“Estas reducciones son permanentes y no tendrán vuelta atrás mientras yo esté en el gobierno”, lanzó el presidente Javier Milei desde el predio de La Rural, en Palermo. Con esa frase, dio forma al anuncio más esperado por el agro: la baja de las retenciones a las exportaciones.
Soja, maíz, trigo, girasol, sorgo, cebada, carne vacuna y aviar, junto con subproductos industriales, fueron alcanzados por la medida. Pero, ¿cuál será su impacto real?
Las Bolsas de Comercio de Rosario y de Cereales de Buenos Aires y Córdoba se anticiparon a la respuesta con un conjunto de estudios que estiman cómo incidirá esta política sobre el futuro productivo del país.
Proyecciones en alza: más granos, más dólares
Según la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), la eliminación progresiva de retenciones y la unificación cambiaria proyectan un incremento del 8% en la producción agroindustrial argentina hacia 2035.
“Esto se traduce en una inyección acumulada de u$s 28.800 millones en los próximos 10 años”, destacaron desde la Dirección de Informaciones y Estudios Económicos de la BCR, que elaboró el análisis mediante el modelo AGMEMOD Argentina.
Bajo este nuevo escenario normativo, la producción total de granos ascendería a 172,3 millones de toneladas, frente a las 159,3 millones proyectadas antes de los anuncios. También crecería el volumen exportado: de 105,6 a 115,7 millones de toneladas para el ciclo 2034/35, es decir, un salto de más del 10%.
Clima de inversión: márgenes más atractivos
“El nuevo entorno macroeconómico y tributario mejora significativamente los márgenes netos del productor”, explicaron desde la entidad rosarina, haciendo referencia también a la eliminación de la brecha cambiaria en abril, que niveló el tipo de cambio oficial con los financieros.
Esta mejora —añadieron— no solo impacta en el ingreso directo del productor, sino que motiva a sembrar más superficie y a incorporar mayor tecnología. A futuro, esto se traduciría en un valor de producción total de u$s 50.100 millones hacia 2035.
“El beneficio no es solo para el campo, sino para toda la economía del interior del país, que directa o indirectamente presta servicios al sector”, expresó Milei durante su discurso. “El beneficio no es solo para el campo, sino para toda la economía del interior del país, que directa o indirectamente presta servicios al sector”, expresó Milei durante su discurso.
Y las cifras lo respaldan. Según el informe, los u$s 28.800 millones adicionales entre 2025 y 2035 dinamizarán sectores clave como el transporte, la venta de insumos, servicios logísticos y financieros, acondicionamiento, exportación y empleo rural.
Un modelo para prever el futuro
El análisis se apoyó en el modelo AGMEMOD Argentina, una herramienta de simulación econométrica adaptada al país con el apoyo de instituciones como la Universidad de Wageningen (Países Bajos) y el Instituto Thünen (Alemania). Permite proyectar decisiones productivas —área sembrada, rendimientos, adopción tecnológica— en diferentes escenarios hasta 2035.
“Es una forma de construir escenarios contrafactuales que nos permiten ver cómo podría evolucionar el agro con distintas políticas públicas”, explicaron desde la BCR.
Con la formalización de la medida publicada en el Boletín Oficial, el clima de negocios se oxigena con una premisa que el agro hace tiempo venía reclamando: previsibilidad. Con reglas de juego claras y márgenes mejorados, los datos muestran que liberar al campo de retenciones puede traducirse en más producción, más divisas y más desarrollo para todo el país.