sábado 13 de junio de 2026

Vándalos rompieron los contenedores de botellas del Taller Protegido

27 de junio de 2017 - 00:00

Indignación por los daños que sufrieron las campanas para depositar las botellas plásticas que luego son procesadas por los operarios de la entidad, por el programa “Sumando Compromiso”. Los mayores ataques se reportaron en la zona de avenida Rocha.


Otra vez  el vandalismo arremete contra lo que, paradójicamente, es suyo: el mobiliario urbano. Pero en esta ocasión, con el agravante de que el ataque es una afrenta directa a la solidaridad. Quién sabe con qué macabra intención rompieron una cantidad importante de contenedores plásticos que se adquirieron para la colocación de botellas plásticas que luego se compactan en el Taller Protegido para su posterior comercialización en el marco del programa "Sumando Compromiso". “Atacaron el esfuerzo de muchas personas, se metieron con un programa que no tiene precedentes porque más allá de medioambiente se colabora con una institución tan querida por todos los vecinos”, expresaron fuentes municipales consultadas por el Diario.

Además del repudio por el hecho desaprensivo, lo que provocó este accionar fue desorden y suciedad en la vía pública: “Encontramos las botellas desparramadas, todo tirado en medio de la calle y las campanas rojas que se usan fueron dañadas al punto que las desarmaron por completo. Es una cosa increíble que no podamos madurar como sociedad”, agregaron ayer. La buena noticia para dar a los pergaminenses en el contexto de la indignación, es que estarían identificados los autores porque el sistema de cámaras de seguridad podría aportar datos concretos a la investigación que realiza la Justicia.

Denuncia penal

En diálogo con LA OPINION el intendente Javier Martínez se refirió a este episodio como “realmente triste”. Comentó que ni bien se tomó conocimiento de lo ocurrido, junto con los funcionarios del área correspondiente determinó hacer la denuncia penal para que se investigue este hecho.  “No queremos que quede en la nada y mucho menos porque el ataque es contra un bien de Pergamino”, manifestó Martínez.

Que se haya hecho la denuncia, además de ser una novedad para este tipo de hechos, denota que el tratamiento que tendrán los implicados no se corresponderá con una contravención sino con un delito.

“Provoca impotencia, indignación tener que estar levantando las campanas dañadas y la gente del Taller Protegido también nos mostró su dolor”, dijo el intendente, al tiempo que manifestó su temor por lo que pueda pasar con los elementos que están pronto a instalarse en la vía pública: “Estamos en un proceso especial en el Municipio para dotar a la ciudad de contenedores que nos ayuden a mantener la higiene urbana, hay un esfuerzo económico para comprar este tipo de recipientes y en los próximos días habrá más. Pero tendremos que madurar para no seguir lamentando este tipo de ataques y no nos detendremos hasta dar con quienes rompieron esto, la Justicia tendrá que actuar rápidamente”. 

Zonas atacadas

Según pudo saber el Diario, la zona de avenida Rocha fue uno de los puntos donde mayores daños hubo, aunque también existieron problemas en otras zonas de la ciudad donde están colocadas estas campanas especiales que se utilizan para que la comunidad coloque las botellas PET. “No podemos estar en vilo por culpa de algunos inadaptados que están siendo corridos de la ciudad por las fuerzas de seguridad; quizás todavía no entiendan que estas cosas son de todos y necesitamos madurar para mejorar la calidad de vida. Es difícil continuar de esta manera porque nos hace mal a todos, es una práctica para nada normal y debemos hacernos cargo para impedir que vuelvan a romper un bien público”, señalaron en el Municipio mientras terminaban de realizar un relevamiento de los lugares que fueron vandalizados. 

¿Hasta cuándo?

El vandalismo urbano es una conducta que está ampliamente extendida entre la población; la necesidad de construir una reja de protección en monumentos públicos o bien cercar el Parque Municipal son proyectos que se expandieron hacia otros lugares de la ciudad como el sitio en el que se emplaza la escultura que recuerda a Atahualpa Yupanqui. Y así seguiremos, seguramente, hasta que la educación y el buen criterio cale en nuestra juventud, que es la franja social que mayormente se expresa de esta manera. 

Hasta los carteles que se colocaron en el Paseo Ribereño como parte de la campaña que impulsa la Municipalidad para que los vecinos disfruten de este lugar fueron víctima del vandalismo.

Más allá de estos casos, cualquier recorrido permite comprobar el abuso generalizado y muchas veces destructor que se hace del espacio público. La acumulación de basura en las calles por parte de los vecinos que sacan las bolsas fuera de horario y las pintadas o pegatinas en las paredes son expresiones difundidas y visibles de este problema.

El hecho de que en el mantenimiento de las plazas deba tenerse en cuenta la instalación de rejas es otra prueba de la gravedad de las acciones. Muchos actos de vandalismo se realizan a plena luz del día y podrían evitarse con más atención de la Policía y mediante la denuncia pública, esa participación ciudadana que a veces se desestima y que hoy es tan accesible a través del 147.

“Arreglaremos las cosas dañadas pero la preocupación no termina en arreglar solamente lo que rompieron; la Municipalidad está poniendo un esfuerzo enorme porque sabemos que los espacios públicos tienen que estar a la altura de las circunstancias de esta ciudad dado que son muchas las personas que nuevamente se acercan a pasar un grato momento en estos lugares que son emblemáticos para los barrios de Pergamino”, añadieron ante la consulta. 

Pero no hay que ir tan lejos para comprobar las roturas que se producen en elementos públicos; hay innumerables denuncias de los comerciantes de la Peatonal sobre gente que escribe en los maceteros, los bancos y las columnas de alumbrado que se pusieron después de la remodelación. Las cámaras son de suma utilidad para controlar lo que sucede aunque muchas veces la Policía o los agentes de la Patrulla Urbana no pueden hacer nada, porque el acto se comete rápidamente.

Los culpables de otros daños como las pegatinas o algunas inscripciones, son evidentes y podrían prevenirse con controles y desalentarse con penalizaciones. El vandalismo es una conducta extendida en Pergamino y se requieren intervenciones para garantizar la preservación del espacio y de los bienes públicos.

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