La ganadería argentina atraviesa “un momento excepcional”, según el presidente de la Federación de Asociaciones Rurales de Entre Ríos (Farer), Nicasio Tito. Pero advirtió que ese impulso puede frenarse si no se redoblan los esfuerzos contra la garrapata bovina, una problemática crónica en la provincia.
“Sería una irresponsabilidad de los productores, de los dirigentes, del Senasa y del Gobierno provincial no atender seriamente este tema ante la oportunidad histórica que tiene la ganadería en el próximo lustro, que sin temor a dudas será lo que fue la soja entre 2003 y 2010”, planteó Tito durante su discurso en la inauguración de la Sociedad Rural de Hasenkamp.
En ese marco, instó a “apostar a la ganadería” y advirtió que “no podemos tropezar con una piedra como es la garrapata”. Su provincia está atravesando una situación compleja en relación a esta plaga y muchos productores creen que los esfuerzos del Estado por controlarla no alcanzan.
Logros y deudas pendientes
El dirigente ruralista reconoció que en Entre Ríos hubo avances: “Hemos sabido reconocer concreciones como el DUT; los créditos para reproductores; la ley de fitosanitarios, que fue reglamentada luego de muchos años de lucha; la derivación de la recaudación del Inmobiliario Rural a los caminos; y el diálogo maduro y respetuoso”, enumeró.
Sin embargo, remarcó que “los fondos del Inmobiliario Rural, que fueron esquivos durante mucho tiempo por la burocracia, no llegaron a los caminos”. Y agregó: “Hoy los recursos están, los tiempos han cambiado y hay que cambiar el chip en algunos lugares. Si hay que tomar decisiones duras, el Gobernador tiene la potestad de hacerlo. Él tiene el poder máximo de cambiar la historia de esta provincia”.
“Sería una irresponsabilidad de los productores, de los dirigentes, del Senasa y del Gobierno provincial no atender seriamente este tema ante la oportunidad histórica que tiene la ganadería en el próximo lustro, que sin temor a dudas será lo que fue la soja entre 2003 y 2010”, planteó Tito. “Sería una irresponsabilidad de los productores, de los dirigentes, del Senasa y del Gobierno provincial no atender seriamente este tema ante la oportunidad histórica que tiene la ganadería en el próximo lustro, que sin temor a dudas será lo que fue la soja entre 2003 y 2010”, planteó Tito.
También se refirió a la situación de los arroceros entrerrianos, que evalúan emigrar a Corrientes por los altos costos energéticos, y pidió que la seguridad deje de ser “un tema obligado en cada discurso”.
Reconocimiento a la Rural de Hasenkamp
Por último, Tito destacó la organización anfitriona: “Resulta muy grato asomarnos a rurales como esta que marcan el camino. Cada vez que venimos nos encontramos con mejores instalaciones, con nuevas obras, y ello es sinónimo del empuje que le ponen a la labor gremial”.
El presidente de Farer subrayó la importancia de incorporar a las nuevas generaciones: “Hoy resulta crucial bucear entre los productores más jóvenes para buscar las generaciones comprometidas que continúen y profundicen la lucha gremial. Hasenkamp nos viene mostrando el camino y se ha transformado en un mojón referencial del departamento Paraná”.