Se estima que alrededor de 400.000 drones de pulverización agrícola de la marca DJI estaban en uso a nivel mundial a finales de 2024, un 33% más que en 2023 y un 90% más que en 2020 según un nuevo informe de la compañía presentado en la feria comercial de agtech Agrishow 2025 en São Paulo, Brasil.
Este crecimiento refleja una transición desde pruebas limitadas y aplicaciones relacionadas con la captura y análisis de imágenes hacia una profesionalización del sector permitiendo el uso regulado en tareas como la aplicación de fitosanitarios o siembra aérea, mientras se implementan sistemas para registrar VANTS (vehículos aéreos no tripulados) y estableciendo reglas para su uso civil seguro y responsable, con ejemplos de aplicaciones diversificadas en diferentes cultivos. Este crecimiento se debe también en gran medida, a regulaciones más favorables implementadas por autoridades locales. Países como Argentina han flexibilizado las restricciones para el uso de drones en la agricultura, mientras que España ha simplificado los procesos de aprobación. En Brasil, la estandarización del entrenamiento de pilotos ha facilitado la operación legal de estos dispositivos.
Uso del Dron Agrícola
En julio de 2024, se publicaron en el Boletín Oficial de Argentina los Decretos Nº 664/2024 y Nº 663/2024, que incluyen capítulos sobre regulación del uso de drones agrícolas, con el objetivo principal de reducir las restricciones a la adopción de innovaciones en aplicaciones agrícolas. Esta decisión estratégica reconoce el potencial de crecimiento que estas tecnologías ofrecen al sector, mejorando la eficiencia en la gestión de la tierra, optimizando las operaciones de pulverización, las actividades de siembra y la sostenibilidad del conjunto de la actividad productiva en el campo.. A través de estas desregulaciones, se han eliminado los obstáculos burocráticos , agilizando el proceso de autorización para empresas y emprendedores que buscan modos creativos de utilizar drones en la agricultura. Este enfoque promueve la innovación tecnológica, asegura operaciones más seguras y eficientes en diversos sectores, alineándose con las tendencias globales hacia prácticas aeronáuticas modernizadas y un desarrollo sostenible.
Los drones agrícolas demuestran ser herramientas clave en áreas de difícil acceso, terrenos complicados o donde se requiere mayor precisión. Ejemplos concretos de su impacto incluyen:
- Brasil En plantaciones de café, el uso de drones para aplicar pesticidas, fungicidas y fertilizantes foliares ha reducido los costos operativos en un 70% en comparación con la pulverización manual y en un 50% frente al uso de tractores.
- Rumanía: En viñedos, los drones han permitido reducir a la mitad el uso de productos químicos y mejorar el tratamiento en terrenos inclinados.
- Kazajistán: En cultivos de girasoles, los drones han optimizado el proceso de desecación, disminuyendo costos de productos químicos y reduciendo los niveles de humedad de las semillas.
Además, se destaca la incorporación de jóvenes pilotos y un creciente número de mujeres en esta industria, lo que está diversificando y fortaleciendo el sector, siendo un ejemplo de como la adopción de tecnologías genera nuevos empleos de calidad.
Por último, los avances tecnológicos han mejorado la precisión de los drones, minimizando la deriva en la pulverización y logrando resultados comparables o mejores que los métodos tradicionales, como equipos terrestres o aeronaves tripuladas.
Este panorama demuestra que los drones agrícolas no solo están transformando la forma en que se realiza la pulverización, sino que también están contribuyendo al desarrollo sostenible y eficiente de la agricultura global.