La presencia de pozos representa un perjuicio para los vehículos y un riesgo vial permanente. Los pastizales han llegado a superar la altura del guardarrail en la intersección con la ruta Nº 8, el cual a su vez está vencido y no cumple la función de protección.
DE LA REDACCION. Un grupo de vecinos de la zona sur se acercó a LA OPINION para reclamar por varias cuestiones que representan un problema cotidiano en materia de seguridad y tránsito.
El foco de los reclamos se da en torno a la avenida Pellegrini, uno de los accesos a la ciudad desde la zona sur, donde la presencia de pozos sobre la calzada constituye un perjuicio para los vehículos y un riesgo vial permanente.
Otro factor de peligro en materia del tránsito se da en la intersección de avenida Pellegrini y la ruta nacional Nº 8, donde se venció el guardarrail que protege a los automóviles de caer en la zanja lateral en un posible caso de despiste.
En ese mismo sector, la presencia de pastizales ha llegado a superar la altura de la baranda de protección, cubriendo totalmente la cuneta, situación que genera malestar a los vecinos más cercanos por cuestiones de seguridad. Esta situación se agrava aún más en la época estival cuando la maleza crece con rapidez, favoreciendo la proliferación de insectos, roedores y otras alimañas.
Estas cuestiones fueron canalizadas en los últimos días a través de un vecino que se acercó a la redacción de LA OPINION para pedir públicamente por estas cuestiones, solicitando además un mantenimiento periódico tanto del acceso Pellegrini, como en la intersección de la ruta nacional y la avenida, para impedir el crecimiento de pastos.
Estado de la calzada
En los últimos años la avenida Pellegrini ha evidenciado un notable deterioro y pese a ser un importante acceso a la ciudad desde la ruta Nº 188 además de ser la principal vía de acceso a los barrios ubicados en la zona sur, con el transcurso del tiempo los baches y grietas en el pavimento se hacen más grandes por la falta de mantenimiento.
Los reclamos de vecinos y usuarios se fueron multiplicando por el estado de la cinta asfáltica a lo largo de los 3,5 kilómetros que unen la ruta nacional Nº 188 con la Nº 8. Los pozos provocan un serio desgaste en los vehículos e implica un dolor de cabeza para los conductores que deben utilizar la arteria para dirigirse hasta el casco urbano.
En toda su extensión y en ambos carriles, existen baches que ocupan una buena parte de la cinta asfáltica por lo que resulta prácticamente imposible transitar por Pellegrini sin atravesar las imperfecciones del pavimento y en ocasiones esta situación genera un peligro vial, ya que por esquivar los pozos algunos conductores se cruzan al carril contrario o realizan maniobras bruscas.
El deterioro en esta importante avenida se viene advirtiendo desde hace varios años, y a pesar del interés de los usuarios y vecinos, aún no se ha tomado la decisión de repararla definitivamente para evitar los inconvenientes.