sábado 21 de febrero de 2026

Por qué los ascensores tienen espejos: la explicación de una arquitecta

La instalación de espejos en elevadores no se debe a una razón caprichosa, sino a un motivo bien específico que hacen que hoy sigan funcionando.

18 de agosto de 2025 - 09:02

A pesar de ver ascensores con habitualidad en los edificios con todo tipo de arquitectura, alguna vez nos preguntamos por qué están rodeados de espejos en el interior de sus paredes. La creadora de contenido de arquitectura Agostina Sansone explicó en uno de sus populares videos cómo y por qué se les ocurrió a los arquitectos colocar espejos dentro de los elevadores.

"La explicación te va a volar la cabeza", comenzó ella para atraer a sus seguidores y contar el motivo detrás de esta decisión que data del momento en que se popularizó este tipo de decoración en la década del treinta.

Según Sansone, las personas de la época se quejaban constantemente de que los elevadores eran incómodos, que eran lentos y desesperantes. Pese a que los ingenieros trabajaron para mejorar los mecanismos y motores para hacerlo más rápidos y eficientes, lo cierto es que la gente no paraba de quejarse.

"El problema de los ascensores no era la velocidad, era la percepción del tiempo", explicó la creadora de contenido de arquitectura, quien contó también que lo que sucedía era que "la gente se aburría y se desesperaba" cuando ingresaba a este sistema de transporte interno.

¿Por qué los ascensores tienen espejos?

Por lo tanto, la razón por la que hay espejos en los ascensores responde a la intención de cambiar la percepción del tiempo que tienen las personas dentro del elevador y hacer que la experiencia sea mucho más cómoda y rápida.

Los ingenieros "se dieron cuenta de que el problema clave era la percepción del tiempo, ya que la gente se se aburría y hacía que el tiempo pareciera mucho más lento", indicó Sansone.

"La solución fue poner espejos. Ahí las quejas bajaron drásticamente. Las personas se miraban, se acomodaban la ropa. Se distraían. Ahí es dónde nos podemos dar cuenta en que el tiempo no cambió, pero la experiencia sí", argumentó.

La historia del ascensor

La necesidad de transportar personas y cargas verticalmente ha existido desde tiempos antiguos. En la Antigua Grecia y Roma, se utilizaban dispositivos rudimentarios accionados por fuerza humana o animal para elevar objetos pesados en edificios públicos.

Sin embargo, el ascensor moderno tiene sus raíces en el siglo XIX. En 1852, el inventor estadounidense Elisha Graves Otis desarrolló un sistema de seguridad que evitaba la caída de la cabina en caso de rotura del cable, revolucionando la industria de la elevación.

Esta innovación permitió que, en 1857, se instalara el primer ascensor de pasajeros en los grandes almacenes Haughwout de Nueva York, impulsado por una máquina de vapor.

Con el tiempo, la introducción de motores eléctricos y sistemas hidráulicos mejoró la eficiencia y seguridad de los ascensores, permitiendo la construcción de edificios cada vez más altos y redefiniendo el paisaje urbano.

Fuente: El Cronista.

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