viernes 03 de abril de 2026

El blanco pierde protagonismo en decoración: el color que marcará tendencia en interiores durante 2026

Diseñadores anticipan un cambio fuerte en la decoración del hogar, con una tendencia que prioriza calidez, confort y bienestar en los ambientes.

11 de febrero de 2026 - 10:20

Tras varios años en los que el blanco dominó la decoración de interiores, especialistas en diseño anticipan que en 2026 este tono dejará de ser la elección principal para paredes y ambientes del hogar. En su lugar, comienza a ganar terreno el greige, una tonalidad neutra que combina gris y beige, capaz de conservar la luminosidad sin generar la sensación de frialdad característica del blanco puro.

Durante décadas, el blanco fue el color preferido en interiorismo por su capacidad de reflejar la luz, ampliar visualmente los espacios y adaptarse a diversos estilos decorativos. Sin embargo, expertos del sector advierten que su uso prolongado derivó en ambientes percibidos como impersonales y excesivamente fríos, además de requerir un mantenimiento constante para conservar su aspecto impecable.

El greige comienza a ganar terreno

De cara a 2026, el foco se desplaza hacia el greige, una mezcla equilibrada entre gris y beige que permite iluminar los espacios sin producir contrastes bruscos. Esta tonalidad rompe con la uniformidad del blanco absoluto y aporta una estética más cálida y equilibrada desde lo visual.

Interioristas citados por la revista especializada Elle Decoration sostienen que el greige se consolidó como “el nuevo blanco”, ya que facilita la creación de ambientes acogedores y con mayor identidad. Además, su aplicación suele asociarse a sensaciones de calma y bienestar, factores cada vez más valorados en el diseño residencial contemporáneo.

La expansión de este color también está vinculada al regreso de materiales naturales que refuerzan su carácter cálido y orgánico. Entre los más utilizados se destacan la madera, la piedra caliza, el lino, la cerámica artesanal y el microcemento, combinaciones que aportan personalidad a los espacios y se alejan del minimalismo impersonal.

Una tendencia que refleja la prioridad por el confort cotidiano

En ambientes como baños y cocinas, la integración de paredes en tonos greige con superficies de piedra genera climas asociados al descanso y la relajación, similares a los de un spa doméstico. Esta tendencia refleja una prioridad creciente por el confort cotidiano dentro del diseño interior.

La preferencia por gamas cromáticas cálidas evidencia un cambio de paradigma en la decoración: los hogares ya no se conciben únicamente desde la estética, sino también como espacios orientados al bienestar emocional y sensorial, pensados para brindar refugio, tranquilidad y calidad de vida.

Fuente: La Gaceta.

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