Un grupo de personas se acercó a LA OPINION porque en inmediaciones de los terrenos del Procrear los chicos estaban jugando y descubrieron este sitio que no tiene ningún tipo de elementos de seguridad. Una recorrida por la zona permite observar la presencia de residuos pero lo más grave es el fácil acceso al lugar. Temor por las consecuencias que puede generar la falta de control.
DE LA REDACCION. Las cavas se convierten en trampas mortales debido a que tienen un lecho arcilloso y fangoso que hace un efecto sumamente complicado absorbiendo a quienes eventualmente pisen el fondo y pueden provocar la muerte por inmersión en las tosqueras existentes.
Es por eso que un grupo de vecinos de la zona sur de nuestra ciudad mostró su preocupación por una excavación muy grande que se encuentra a pocos metros de los terrenos que pertenecen al Procrear. Se puede llegar cruzando la ruta Nº 8 a la altura de Barrancas del Paraná y recorriendo unos 600 metros, o bien por Rivero hasta Elcano (Escuela Nº 48) y transitando unos mil metros al oeste. Realmente nos quedamos sorprendidos cuando los chicos nos contaron que había un lugar para poder ir a pasear y pescar, señaló una de las personas que se comunicó con LA OPINION. Nos generó muchísima preocupación y fuimos a ver de qué se trataba, agregó otro de los padres que conoció este espacio utilizado seguramente para llevar tierra para la construcción de algún camino o bien la realización de complejos urbanísticos privados en este sector de Pergamino. Se trata de una excavación de unos 10 metros de profundidad, que tiene una extensión aproximada de 200 por 100 metros.
Las paredes de las canteras generalmente son verticales siendo susceptibles a los derrumbes cuando se intenta salir del agua, como suelen hacer los que se bañan en una cava. Y es allí donde un chapuzón refrescante se torna tristemente fatal.
Sin control ni prevención
Estos chicos que descubrieron la profunda tosquera venían recorriéndola desde hace varios días; cuando nos acercamos pudimos notar que no hay carteles que indiquen el peligro ni mucho menos algún alambre perimetral que pueda impedir el ingreso de las personas al lugar, señaló uno de los padres preocupados que contó a LA OPINION los pensamientos que se pusieron en la cabeza con el solo hecho de pensar lo que pudo haber pasado, reconoció.
La vegetación del lecho de una tosquera, también suele ser una trampa mortal para los eventuales visitantes dado que pueden enredarse entre las extremidades; con solo ver el sector se pueden dar cuenta que hay huellas de bicicletas y caminos de tierra donde muestran el tránsito de los camiones que se usaron para llevar la tierra. En verdad es un problema muy grave, añadieron los vecinos que se pusieron en contacto con LA OPINION en la mañana de ayer. El acceso es muy fácil, cualquiera puede llegar al lado de la cava y los residuos que se pueden observar revelan que muchos conocen su existencia porque vienen a tirar la basura, señaló una de las personas consultadas.
Contaminación del lugar
Por si fuera poco, las cavas presentan un problema adicional, aunque no mortal a simple vista: una vez que fueron abandonadas, casi indefectiblemente, las tosqueras se llenan de agua o basura (o ambas) que convierten al espejo de agua en un foco infeccioso, ya que los residuos domiciliarios que allí se arrojan generan en su descomposición una suerte de jugos llamados líquidos lixiviados que son altamente contaminantes. Es común ver a los niños y no tanto que deambulan o directamente vienen a jugar a este lugar, es una irresponsabilidad del propietario no colocar un cerco perimetral para evitar el contacto con el lugar, resaltaron los vecinos.
Una vez que la basura llegó a la cava, se generan esos líquidos lixiviados que escurren libremente, filtrándose en la tierra, hasta la primera napa, ubicada entre los 12 y los 20 metros de profundidad, contaminando todo a su paso. Parece que pasaron muchos años del retiro de la tierra; o si hace poco el cuidado de la tosquera fue nulo porque hay una gran cantidad de residuos: gomas de vehículos, animales muertos, bolsas de todo tipo y ramas; entre otras cosas, explicaron.
Pedido a las autoridades
Los padres que estuvieron en contacto con LA OPINION solicitaron la pronta respuesta de las autoridades municipales para que intervengan en el lugar; pidieron que exijan a los propietarios de la tosquera que tomen las medidas de seguridad para evitar que se pueda ingresar al predio y que además se lleven adelante los controles ambientales para evitar más contaminación del lugar. En pocos meses estarán construyendo las casas del barrio 148 viviendas y también habrá obras del Procrear; estamos frente a una cava que se encuentra a no más de cinco cuadras de la Escuela Nº 48, pero lo más grave es el acceso sencillo que se tiene a esta trampa mortal, resaltó una de las fuentes consultadas.
En una recorrida que hizo LA OPINION se pudo comprobar que los vecinos no faltan en nada a la verdad; el lugar es de fácil ingreso y cuando el reportero gráfico se acercó para tomar las fotografías que ilustran la nota, nadie se lo impidió porque directamente no se encontraban personas en las inmediaciones, solamente unos chicos que jugaban al lado de esta cava peligrosa que pone en riesgo la vida de muchas personas. Queremos que se haga algo de manera inmediata; no podemos tener esto a cielo abierto porque si pasa algo después nos vamos a lamentar todos, dijo una de las mamás que se dirigió a este medio.