018, luego de una larga y penosa enfermedad, cuando se encontraba de regreso en el país tras una estadía en New York de varias décadas.

- ¿El libro registra toda la vida y obra de esta artista?

- Decir toda la vida y obra en un libro es excesivo. Me pregunto cuántos libros hay dedicados a Picasso, por ejemplo -el maestro Víctor Chab atesora en su biblioteca cientos de libros en su sección picassiana- y, sin embargo, queda mucho por investigar. Lo afirmo al final de mis anotaciones: este libro es, antes que otra cosa, un punto de partida para futuras aproximaciones a la obra de Bessouet. Mi intención fue no rotular la obra -hay quienes la califican de surrealista-, ya que al hacerlo se cae en el facilismo, la comodidad.

- ¿Podés explicarme por qué se utilizaron tres tipos de papel en la edición?

- Esta pregunta es para Ezequiel Díaz Ortiz, de Cmyk Buenos Aires Editorial, quien eligió los tipos de papel y coordinó la publicación junto con Gabriela Aberastury. Solo puedo decirte que cada tipo de papel es adecuado soporte para las fotografías y reproducciones de óleos, acuarelas, dibujos, etcétera. Tengo un ejemplar sobre el escritorio y no puedo dejar de mirarlo. Tapa dura, más de 300 páginas, con desplegables, un libro técnicamente hermoso, cuyo contenido será evaluado por los lectores. Dejo como cierre de esta conversación una afirmación de Norma Bessouet: “Para mí, el arte es una forma de pensar que se traslada desde mi mundo interior al mundo físico. Pintar es una actividad absorbente que da forma y define mi vida”.

Sobre Norma Bessouet

Vivió en Gran Bretaña, España, Italia y Estados Unidos antes de volver a radicarse en 2015 en Buenos Aires, su ciudad natal. Dibujante, grabadista, escultora y pintora, Norma Bessouet mantuvo su espíritu nómade hasta que falleció, en junio de 2018, como consecuencia de un cáncer de mama.

Nacida el 15 de octubre de 1940, comenzó a dibujar bajo la guía de su madre, copista y maestra de pintura. Formada en la Escuela Nacional de Bellas Artes Prilidiano Pueyrredón, trabajó con la grabadora Aída Carballo, a quien solía citar como su gran influencia.

En 1971 obtuvo el Gran Premio de Honor en Dibujo del Salón Nacional y al año siguiente viajó a Europa, donde profundizó su interés por las técnicas pictóricas del Renacimiento. Gracias a una beca del British Council estudió grabado en la Slade’s School of Fine Arts de la Universidad de Londres. Para continuar su formación se mudó a Barcelona y más tarde a Florencia. Durante una residencia en la India investigó la técnica del miniaturismo.

En 1981 se radicó en Nueva York, donde estudió escultura en la Universidad de Columbia. Expuso en forma regular en esa ciudad, en Boston y en Buenos Aires. El Museo Nacional de Bellas Artes le dedicó una retrospectiva en 2009 y dos años después, la Fundación Alón expuso la producción de sus últimas tres décadas.

Seguí leyendo

Dejá tu comentario

Las Más Leídas

Te Puede Interesar