sábado 07 de marzo de 2026

A un mes de la asunción del nuevo intendente

8 de noviembre de 2015 - 00:00

Por estas horas, Javier Martínez ocupa gran parte del tiempo a configurar su equipo de trabajo. Esto implica reclutar gente de su confianza para las áreas estratégicas, evaluar la continuidad de algunos funcionarios políticos, a modo de transición o por capacidades específicas. Todo esto, tratando de controlar las susceptibilidades de sus socios radicales. 

DE LA REDACCION. Con la asunción del novel dirigente del PRO Javier Martínez, en exactamente un mes, quedarán atrás 16 años de gobiernos radicales y casi unipersonales, más allá de las alianzas que oportunamente facilitaron los sucesivos triunfos de Héctor “Cachi” Gutiérrez.

Esta situación genera expectativas entre los vecinos de Pergamino y alguna zozobra entre los funcionarios, especialmente los que se han dedicado de manera exclusiva a la actividad pública y aun les quedan algunos años para jubilarse. Para ellos, el 11 de diciembre se presenta en el calendario como un gran signo de interrogación. 

Es dable de entender que quien se prepara para iniciar un mandato, sobre todo en un terreno que le es desconocido, quiera hacerlo rodeado de gente que le merece confianza y de la cual conoce fehacientemente su capacidad. Pero, por otro lado, está la idoneidad de los que ya llevan en el oficio más de una década. Conjugar unos y otros sea tal vez la formación de un equipo soñado, pero hacerlo sea posible puede llegar a ser una utopía. Además, como en un lugar medio, se ubicarán algunos funcionarios que, si bien no son pretendidos por la nueva gestión, estarán allí debido a que fueron pasados a planta permanente en estos días, como para garantizarles su continuidad.

Es una práctica bastante común de las administraciones salientes, y en este caso se habla de cifras muy variadas, según las distintas fuentes consultadas por el Diario. El tema es que de este número depende el margen que le quedará a Martínez para hacer carne el lema “Cambiemos”, presentando un municipio con caras totalmente renovadas, sin que ello modifique groseramente la nómina y por ende su incidencia en el presupuesto, que ya hoy está en el orden del 60 por ciento.

 

Los primeros nombres

Hay mucho sigilo aun respecto del nuevo Gabinete. Será por respeto al tiempo electoral que falta o será porque aun no se ha logrado consensuar nombres y sus respuestas. Lo cierto es que por ahora, los cercanos a Martínez tienen orden de no explayarse al respecto. Dicen que después del 22 todo se sabrá.

La información que circula es la que Javier Martínez ya ha confirmado en estos días. A diferencia de lo que suele suceder, todos acatan el mandato y nadie suelta los nombres de quienes están en danza para ocupar las áreas que aun no han tenido designación. 

Aquí va, entre repaso de lo ya informado y las novedades, cómo se integraría el equipo de gobierno.

Secretario de Gobierno: Carlos Pérez.

Secretario de Hacienda: Sergio Tressens.

A cargo de un área ampliada, que se denominara “Tierras, Viviendas y Obra Pública Social”, permanece en la gestión Juan Manuel Batallánez.

Con rango de Secretaría, en Seguridad asumirá el comisario retirado Walter Chamut. Dentro de ésta, pasará a estar Inspección (que hasta ahora depende del área Gobierno), que abarca, entre otros temas,  nocturnidad, habilitaciones y tránsito, donde en principio quedarían en sus puestos Miguel Artero y Héctor Escalera.

En Salud estará el doctor Matías Villeta, mientras que en Acción Social asumirá Gabriela Taruselli. En esta cartera se implementará una figura que si bien ya existe para todos los municipios, nunca se puso en funciones: se trata de una comisión consultiva integrada por entidades intermedias dedicadas a la promoción social, que ejercerá como contralor de la gestión en pos de los más necesitados de la ciudad.

En Asuntos Rurales sería nombrado Aníbal Figueira, que actualmente se desempeña en el bloque del PRO del Concejo Deliberante.

Para el área de Deportes fue convocado Pablo Esper.

Se ha resuelto que las carteras de Obras y Servicios Públicos hace pocos años fueron divididas, vuelvan a unirse. Su titularidad aún es una incógnita. Lo que sí es seguro es que la finalización de José Salauati supondrá una modificación en el Concejo Deliberante: el arquitecto debe regresar a culminar su mandato puesto que había tomado licencia para ir a la secretaría y María Ofelia Aguilar Ortiz, que es su suplente, quedará fuera de la bancada.

Tampoco hay nombres para la Secretaría de la Producción.

En el caso de la Subsecretaría de Cultura podría continuar por un tiempo más Raúl Notta.

