El arroyo Pergamino volvió a cobrarse una vida este fin de semana, cuando un joven de 28 años se arrojó a las torrentosas aguas para salvar a un niño que se habría caído del puente ferroviario ubicado a la altura del barrio Martín Güemes, mientras pescaba.
El chico habría salido del Arroyo por sus propios medios, mientras que al joven, identificado como Ramón Angel Mieres, lo arrastró el agua.
El cuerpo fue rescatado sin signos vitales a unos 500 metros del lugar donde se tiró. Le realizaron maniobras de resucitación y lo trasladaron al Hospital San José, pero el deceso ya se había producido.
Aunque en este caso no se trató de la imprudencia habitual de arrojarse al agua para bañarse, sino de un acto altruista por parte de la víctima para salvar la vida del menor, nos muestra el respeto que debe dársele a este Arroyo manso de llanura, que durante gran parte del año parece inofensivo, pero que esta última semana ha dado muestra de lo peligroso y dañino que puede resultar en momentos de crecida, primero cuando dejó a gran parte de la ciudad bajo agua y luego cobrándose la vida de otra persona.
El accidente se produjo alrededor de las 18:00 del sábado. Según trascendió, el joven de 28 años se habría arrojado al agua al ver que un menor que estaba pescando en el lugar se cayó al agua.
Enseguida se arrojó al Arroyo con intenciones de rescatarlo pero quien terminó siendo arrastrado por la corriente fue él, mientras que el chico habría logrado salir por sus propios medios.
A unos 500 metros del lugar, las mismas personas que lo habían visto caer sacaron el cuerpo del agua sin signos vitales. Le practicaron maniobras de resucitación y llamaron a emergencias médicas, pero el joven ya había fallecido.
Cinco muertes en tres años
Con la muerte de Mieres, son cinco las víctimas por ahogamiento en el arroyo Pergamino en un lapso de tres años. El antecedente más reciente ocurrió el 19 de febrero de 2016 cuando el joven Agustín Zulewsky fue arrastrado por la corriente mientras pescaba debajo del puente de avenida Rocha. Lo hallaron días después a la altura de Arroyo Dulce.
El 29 de noviembre de 2015, perdió la vida el joven Brandon Sebastián Ojeda, de 14 años, quien cayó al agua mientras pescaba junto a su familia en el mismo sector donde se produjo el caso anterior. Los otros dos episodios más próximos ocurridos en el arroyo Pergamino se produjeron el 28 de enero de 2014, con el fallecimiento de Cristian Emanuel Amarillo, de 17 años y el primero de junio con la muerte de Emiliano Escobar de 24 años.