"Cada mes de mayo, Pergamino vuelve a latir de una manera especial. La ciudad se prepara para celebrar una nueva fiesta de la beata María Crescencia, esa joven religiosa que murió a los 35 años y que, con el paso del tiempo, se transformó en un símbolo de fe, esperanza y consuelo para miles de personas.
Mientras la novena avanza en la Capilla del Colegio Nuestra Señora del Huerto, donde descansan sus restos, los fieles llegan desde distintos puntos del país para agradecer, rezar o simplemente experimentar esa paz interior que tantos aseguran sentir junto a ella. En ese contexto, la madre Angelina Orué, responsable del distrito Pergamino de la Congregación de las Hermanas del Huerto y una de las postuladoras de la causa de canonización, compartió un testimonio cargado de emoción y espiritualidad.
La novena, un tiempo de encuentro
Desde hace varios años, la novena previa a la fiesta central se convirtió en uno de los momentos más movilizadores para la comunidad católica local. Cada jornada es organizada por una parroquia distinta de la ciudad y se reza por diferentes intenciones.
“Las comunidades se enganchan y les gusta mucho. La gente devota se acerca y reza. Es el momento oportuno también que yo creo que Dios quiere derramar su gracia a través de María Crescencia”, señaló la religiosa.
La madre Angelina explicó además que la beata no ocupa el lugar de Dios, sino que actúa como intercesora ante Él. “María Crescencia no es Dios, María Crescencia es una intercesora. Ella intercede, es como puente para nosotros, para la gracia de Dios”, aclaró.
La novena se desarrolla diariamente, a las 18:00 en la Capilla del Huerto y culminará el próximo miércoles con la gran fiesta central, que incluirá procesión a las 15:30 (unirá la Capilla del Hogar de Jesús y la del Huerto) y misa, a las 16:00, presidida por el obispo, monseñor Hugo Santiago.
Peregrinos que llegan a Pergamino
Uno de los aspectos que más emociona a las hermanas del Huerto es la permanente llegada de contingentes desde diferentes provincias argentinas. Aunque muchas veces pasa desapercibido para los pergaminenses, el movimiento de fieles es constante.
Los visitantes no llegan únicamente desde Buenos Aires. También han arribado grupos provenientes de Misiones, Mendoza, Córdoba, Tucumán e incluso Comodoro Rivadavia.
“La verdad tienen el deseo de conocer a Crescencia y con mucha emoción se acercan, rezan en la tumba y siempre me transmiten que reciben tanta gracia, tanta alegría, tanta paz interior”, relató.
En la capilla descansan los restos de la beata, considerados la reliquia principal. Allí, diariamente, personas de todas las edades se acercan para rezar, agradecer o pedir ayuda en momentos difíciles.
“Crescencia no murió para descansar”
La figura de María Crescencia despierta una devoción muy particular. Su vida estuvo marcada por la sencillez, el servicio y la entrega silenciosa a los demás. Para la madre Angelina, allí radica gran parte de su fuerza espiritual.
“Ella hizo tan bien todo lo que hizo, no extraordinario, pero sí extraordinariamente bien”, afirmó.
En ese sentido, destacó que la Iglesia también comenzó a valorar esos testimonios de santidad cotidiana, más cercanos a la vida común de las personas. “Todos estamos llamados a ser santos. Crescencia nos enseña esto”, sostuvo.
La religiosa recordó además una frase de un joven devoto que la marcó profundamente: “Crescencia no murió para descansar, Crescencia murió para trabajar, para seguir trabajando”. Y añadió emocionada: “Yo digo: Crescencia no descansás nada, porque siempre la gente entra, sale, viene, reza. Ella siempre está”.
El camino hacia la canonización
Uno de los temas centrales de la entrevista fue el avance de la causa de canonización. Aunque oficialmente todavía es beata, para muchos fieles Crescencia ya ocupa un lugar de santidad en el corazón de la gente.
“Es un pequeño paso el que nos falta para llegar a la santidad. Solamente falta un milagro”, explicó Angelina Orué, quien trabaja directamente en la causa.
Por eso, constantemente convocan a las personas que hayan recibido una gracia especial o una sanación atribuida a la intercesión de Crescencia a presentar la documentación correspondiente.
“En el caso de sanación nos pueden presentar la historia clínica completa. Nosotros presentamos eso al postulador, se estudia con médicos y, si es viable, pasa al Vaticano”, detalló.
La religiosa reconoció que existen muchas gracias recibidas, aunque explicó que lo más complejo es reunir la documentación necesaria para que la Iglesia pueda analizar cada caso.
“Siempre hablamos de supuesto milagro. La Iglesia tiene que analizar y ver que realmente sea un milagro”, aclaró.
Una presencia viva en Pergamino
La fiesta de Crescencia también moviliza profundamente a la comunidad educativa del Colegio del Huerto. Durante estos días, alumnos de jardín, primaria y secundaria participan de actividades especiales y de la novena junto a docentes y familias.
“Crescencia realmente le sacó el espacio a la Virgen del Huerto”, reconoció entre risas la religiosa, reflejando el enorme cariño que despierta la beata entre los chicos y toda la comunidad.
La madre Angelina confesó además cómo cambió su propia vida desde que llegó a Pergamino. “Para mí Crescencia es todo. Desde que estoy acá ha crecido tanto en mí el amor a Crescencia”, expresó.
Y explicó que escuchar testimonios de personas llegadas desde lugares lejanos la conmueve profundamente. “La gente no se acerca porque sí. Se acercan por algo”, afirmó.
“Acérquense, aunque no crean”
Sobre el final de la entrevista, la religiosa dejó un mensaje abierto a toda la comunidad, incluso para aquellos que no profesan la fe católica o tienen dudas.
“Me encantaría que se acerquen, aunque no crean. Van a recibir algo”, aseguró.
Luego recordó el caso de una joven que, según contó, recibió una sanación pese a no estar bautizada ni creer en Dios. “Crescencia está y Dios quiere dar su gracia a través de Crescencia”, dijo. Y concluyó con una frase sencilla pero profundamente esperanzadora: “Muchas veces me dicen: ‘Yo no creo en Dios, pero creo en Crescencia’. Entonces les digo: no tengas problema, que Dios se va a encargar. Crescencia te va a ayudar a llegar a Jesús”.