Los cambios en el Gabinete incluyen la eliminación de la Secretaría General y de la Jefatura de Gabinete, ésta última flamante, porque fue implementada por Omar Pacini.

 

Primera lectura

Con las relativamente pocas confirmaciones que hay, se puede hacer una primera lectura, arbitraria si se quiere. Se trasluce que esta etapa inicial de conformación del gabinete ha estado centrada en cerrar acuerdos con los socios radicales. Gabriela Taruselli y la continuidad por algún tiempo de Notta en Cultura son los casos emblemáticos. Lo de Batallánez, Escalera, Artero y especialmente lo de Sergio Tressens puede responder más bien a la idoneidad en el área y la pretensión de hacer una transición con un cuidado traspaso de conocimientos. No cualquier profesional puede manejar el programa Rafam, de administraciones municipales; es muy complejo y específico y sólo quien ha estado en un municipio lo conoce. Por eso es lógica la continuidad de Tressens.

Es de suponer que los espacios que aun no tienen nombre, superada la etapa de acuerdos, sean ocupados por los denominados PRO puros, cuyo “semillero” es la Fundación Pensar.

Pero, se aclara al principio, habrá que ver con qué número de integrantes se encuentra Martínez en la nómina. Porque si los nombramientos últimos han sido muchos y no quiere aumentar el gasto en personal, se verá muy limitado en cuanto a incorporaciones y deberá conformarse con personal “heredado”. 

 

 

El día que se abra la Caja de Pandora

 

En la última sesión fue aprobado un pedido de informes del Concejal Diego Brigati del FPV-PJ por el cual se solicita al Departamento Ejecutivo que eleve junto al presupuesto 2016 un listado completo y exhaustivo de la totalidad de los empleados municipales.

Ya se ha perdido la cuenta de las veces que se ha hecho esta solicitud y no se ha obtenido una clara respuesta. Por el libre acceso a la información pública, es posible acceder a lo que es la nómina de empleados de planta permanente. De hecho, fue a partir de este dato accesible a todo ciudadano que salió a la luz el caso de Luis Baldo, exintendente radical de Villa Gesell, que cobraba de las arcas pergaminenses mensualmente sin siquiera estar en la ciudad. 

Pero el requerimiento ya histórico de los ediles del Frente para la Victoria va más allá y apunta a saber cuánta gente hay además trabajando en el Municipio, bajo figuras precarizadas o improcedentes.

Este último pedido lo presentó Diego Brigati, quien sostiene que, de cara a un correcto análisis del presupuesto 2016 (y para que Martínez sepa de dónde parte, podríamos agregar) “es necesario contar con un informe completo y detallado de cuántos empleados componen la planta permanente del Municipio, cuántos aún no adquirieron la permanencia, cuánto personal contratado presta servicios para la Municipalidad, extensión de dichos contratos, antigüedad de los empleados de planta permanente, entre otros datos de relevancia”.

Consultado el concejal del FPV-PJ si cree que el Departamento Ejecutivo brindará la información solicitada manifestó que “es su obligación”. 

Lo cierto es que hasta ahora nadie ha podido abrir esta “caja de Pandora”. Para Brigati, estos puestos ocupados de manera irregular inciden de manera directa en las posibilidades de los empleados efectivos: “Deben recibir una justa remuneración y tener la posibilidad de desarrollarse en su trabajo en base a sus aptitudes; lamentablemente ha llegado a nuestros oídos que cientos de personas han sido incorporadas al plantel municipal en los últimos meses, por ello pedimos informes, queremos conocer si esto es cierto, con qué fundamentos. El último dato extraoficial que tenemos es que entre personal permanente, provisional, contratado y monotributista estaríamos por encima de los 1.800”.  Esta cifra se obtuvo por investigaciones, por eso el edil reclama “que se nos informe por escrito y con exactitud cuál es actualmente la cantidad de personal trabajando para el Municipio, cuál es la antigüedad, cuándo ingresaron y en que áreas están trabajando”. 

La cantidad de empleados que, de una forma u otra, presta servicios en el Municipio se ha convertido en un misterio a desvelar. No es el número lo que debe preocupar, porque la ciudad ha crecido y si necesita más gente para cumplir con los servicios, se necesita más gente. Pero que nunca se haya podido saber fehacientemente cómo se compone el gasto de personal, que virtualmente se haya ocultado la realidad y sólo se haya exhibido lo formal, ha redundado en una creencia generalizada de que hay contrataciones de más, que no responden a un criterio de eficiencia.

Tal vez en breve se abra esta misteriosa caja de Pandora y sabremos si realmente el rubro Personal ha sido “el gran mal” de cada presupuesto que se ha ejecutado.  

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