sábado 21 de febrero de 2026

INTA: Investigan al yeso como solución innovadora que mejoraa rendimientos en suelos salinos

Ensayos realizados por especialistas del INTA Marcos Juárez determinaron que los rendimientos de maíz se multiplicaron y la biomasa del trigo se duplicó con dosis de 2000 kilos por hectárea de yeso.

4 de agosto de 2025 - 08:18

En la zona del sudeste de la provincia de Córdoba —en los departamentos Unión y Marcos Juárez— alrededor del 40 % de los suelos tienen problemas de salinidad y alcalinidad. Son suelos con aptitud para la ganadería, pero se utilizan en una gran parte para la producción agrícola de cultivos como soja y maíz.

Esto implica una baja productividad y gran variabilidad en los rendimientos en función del año, si es húmedo o seco (variabilidad climática).

Marcos Juarez

En este sentido, un equipo de investigación del INTA Marcos Juárez trabaja en alternativas para mejorar la productividad y evitar la degradación de la condición salina del suelo. Se encuentran en evaluación de los investigadores diversas estrategias de manejo como labranzas, cobertura del suelo, aplicación de enmiendas químicas, orgánicas o biológicas.

Asimismo, seleccionan especies o variedades de mayor tolerancia, o la utilización del mejoramiento genético de especies para lograr plantas que puedan crecer y producir mejor en suelos salinos y alcalinos.

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Bethania Aimetta, investigadora del INTA Marcos Juárez y coordinadora del Congreso de Salinidad que tuvo lugar en Córdoba la semana pasada, detalló que “tenemos alrededor de un 40 % de suelos con algún nivel de salinidad en diferentes grados de intensidad, por lo tanto, es importante desarrollar estrategias de manejo tanto de cultivo como de enmiendas para poder aumentar los niveles de productividad de estos ambientes y evitar salinizaciones futuras”.

Ensayos diferenciados

El equipo de investigación del INTA Marco Juárez realizó ensayos con aplicación de yeso en diferentes cantidades y formas, también con aplicación de guano compostado de feedlot, siembra del cultivo de vicia y uso de algunos productos biológicos comerciales como mejoradores de la condición de suelo que después se ve en el mayor crecimiento del cultivo —en este caso— de trigo, soja y maíz.

El yeso (sulfato de calcio) se aplica en suelos salinos o sódicos principalmente para mejorar la estructura del suelo y reducir la alcalinidad. Su aplicación permite reemplazar el sodio intercambiable del suelo por calcio, un proceso clave en suelos sódicos o salino-sódicos, donde el exceso de sodio deteriora la estructura del suelo. El yeso (sulfato de calcio) se aplica en suelos salinos o sódicos principalmente para mejorar la estructura del suelo y reducir la alcalinidad. Su aplicación permite reemplazar el sodio intercambiable del suelo por calcio, un proceso clave en suelos sódicos o salino-sódicos, donde el exceso de sodio deteriora la estructura del suelo.

Además, mejora la infiltración y el drenaje del agua, baja el pH en algunos suelos alcalinos, mejora la disponibilidad de nutrientes y facilita el crecimiento de las raíces.

Resultados preliminares del ensayo en maíz muestran que la aplicación de yeso en dosis de 2000 a 8000 kilos por hectárea –con y sin labranza vertical y previo a la siembra en un año seco– incrementó 3,5 veces en promedio el rendimiento. Esto significó que, de un rendimiento de 470 y 230 kilos de maíz por hectárea, sin subsolar y con subsolar respectivamente, pasó a 2207 y 1028 kilos por hectárea.

En cuanto a los parámetros químicos de suelo, hubo una disminución significativa del pH en los primeros 20 centímetros de profundidad, pasando de 8,67 en el suelo sin rotular y sin aplicación de yeso a 7,87 (valor más cercano a la neutralidad) en el suelo sin rotular y con la dosis más alta de 8000 kilos de yeso por hectárea.

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El efecto en trigo

Aimetta resaltó: “En el cultivo de trigo de la campaña 24-25, encontramos que la cantidad de materia seca fue significativamente superior cuando se aplicó yeso. No habiendo efecto de la descompactación del suelo, ya con dosis más bajas, de 2000 kilos por hectárea, hubo diferencias con el tratamiento sin yeso, y no se encontraron diferencias entre las dosis de yeso aplicadas”.

La biomasa de trigo fue de 479 kilos por hectárea de peso seco sin aplicación de yeso, y con 2000 kilos de yeso por hectárea, la cantidad de materia seca de trigo por hectárea se duplicó.

Como parte de los ensayos presentados en el Congreso de Salinidad se encuentra también uno sobre efluentes pecuarios y sobre el efecto de fertilización e inoculación en la producción del cultivo de soja en suelos sódicos.

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