Los habitantes de ese popular vecindario solicitan a través de la institución que los representa una serie de medidas para proteger dos edificios que son utilizados todas las noches por jóvenes de la zona para drogarse. La entidad también pidió por otros arreglos que viene reclamando hace años vinculados al tránsito, el estado de algunas calles y falta de iluminación.
DE LA REDACCION. El barrio José Hernández es uno de los más poblados de la ciudad, donde conviven familias de clase media y baja y en el que frecuentemente surgen reclamos de diversa índole, vinculados en su mayoría a la problemática de la inseguridad o a desatenciones del Estado que representan un malestar para muchos habitantes del lugar.
A través de la Comisión de Fomento del barrio, los vecinos de José Hernández solicitan medidas de seguridad para proteger dos edificios que por las noches son utilizados por jóvenes de la zona para drogarse, entre otras mejoras que la institución viene reclamando en los últimos años.
Polideportivo
Tenemos unos cuantos inconvenientes y el principal es por razones de seguridad. En el barrio hay un polideportivo que se anunció con bombos y platillos y en dos etapas se terminó. El problema es que las aberturas no están cerradas y permiten el ingreso de cualquier persona que pueda saltar el alambrado perimetral. Eso está ocurriendo y el lugar es utilizado por algunos chicos que se juntan a drogarse, explicó el presidente de la Comisión de Fomento Roque Scarfiello.
Los vecinos no quieren decir nada por temor a represalias, pero alguien lo tiene que hacer y nos corresponde a nosotros como Comisión de Fomento. No podemos desviar la vista, mirar para otro lado y por ello hemos hablado con el jefe departamental Barzola. Entendemos que si el polideportivo no se usa para realizar deportes se le dé otra función, agregó el directivo.
Sede comisión de fomento
Un problema similar se da en la sede de la Comisión de Fomento, explicó Scarfiello. Hace unos 10 ó 12 años que venimos pidiendo el cerramiento del patio. No es por una ocurrencia nuestra, sino porque allí funciona una ONG, y nuestro espíritu es resguardar la seguridad de los 40 chicos que asisten para aprender distintas manualidades y que muchas veces jugaban en el patio de la institución. El alambrado que separa el patio de la calle ya fue roto muchas veces y no tenemos más voluntad de repararlo porque sale todo de nuestros bolsillos. Indicó además que después de las 20:00, cuando los chicos de la ONG terminan las actividades, se meten extraños por el patio a la sede y se drogan ahí adentro.
Esta situación llevó a las autoridades a realizar un pedido formal a la Municipalidad, que ingresó el 2 de septiembre por mesa de entrada. Luego de dos meses llamé para saber el estado del trámite y me informaron que el subsidio estaba aprobado. En ese momento, me dio una gran alegría, pero se me dio por preguntarle el monto del subsidio y cuando me comunicaron que la cifra era de 5.000 pesos la rechacé. Nos habían pedido un presupuesto y nos tomamos el trabajo de contratar a un constructor para levantar un tapial resistente que sirva para hacer en un futuro un tinglado y no un tapialcito, explicó Scarfiello, quien además lamentó que haya subsidios que no tienen fundamento, que pueden esperar, que no son de urgencia, mientras que existen otras cosas que son prioritarias.
Garita en mal estado
Por otra parte, el directivo de la comisión vecinalista se quejó por el mal estado de la garita para esperar el colectivo. Frente a la Comisión de Fomento, sobre Carpani Costa hay una garita que por las noches no se utiliza para esperar el colectivo sino para hacer otras cosas. Escuché al intendente que están hermoseando estos espacios y sabemos que hay una persona encargada de desinfectarlas y pintarlas, pero la de nosotros no ha sido tenida en cuenta.
Tránsito, calles e iluminación
Por último, dentro de la lista de reclamos que el presidente de la comisión de fomento hizo público mencionó los problemas de tránsito, el estado de algunas calles y falta de iluminación. Las principales calles de ingreso y salida al barrio como lo son Pedro Torres y Carpani Costa, parecen una pista. Hemos pedido lomos de burro o reductores de velocidad para frenar a los conductores, pero no nos dan respuestas. También hay muchas calles que están en mal estado y cuadras donde el alumbrado es muy precario, indicó Scarfiello, y agregó que cuando se construyan las 400 viviendas no queremos imaginar lo que va a ser el barrio. Tenemos que pensar en el futuro ahora y no cuando éste ya nos alcanzó y no podemos hacer nada.