En el corazón de la ciudad, KIBÓ se presenta como un edificio de siete departamentos que privilegian la calidad, la tranquilidad y el diseño. Cada unidad dispone de terraza, parrilla y amplios ambientes que capturan la luz natural gracias a sus grandes aberturas, brindando vistas únicas y una sensación permanente de amplitud.
Sus siete unidades, una por piso, fueron pensadas para generar una experiencia cotidiana tan cómoda como elegante. Con terrazas propias, parrillas, cocheras, bauleras y un sistema de accesos inteligentes, esta obra de NYMZ Arquitectos apuesta por materiales de primera línea, tecnología aplicada y espacios cuidadosamente concebidos para vincularse con la ciudad sin resignar bienestar.
Seguridad: uno de los pilares de KIBÓ
La seguridad es uno de los pilares del Edificio KIBÓ, y se integra de manera natural al diseño para acompañar la vida cotidiana.
Desde el exterior, el acceso principal funciona mediante un sistema de reconocimiento facial que permite el ingreso sin llaves, sin códigos y sin necesidad de liberar las manos, algo especialmente práctico al llegar cargado o con bolsas. Este mismo sistema se replica en el ingreso al hall y en los sectores privados, garantizando que sólo los residentes autorizados puedan circular por el edificio.
Además, todas las puertas —tanto las de acceso a las unidades como las de la escalera— son de seguridad de alta resistencia, diseñadas para impedir aperturas forzadas y brindar una mayor sensación de resguardo. La tecnología aplicada convive con una arquitectura pensada para ofrecer tranquilidad y control, logrando que cada habitante sienta que su hogar es un espacio verdaderamente protegido.
Luz que acompaña, amplía y transforma cada ambiente
La iluminación es otro de los ejes centrales del concepto arquitectónico de KIBÓ. El edificio fue proyectado para captar el máximo asoleamiento que la ubicación y la normativa permiten, aprovechando grandes aberturas y orientaciones estratégicas que garantizan interiores luminosos desde la mañana hasta la tarde. Esta entrada de luz natural no solo realza la amplitud de los ambientes, sino que también potencia las vistas de la ciudad y genera una sensación constante de bienestar.
Por la noche, la propuesta lumínica se vuelve protagonista: cada unidad está equipada para crear distintas escenas según el momento del día, el ánimo o el tipo de actividad. Ya sea una reunión social, una cena tranquila o un espacio de relax, la iluminación se adapta para transformar la atmósfera. La arquitectura y la luz dialogan para ofrecer un hogar versátil, cálido y estéticamente equilibrado.
La esencia que distingue cada proyecto de NYMZ
En definitiva, KIBÓ no solo redefine la forma de habitar, sino también la relación cotidiana con la ciudad. Un edificio que combina diseño, confort y una mirada contemporánea sobre la vida urbana, donde cada detalle suma. Una obra que confirma la identidad de NYMZ Arquitectos: crear espacios que inspiran, acompañan y elevan la calidad de vida de quienes los eligen.