DE LA REDACCION. Ayer al mediodía y con una amplia representación del arco político, institucional, sanitario y judicial de la ciudad, se desarrolló la ceremonia de inauguración de la Granja San Camilo, un dispositivo pensado como un centro de contención para jóvenes con problemática de consumo de sustancias, que requieran de la internación para su recuperación. El acto fue presidido por el doctor Carlos Sanguinetti, subsecretario de Salud Mental y Atención de las Adicciones del Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires. En la cabecera del acto el funcionario estuvo acompañado por el director ejecutivo del Hospital Interzonal de Agudos San José, Walter Gatón; Emilia Chichí Amorós de Pagano, integrante de la Comisión de San Camilo; y el sacerdote Juan Cabrera, coordinador de la Granja. Además de autoridades, concejales, representantes del poder judicial e integrantes del equipo de trabajo que intervendrá en el dispositivo, la ceremonia contó con un amplio marco de participación de público, muchos de ellos voluntarios del proyecto en el marco del cual se gestó la apertura de este espacio que aunque trabajará en forma articulada con el Hospital San José, no dependerá formalmente de la estructura del nosocomio.
Cabrera también hizo público su agradecimiento a la familia camiliana, que es la que le da vida al Hogar San Camilo, y al Centro de Día. Que nos hayan cedido el predio y nos hayan permitido ser un riñón del Hogar San Camilo, nos exige trabajar con seriedad por lo que ya es San Camilo en Pergamino, señaló el religioso, al tiempo que se comprometió a trabajar en equipo, en conjunto con el Hospital para interactuar con el adicto en forma articulada sin tirarnos la pelota para ver a quién le corresponde resolver el problema.
Confiado de la posibilidad del trabajo en equipo, señaló que la Granja es la resultante de un proyecto colectivo. Confió en la providencia de Dios, porque hacer proyectos con plata es fácil; lo difícil es hacerlo sin dinero. Ahí está nuestro desafío y nuestra fe.
Por último agradeció a la comunidad del Perpetuo Socorro, la capilla del Hospital San José, por cuanto también es parte de esto.
Aunar esfuerzos
El subsecretario de Salud Mental y Atención de las Adicciones, Carlos Sanguinetti, por su parte, valoró la posibilidad de trabajar con la Iglesia católica en este tipo de problemáticas. Este es un día muy importante para quienes tenemos responsabilidad de gestión, es vital poder encontrarnos en un mismo lugar Justicia, Salud, referentes políticos, educativos y comunitarios. La integración es necesaria para abordar la problemática de consumo de sustancias, observó el funcionario y planteó que si bien el tema del consumo de sustancias es un abordaje que corresponde a salud, no es algo que solo pueda resolverse desde el sistema sanitario. Hace falta establecer redes y de hecho esta no es nuestra primera experiencia de trabajo ni el primer dispositivo que tenemos con la Iglesia, mencionó Sanguinetti y comentó los alcances de un proyecto integrado puesto en marcha en la localidad de Berisso, con el Hospital Melchor Romero y la Iglesia de esa comunidad que nos facilitó un espacio.
Es de tal envergadura el problema y de tan alto crecimiento la problemática que requiere de un trabajo conjunto, enfatizó el subsecretario cuestionando la inquietud periodística que se planteó en el marco de su visita respecto de quién iba a tener a su cargo el sostenimiento del espacio y si éste iba a formar parte o no de la estructura hospitalaria: La prensa me preguntaba de quién iba a depender la Granja, cuando en realidad lo importante es que este lugar exista, y articule con cada uno de nosotros para la resolución de un problema que es de la comunidad.
En este punto, el funcionario hizo referencia al inminente cambio de gestión gubernamental en la Provincia de Buenos Aires y manifestó su deseo de que quienes vengan tengan la convicción de que este es un problema que deben abordar entre todos porque el que consume tiene una enfermedad y hay que ayudarlo para que tenga un lugar de tratamiento. Este es el camino por el que debemos transitar.
Uno de los cien brazos
En la continuidad del acto, Emilia Chichí Amorós de Pagano, integrante de la Comisión de San Camilo, agradeció la presencia de las autoridades en el acto y el compromiso de los voluntarios que han trabajado en el armado de este espacio terapéutico y de contención para los jóvenes. En primer lugar quiero agradecer a Juanito, por su compromiso con nuestra comunidad y quiero, sostuvo Pagano y se valió de una frase de San Camilo para instar a los integrantes del equipo de trabajo a pensar en el enfermo.
Recuerdo la frase de San Camilo, nuestro patrono, que siempre señalaba que en cada enfermo teníamos que ver a Cristo. El siempre pedía a Dios tener cien brazos para poder ayudar a los enfermos, y hoy aquí ha surgido uno de los cien brazos que San Camilo pedía, concluyó.
Perdurar en la tarea
Por último, el director ejecutivo del Hospital Interzonal de Agudos San José, efector de salud que tendrá un papel preponderante en el funcionamiento del dispositivo, remarcó la importancia de que toda la ciudad de Pergamino haya estado representada en este acto y consideró que el trabajo conjunto es la forma de abordar la compleja problemática de las adicciones.
