La Fiscalía avanza en la investigación de un caso de “viuda negra” en la que en la denuncia inicial se trataba de una joven de 20 años de edad que se apoderó del documento, las tarjetas bancarias y el dinero atesorado por un comerciante en sus cuentas bancarias.
Actualmente, la instrucción judicial podría atribuirle otras imputaciones penales con los testimonios de familiares sobre el intento de esta joven seductora de apoderarse ilegítimamente de la recaudación del local familiar de su víctima.
Esta semana, el hombre de 54 años terminó denunciando a la estafadora por despojarlo de sus tarjetas bancarias y documentación personal para obtener ilegalmente el dinero de la víctima.
Se trata de una persona de mediana edad que siempre tuvo un rol activo en su comercio, pero actualmente desde hace unos meses viene atravesando un estado extremo de vulnerabilidad.
En su momento de mayor auge lideró el emprendimiento familiar que fundó su padre a mediados del siglo pasado.
Una crisis emocional lo llevó a correrse de la empresa familiar y las riendas del negocio fueron tomadas por una de las hijas.
La joven se hizo cargo de toda la administración del local familiar manteniendo al día las cuentas y gestionando el trabajo de todos los integrantes del clan para que el comercio siga alimentando a la familia.
Se trata de un negocio de cercanía que atiende a una clientela de muchos años de personas residentes en la zona de influencia donde se encuentra instalado desde hace muchos años.
El hombre ya no decide sobre la administración del local ni las políticas de trabajo familiar para llevarlo adelante.
Se trata de un emprendimiento que requiere el conocimiento de un oficio milenario que diariamente hay que elaborar los productos para que estén disponibles para la venta al público.
El padre de este hombre de mediana edad es quien debe seguir madrugando para realizar las producciones a una edad que ya tendría que estar disfrutando de los beneficios de la jubilación tras toda una vida de trabajo.
Los familiares están ocupando el rol que tendría que estar desarrollando esta persona, quien ya no toma ninguna decisión ni se desempeña en el negocio por encontrarse en un estado de total vulnerabilidad.
Es un ser muy vulnerable y de esa situación extrema se aprovechó una jovencita que no sólo lo despojó de su dinero; sino también intentó tener facultades para administrar las ganancias del negocio.
Así fue lo que trascendió de fuentes cercanas a la instrucción judicial sobre las declaraciones de allegados que podrían generar una nueva imputación.
Se trataría de un nuevo delito en grado de tentativa, al no poder ejecutar su plan de criminalidad de ingresar a la caja registradora del comercio invocando ser “la novia” del hombre de mediana edad.
Este hombre actualmente reside solo porque hace años su esposa se separó, los hijos buscaron otros destinos y el padre sigue en la vivienda familiar dentro de la propiedad donde funciona el tradicional local.
El negocio de cercanías sigue funcionando por la férrea administración de una de las hijas, quien se hizo cargo de todos los compromisos impositivos y con los proveedores para seguir produciendo y generando ingresos para darle sustento a integrantes de tres generaciones.
Además de la fortaleza para sacar la pyme adelante, debe luchar contra las debilidades del padre.
Esta joven fue quien impidió que la mujer ingresara a hacer uso de supuestas potestades que le conferirían ser “la novia” del padre para involucrarse como “propietaria”, “accionista” o “socia” de las ganancias del local.
Durante los pocos días que duró la relación con el papá de la joven en varias oportunidades intentó ingresar al otro lado del mostrador para apoderarse de las ganancias.
La jovencita de la familia tiene apenas pocos años más que la “viuda negra”, pero una madurez adquirida en todo este tiempo que está asumiendo las responsabilidades del padre para seguir el legado comercial del abuelo.
Así fue como puso en su lugar a muchacha que intentaba hacer valer sus derechos de “novia” del padre para saquearle la caja registradora.
La joven familiar logró impedir que se pasara al otro lado del mostrador con un control integral de la situación dentro del comercio, pero no pudo evitar que saqueara el dinero que atesoraba el papá.
Esta “viuda negra” se aprovechó del atractivo físico de su juventud para conquistar al hombre de mediana edad en un estado de absoluta vulnerabilidad y aislamiento.
De esta manera, fue como se le instaló en la casa y tomó conocimiento de los accesos a los ahorros del hombre.
Esta semana, el damnificado terminó denunciando a la sospechosa porque lo despojó de su billetera con documentación personal, dinero en efectivo y tuvo acceso a sus cuentas bancarias para apoderarse de casi dos millones de pesos.
La denuncia está realizada y la Fiscalía cuenta con la identidad de la mujer para investigarla.
Además, desde la instrucción judicial requirieron informes al Banco para conocer los detalles de los movimientos de las cuentas y si hubo extracciones físicas en cajeros van a analizar los videos de cámaras de seguridad para determinar si fue esa persona; quien hizo la transacción.
El fiscal Fernando Pertierra cuenta con la declaración del comerciante de mediana edad damnificado y podría tomarle una ampliación para profundizar sobre los detalles que puedan acreditar la conducta delictiva de la sospechosa.
Pertierra también tiene la posibilidad de incorporar las declaraciones de la hija y otro familiares para sumar evidencias sobre la presunta manipulación de esta joven sobre las decisiones del hombre en estado de vulnerabilidad y el intento de ingresar a robar al local.