Con la referencia personal al acercamiento de actores de la Justicia a la gestión hospitalaria para el desarrollo de estrategias de trabajo articuladas, Gatón valoró los gestos demostrados por esta comunidad en el deseo de resolver este flagelo que son las adicciones. Asimismo, aprovechó el marco para pedir a todos seguir adelante con la tarea que hoy se pone en marcha.
Se hace muy difícil trabajar en el tema de las adicciones, desde el Hospital hemos abierto las puertas para que nuestros equipos puedan trabajar de la mejor manera posible, y sin este lugar no lo podríamos hacer. Valoro mucho el compromiso del padre Juanito, que es parte de la comunidad, y los invito a todos a perdurar en el tiempo para llevar adelante esta causa en forma colectiva, el compromiso es la única manera y el paciente que consume nos necesita unidos en esto, finalizó Gatón.
La génesis
El proyecto que surgió de un voluntariado social apunta a transformarse en una opción para quienes libre y voluntariamente quieran pelear contra las drogas y necesiten del asilamiento para lograrlo. Los impulsores del proyecto dejaron en claro que no se trata de una cárcel, sino de un centro de contención que recibirá a jóvenes que decidan internarse voluntariamente. La Granja San Camilo funciona en un predio de la familia camiliana, con quien compartirá por el momento la Personería Jurídica. Se pretende que allí los jóvenes puedan reencontrarse con los valores del trabajo, la amistad y la palabra de Dios. Profesionales de distintas disciplinas se han sumado bajo la modalidad de voluntariado.
Juan Cabrera: Ya abrimos la inscripción para el proceso de admisión
- ¿Cómo se ha gestado este proyecto?
- Este proyecto de la Granja San Camilo surge a partir de la necesidad y la gran demanda de muchos jóvenes y familias que se acercan a la Iglesia a pedir ayuda y palabras de consuelo. Muchas veces como sacerdote me he sentido en la actitud de criticar pero de no hacer y así fui compartiendo este proyecto que fue tomando forma. Comenzamos a trabajar en grupos, convocando a profesionales y hemos logrado firmar un convenio con el Hospital para trabajar de modo mancomunado, con el Servicio de Salud Mental, el CPA y el Hospital de Día de Salud Mental. Este dispositivo es nuevo en Pergamino, es una granja que permitirá la internación del joven que elija este lugar para hacer su recuperación de las adicciones y quiera reinsertarse en la sociedad.
- ¿Sobre quién recae la responsabilidad por los jóvenes que aquí se internen?
- En el marco de la ley de Salud Mental y del nuevo Código Civil, la responsabilidad es de la propia persona, porque el marco normativo impone que cada uno tiene sus derechos y nadie puede decidir la internación por otro. Aquí los jóvenes se internarán de manera voluntaria y permanecerán el tiempo que lo necesiten, no es una cárcel. Es un espacio de contención. La Subsecretaría de Salud Mental y Atención de las Adicciones, a través de Carlos Sanguinetti hará la habilitación formal de parte del Ministerio de Salud y eso nos va a dar un resguardo legal. No va a depender del Hospital San José, sino que es un apéndice más de lo que ya viene haciendo la familia camiliana en Pergamino, con el Hogar San Camilo y su Centro de Día.
- ¿Las instalaciones pertenecen a San Camilo?
- El predio es de San Camilo y la estructura que vamos a tener dependerá de ellos, de la Asociación Civil Familia Camiliana de Pergamino, de hecho compartimos la Personería Jurídica por el momento.
- ¿Cuál es la capacidad que tendrá este centro de contención?
- Tiene capacidad para atender hasta quince pacientes. Recibiremos pacientes varones de 18 a 36 años y algún menor con autorización de sus padres. Hay un proceso de admisión que haremos nosotros, para que puedan ingresar los chicos que consideremos que necesitan un tratamiento acorde al que podamos brindar. Queremos que el trabajo en red sea responsable. Yo seré el coordinador del equipo, en mi condición de capellán de los camilianos y capellán del Hospital he podido ser el nexo para poder llevar adelante esta convocatoria, pero el proyecto es de todos.
- ¿Cómo estará conformado el equipo de trabajo?
- Hay psicólogos, médicos, nutricionistas, profesores de Educación Física y talleristas. Será una comunidad católica y algunos vendrán a trabajar sobre el tema de la espiritualidad y grupos de oración.
- ¿Cuándo comenzará a funcionar?
- Con esta inauguración abrimos la inscripción para el proceso de admisión.
- ¿Cómo se financiarán las actividades del Centro?
- Tener la habilitación del Ministerio nos permitirá trabajar en el futuro con obras sociales. También reunir recursos de las colectas de las misas.
- ¿Cómo se armó esta infraestructura?
- Fue un gran trabajo de los voluntarios. Familias enteras han colaborado en esta tarea. Los recursos surgieron del dinero recaudado en las misas de los domingos a la noche en San Antonio y en las misas de la Capilla Perpetuo Socorro del Hospital San José. No hubo empresa que apadrinara, y tampoco el Estado, ni nacional, provincial o municipal, estuvo apoyando este proyecto. Todo se consiguió a pulmón, fruto del esfuerzo de la comunidad que se ha comprometido en esto.